El Marbella no aprovecha la oportunidad

Vitor, a la izquierda, creó muchos problemas a la defensa de El Ejido. /Opta
Vitor, a la izquierda, creó muchos problemas a la defensa de El Ejido. / Opta

Fue incapaz de sumar los tres puntos frente a un rival que lleva cuatro meses sin ganar un partido

OPTA

Cuatro meses sin conocer la victoria lleva El Ejido 2012, pero esto no valió para que el Marbella regresase de tierras almerienses con los tres puntos. Los ejidenses suman, pero hacerlo de uno en uno no le da para que les salga las cuentas de una permanencia que se aleja un poco más tras acumular ya 14 semanas seguidas sin ganar. El empate deja al Marbella en novena posición, con cuarenta puntos, nueve por encima de la zona de peligro, así que tampoco debe descuidarse.

0 El Ejido

Aulestia, Emilio Cubo, Tomás, Molo, Sergio Sánchez, Gabri, Artiles (Yannis, min. 79), Jordan, Samu Corral, Jesús Rubio (Ezequiel, min. 69) y Álvaro González.

0 Marbella

Wilfred, Isma, Marcos, Lolo, Dani, Faurlin (Elías, min. 82), Juanma, Álex Bernal, Vítor, Juergen (Añón, min. 72) y Samu Delgado (Montero, min. 89)

Árbitro
José Caucelo Sace (Cádiz). Amonestó a los locales Jesús Rubio, Tomás y Jordan Sebban. Por parte visitante vieron la cartulina amarilla Samu Delgado, Vitor y Marcos. Expulsó al técnico visitante García Cubillo (min.63)
incidencias
Estadio de Santo Domingo la presencia de unos 933 espectadores

Después de encadenar trece jornadas sin conocer la victoria, sumando solamente cinco puntos desde la decimosexta, los locales encaraban como una auténtica final su duelo frente al Marbella. Y es que los del Poniente, que acumulaban ya cuatro semanas en puestos de descenso, no tenían ya margen de error alguno y solamente les servía una ansiada victoria para mejor su más que delicada situación clasificatoria. Y con ese panorama sobre Santo Domingo, saltó enchufado El Ejido que comenzó con varios acercamientos a la portería de Wilfred, como uno de Emilio Cubo, que robó el esférico a un rival y desde el borde del área probó suerte, pero se precipitó en su acción el lateral derecho. Dos minutos antes de esa acción ya había avisado, y de qué forma, el Marbella con un potente disparo desde fuera del área que dio en la madera. Vitor, delantero cedido por el Albacete en el conjunto malagueño, estuvo muy cerca de hacer el 0-1.

Bien plantado

El cuadro malagueño estaba más cómodo sobre el terreno de juego ante un conjunto almeriense que cometía muchas precipitaciones y, por lo tanto, imprecisiones que le impedían mantener una posesión de balón que fue totalmente marbellí. Tenía las ideas más claras el cuadro costasoleño, pero el El Ejido la volvió a tener en una contra, con un disparo de Artiles que tuvo que mandar a córner Wilfred, muy enfadado con su defensa por haberse quedado todos sus compañeros parados en la jugada de ataque celeste. En el minto 30, recibió Samu Corral de espaldas a portería y dejó el balón a Gabri, que entraba al área por el centro y le pegó con fuerza, pero se marchó alto. Otra nueva ocasión para los del Poniente, pero el duelo se fue al descanso con el 0-0 en el marcador y con todo aún por decidir para la segunda parte.

Tras la reanudación siguió una dinámica similar a la de los primeros cuarenta y cinco minutos. Era un querer y no poder de los ejidenses, pero Vitor tenía loca a la defensa local. Fue una auténtica pesadilla para los defensores almerienses. Cada vez que el joven brasileño, de 19 años, tocaba el balón, su equipo creaba muchísimo peligro. De hecho, en el minuto 61 se llevó por físico un balón con el que se plantó ante Aulestia, estando sublime el cancerbero celeste en el mano a mano para repeler el disparo del marbellí, que lo intentó también al rechace con una vaselina que sacó casi bajo palos el centrocampista Gabri. La contienda entró en su recta final y el cansancio en las piernas de algunos jugadores, después del gran desgaste físico que se había hecho a lo largo del partido, era más que evidente. Ambos técnicos decidieron mover ficha. Ruiz sentó a Rubio y dio entrada a Ezequiel para refrescar el centro del campo, en busca de tener más presencia en campo contrario y tratar de buscar los tres puntos, ya que el empate, pese a que no se daba por malo, sin duda era insuficiente para los del Poniente.