El US Open rinde homenaje a Celia Barquín, asesinada en septiembre, con una placa

A. GÓMEZMÁLAGA.

Nadie olvida a Celia Barquín, la golfista española asesinada en septiembre mientras entrenaba en un campo de Iowa. El US Open, uno de los 'majors' del circuito femenino, donde participaron Azahara Muñoz y Carlota Ciganda, rindió homenaje a la joven promesa gallega con una taquilla que lleva su nombre en el vestuario de honor con el número 96, años en que nació. «Te tenemos presente en el US Open. Te echo de menos», escribió su amiga Fátima Fernández Cano, coetánea de Barquín y con la que compartió experiencia en las categorías inferiores de los equipos nacionales y siguió un camino paralelo incluso. La española entró en el US Open tras haber quedado como primera reserva.

Celia era miembro habitual de los equipos nacionales españoles y, pese a su juventud, contaba ya con un excelente palmarés deportivo. Desde muy pequeña ya brilló en los campos de golf tras proclamarse subcampeona de España Benjamín en 2006 y Campeona de España Infantil en 2010. Además, Barquín ingresó en la Escuela Nacional de Golf Blume en la promoción 2012-2013, avalada previamente por sus dos primeros triunfos internacionales en el Grand Prix de Chiberta en 2011 y 2012, victoria que repitió en 2013.

Su último éxito fue el 28 de julio de 2018, cuando se proclamó brillante Campeona de Europa individual. En el campo eslovaco de Penati Golf Club logró un título que anteriormente había engrosado el palmarés español de la mano de Carlota Ciganda, Belén Mozo, Luna Sobrón y María Parra. Ahora el nombre de Barquín estará para siempre en un grande.