Jiménez: la promesa europea

Jiménez aspira a conquistar pronto su primer título en el Circuito Europeo. :: sur/
Jiménez aspira a conquistar pronto su primer título en el Circuito Europeo. :: sur

La golfista de 25 años quiere afianzarse en lo más alto del máximo circuito continental

MARINA RIVAS

málaga. Antes de jugar se abstrae escuchando música, pero a falta de unos minutos para comenzar opta por concentrarse con un audio motivacional que le grabó su 'coach' mental, como ella misma le llama. Su padre es bombero y monitor de golf y su madre (actualmente ama de casa) es cinturón negro de kárate y fue preparadora física de niños con síndrome de Down. Se fue de casa a los 16 años gracias a una beca de alto rendimiento que le permitió entrenarse en la residencia Joaquín Blume de Madrid y, tras acabar sus estudios de Negocios y Turismo en Estados Unidos, la marbellí Noemí Jiménez volvió a casa para quedarse. Al menos, durante un tiempo, mientras busca consolidarse en el Ladies European Tour, el circuito de mayor nivel continental.

Tiene 25 años y lleva sólo tres y medio como golfista profesional -pese a que cogió su primer palo cuando este era más alto que ella- y acumuló una impecable trayectoria previa como 'amateur' en este deporte, tanto a nivel individual como por equipos junto a la selección española. «Dar el paso a profesional fue duro, el nivel subía y me costó consolidarme, pero era lo que tenía que hacer. La diferencia es que cuando eres profesional, el golf se convierte en tu trabajo, juegas por dinero, te haces cargo de los gastos... Muchos se quedan por el camino», asegura la marbellí, que explica que no podría mantener su calendario de no ser por los patrocinadores. «A gente que venga de una familia normal, como la mía, le resultaría imposible ir a todos los campeonatos si no tuvieran 'sponsor', entre otros motivos porque en el circuito femenino se gana mucho menos que en el masculino», se sincera la malagueña, que además es embajadora de la asociación Debra, que ayuda a familias y niños afectados por piel de mariposa, una enfermedad rara.

Destaca por su 'swing', el que le enseñó y le sigue enseñando su padre, y perfecciona sus movimientos junto a uno de los golfistas relevantes, Michael Campbell, director deportivo de una academia cerca de Marbella. «Empecé a trabajar con él a mediados del año pasado porque es una estrella y sabía que me enseñaría muchísimo», cuenta. Aunque para la costasoleña su verdadero referente tiene sólo seis años más y ya hay quien la identifica con ella. «Azahara Muñoz es mi modelo a seguir, mi héroe, así que contacté con ella para irme a Estados Unidos y fui con una beca deportiva para formarme en la que precisamente fue su universidad, Arizona State. Allí los estudios son carísimos. Si no fuera por la beca, no me lo habría podido permitir», relata Jiménez. Además, a modo de curiosidad, no es la única de la familia que sigue la estela de Muñoz. «Mi hermana menor, Lucía, está ahora en Estados Unidos con otra beca de golf, pero lo gusta más el tema de la Medicina y Psicología y tiene claro que cuando acabe sus estudios se va a dedicar a eso, no al deporte», asegura.

Admira los inicios de su paisana, la mejor golfista que ha visto la provincia y con la que coincide en algunas de sus paradas del Tour Europeo, aunque la más veterana se centra en el circuito americano. «De momento, voy a trabajar para consolidarme en Europa y poder ganar alguna de sus pruebas, aunque en unos años sí que me gustaría disputar el americano», cuenta la marbellí, que quiere soñar en grande. Incluso, va más allá de estos torneos anuales: «En un futuro sueño con ir a los Juegos Olímpicos, como Azahara o Carlota Ciganda. Tokio 2020 pilla demasiado cerca, pero estar en los Juegos de París 2024 sería increíble».

Sin embargo, Jiménez prefiere ser realista y pensar en el presente, sabiendo que, tras pasar unos días en casa, tendrá que hacer las maletas para acudir a eventos y competiciones por todo el mundo, siempre soñando con equipararse a su ídolo y manteniendo la ilusión del inicio.

Más