La Fundación Ballesteros golpea al cáncer

La fundación proporciona fondos al Centro Nacional de Investigación del Cáncer. :: Jaime Barrenechea/
La fundación proporciona fondos al Centro Nacional de Investigación del Cáncer. :: Jaime Barrenechea

La asociación destina 100.000 euros a la investigación

COSTA DEL GOLF MÁLAGA.

El golfista vizcaíno Jon Rahm, número ocho de la clasificación mundial, y los hijos del legendario Seve Ballesteros, Javier, Miguel y Carmen, premiarán a los ganadores del circuito Seve & Jon Golf For Kids sub-16, que concluirá el 22 de diciembre en Bizkaia. Los 81 jóvenes inscritos en esta prueba, clasificados a través de cinco previas que se disputaron durante el verano en Pedreña, San Sebastián, Legutio, Ulzama y Getxo, volverán a competir en el campo vizcaíno para decidir a los campeones del circuito. El torneo, que pretende «promocionar el golf y sus valores entre los más pequeños», se juega en las modalidades de distancia, juego corto y 'putt'. A su conclusión, Rahm y los hijos de Seve Ballesteros entregarán los trofeos. «Es un honor formar parte de este circuito. Supone una gran oportunidad para fomentar nuestro deporte. Seve significa todo para mí, siempre fue mi ídolo y todo un referente del golf español. Estoy donde estoy y empecé a jugar gracias a Seve, así que en su honra y en honor al golf español, me hace mucha ilusión compartir este circuito», destaca Rahm.

De forma paralela, la Fundación Seve Ballesteros ha recibido un cheque de 100.000 euros de la organización de la EurAsia Cup 2018, una cifra que se suma a las donaciones que este torneo otorgó a la organización sin ánimo de lucro en 2014 y 2016 de otros 200.000 euros. Desde 2009, esta Fundación rinde homenaje a la vida, los logros y la carrera profesional de la leyenda del golf español y tiene como objetivo preservar su legado su pasión por el golf y, especialmente, inspirar a los más jóvenes hacía este deporte. Seve creó la fundación que lleva su nombre en 2009 con el compromiso de contribuir al avance de la ciencia en beneficio de quienes padecen tumores cerebrales, la enfermedad que acabó con su vida.

Con estas donaciones se financian investigaciones como la que recientemente ha descubierto una proteína que contribuye a prevenir el desarrollo de glioblastoma, el tumor cerebral más agresivo. Mi padre estaría orgulloso de ver el continuo apoyo del trabajo de su fundación», aseguró Miguel Ballesteros. La fundación proporciona fondos al Centro Nacional de Investigación del Cáncer y la Fundación Aladina.