La Costa del Sol se postula para acoger la Solheim Cup en 2023

La Solheim, versión femenina de la Ryder Cup, se disputa cada dos años y enfrenta a Estados Unidos y Europa. :: sur/
La Solheim, versión femenina de la Ryder Cup, se disputa cada dos años y enfrenta a Estados Unidos y Europa. :: sur

La negociación para celebrar en Málaga la competición bianual, versión femenina de la Ryder, podría cerrarse en unas semanas

ALBERTO GÓMEZ

La Solheim Cup está más cerca de la Costa del Sol. La Junta de Andalucía, la Diputación de Málaga y la Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol Occidental llevan meses tratando de cerrar un acuerdo, del que ya sólo quedarían los últimos flecos, para que algún campo de la provincia acoja esta competición bianual por equipos, que enfrenta a Europa y Estados Unidos y cuyo funcionamiento es casi idéntico al de la Ryder Cup. La intención de las tres instituciones pasa por cerrar la celebración del torneo en 2023. Sería la primera vez que la Solheim se disputa en España desde su creación en 1990 y la cuarta ocasión que se juega fuera de territorio británico. Aunque fuentes consultadas por este periódico confirman que el torneo «tiene muchos novios», las negociaciones ya estarían muy adelantadas para que el campo elegido estuviese en Benahavís o Marbella.

De forma paralela, el presidente de Turismo Costa del Sol, Elías Bendodo, anunció en la World Travel Market que la Costa del Sol ya ha presentado su candidatura para acoger la Solheim Cup. Bendodo mantuvo una reunión de trabajo con Mark Lichtenhein, chairman del Ladies European Tour (LET) en la que también estuvieron presentes la presidenta de la Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol, Margarita del Cid; el alcalde de Benahavis, José Antonio Mena, y la alcaldesa de Marbella, Ángeles Muñoz.

Bendodo destacó a los medios de comunicación que se trata de una «oportunidad histórica y que convertirán la Costa del Sol durante diez años en la meca del golf femenino al llevar emparejado la Solheim Cup la celebración también en los años previos y posteriores del Open de España femenino».

Varios municipios se han interesado por acoger el torneo. «Tiene muchos novios», confirman en referencia a varios camposJunta, Diputación y Mancomunidad trabajan en el acuerdo junto a las federaciones y al Circuito Europeo de golf

Más de dos décadas después de acoger la Ryder Cup, la Costa del Sol podría volver a albergar una competición de golf por equipos con repercusión mundial. La Real Federación Española de Golf (RFEG) y la Real Federación Andaluza (RFGA) ya han mantenido varias conversaciones con el Circuito Europeo para cerrar el acuerdo, aunque el reloj juega en contra. El compromiso presupuestario que requiere el evento, que asciende a varios millones de euros, debería estar ya sobre la mesa. En caso de que la inversión no esté garantizada, el circuito sacará a concurso la sede. Este trámite no sería necesario si los organizadores, en este caso la Consejería de Turismo, la Diputación y la Mancomunidad, aseguran el desembolso del importe solicitado. A su favor está la buena acogida que la idea ha tenido entre la cúpula del 'tour' europeo, que apuesta por la Costa del Sol como escenario de esta competición para varias ediciones.

Aunque no existen muchos estudios sobre el impacto económico directo de la Solheim Cup, los promotores consideran que sería una herramienta de valor incalculable para atraer al turista estadounidense, un mercado en el que la Costa del Sol tiene todavía mucho margen de crecimiento. El turismo de golf en la provincia está liderado por jugadores del Reino Unido, seguido de Escandinavia, Noruega, Francia y Alemania y es un perfil de turista estratégico debido a que su gasto medio para su viaje es de 1.827 euros, unos 148 euros diarios, importe muy superior al de otros perfiles de turistas.

Hace 21 años que la Ryder Cup se disputó en Valderrama, pero en el icónico campo gaditano no ha dejado de resonar el eco de aquella legendaria edición, punto de inflexión para un deporte que cada año atrae a cientos de miles de turistas a la Costa del Sol. Severiano Ballesteros capitaneaba el combinado europeo frente a un jovencísimo Tiger Woods a quien se le atragantó el debut en la mayor competición por equipos del mundo. Ahora aquel eco podría volver a sonar de la mano de la Solheim Cup, que mueve cada año a miles de aficionados y genera millones de impactos.

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