El milagro argentino

El milagro argentino

Un gol de Rojo a falta de tres minutos clasifica a una albiceleste rota, sin criterio, que se mide en octavos a Francia

JUANMA MALLO

De milagro. No podía ser de otra manera. Argentina sacó el pase a octavos con un soberbio gol de Marcos Rojo, un defensa, a falta de tres minutos para el final. ¡Qué suerte! Podía haber sentenciado a la subcampeona poco antes Nigeria, podía haberle sacado el billete hacia Buenos Aires, pero la diana del futbolista del United permite plantarse en la siguiente ronda del Mundial a una selección sin criterio, rota, que había mejorado en la primera parte pero que volvió a su imagen patética en la segunda. Se mascaba la tragedia, estaba fuera, pero la fortuna se tiñó de albiceleste. El sábado le espera Francia. Griezmann y Mbappé contra un Messi que ayer tocó más el balón, marcó, y estuvo más suelto gracias a la presencia de Banega.

Y es que Sampaoli –bueno, esa es la teoría, porque en la práctica las malas lenguas hablan de que la alineación la hicieron los futbolistas– generó una revolución. Quitó a un horroroso Caballero, la espita que abrió la victoria de Croacia con un error bochornoso, e hizo debutar bajo palos a Armani, que no se complicó nunca, patadón para arriba cada vez que le llegaba la pelota a sus dominios. Metió la elegancia de Banega –aunque mantuvo al señalado Mascherano–, también a Higuaín y Di María en la vanguardia, además de Rojo en la defensa. Cinco variaciones en una escuadra que se jugaba la vida, casi de forma literal, frente a una Nigeria que repitió la alineación de la victoria ante Islandia, esa que concedió oxígeno extra a la albiceleste. Y lo aprovechó.

1 Nigeria

Uzoho; Moses, Balogun, Ekong, Omeruo (Iwobi, min. 89), Idowu; Ndidi, Etebo, Obi Mikel; Iheanacho (Ighalo, min. 46) y Musa. Entrenador: Gernot Röhr.

2 Argentina

Armani; Mercado, Otamendi, Rojo, Tagliafico (Agüero, min. 79); Enzo Pérez (Pavón, min. 60), Mascherano, Banega, Di María (Meza, min. 71); Messi e Higuaín. Entrenador: Jorge Sampaoli.

Goles
: 0-1, M. 14: Lionel Messi; 1-1, M. 51: Moses, de penalti; 1-2, M. 86: Rojo.
Árbitro
: Cuneyt Cakir (TUR). Amonestó a Balogun (min. 31), Mascherano (min. 49), Banega (min. 65), Obi Mikel (min. 90) y Messi (min. 93).
Incidencias
: Partido de la tercera jornada del Grupo D del Mundial 2018 disputado en el Saint Petersburg Stadium de San Petersburgo (Rusia) ante 64.468 espectadores

Conscientes de lo que les esperaba en su país si caían a las primeras de cambio, los argentinos salieron con ganas al campo de San Petersburgo. Eran otros, aunque de vez en cuando se les veían las costuras y repetían los errores propios de una escuadra nerviosa, sin patrón ni sistema, poco trabajada: pases fuera, desajustes... Pero pronto comenzó a carburar la máquina. Banega ponía criterio y buscaba a Messi. Depende Argentina de este hombre capaz de desequilibrar un Mundial, pero hasta ahora no había disfrutado de un aliado. Contó con él tras dos partidos corriendo en el desierto. El futbolista del Sevilla es ese compañero que precisa el culé, y casi en la primera combinación entre ambos la albiceleste se adelantó. Encontró Banega el hueco perfecto, para tirar un pase ideal, en el que el '10' sacó su clase: controló con el muslo izquierdo y fusiló a Francis, portero del Fabril, en Segunda B, con la derecha. En la grada, Maradona, en un estado dudoso, estalló de alegría.

Resultó un alivio esa soberbia diana para el grupo que tiene a Sampaoli en el banquillo, de chándal, nada que ver con el horroroso y ordinario atuendo de otros encuentros. Las piezas encajaban: la defensa tenía a raya a Musa, bigoleador ante Islandia, y a Ihenacho; el centro del campo generaba fútbol, Di María corría que se las pelaba y Messi se parecía más a ese Messi que resuelve entuertos. Eso sí, Mascherano, agotado y en el fútbol chino, no está para dirigir a nadie; Higuaín, con hechuras de veterano, ni la olía... Aunque, cerca de la media hora, estuvo a punto de empujar una soberbia asistencia del culé. No obstante, el meta africano salió rápido y evitó la diana, no sin antes recibir un fuerte golpe del 'nueve' de la Juventus.

Penalti tonto de Mascherano

De Nigeria, eliminada con el 0-1, solo había noticias defensivas, aunque daba la sensación de que si se afanaba un poco, la albiceleste se podía descomponer. La inquietud por un nuevo fracaso histórico pesaba más que todo lo que se había mostrado antes. Aguantó hasta el descanso Argentina, pero poco después se encontraron las 'Águilas Verdes' con un absurdo penalti de un Mascherano que si no llega a ser por el gol de Rojo se hubiera convertido en el enemigo público número uno de sus compatriotas. Moses no falló. La subcampeona, en ese momento, estaba camino del aeropuerto. A casa. El drama. La tragedia.

Poco después, en el minuto 52, la albiceleste solicitó un penalti. Nada. Acumuló ocasiones Argentina, pero también lo hizo Nigeria, que aprovechaba la endiablada velocidad de su gente. Pidió, incluso, un penalti a falta de quince minutos por mano, el colegiado consultó el VAR y consideró que no había sido: el balón pega primero en la cabeza de Rojo. Justo antes, Ighalo lanzó una volea a placer, pero erró.

Argentina, por su parte, dependía de la creatividad de ¡Mascherano! Y entró Agüero, la última bala. Entonces, Higuaín falló una clara. A las nubes. Y Nigeria pudo sentenciar con dos claras oportunidades. El acoso albiceleste se agudizó. Buscaban a Messi. Dependían de él. Pero apareció Rojo, en el segundo palo, para meter en octavos a Argentina tras un buen centro de Pavón. Explosión albiceleste, como si hubiera ganado la Copa del Mundo. Lloros, emoción en la grada –Maradona ya no sabía ni dónde estaba– y el sábado les espera Francia tras el milagro.

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