El Alhaurino, el Torremolinos y el Rincón, a la espera de una respuesta hoy de Rubiales

Luis Rubiales deberá buscar una solución. /AFP
Luis Rubiales deberá buscar una solución. / AFP

A la asamblea de la Andaluza asiste esta mañana el presidente de la Española, que tiene previsto pronunciarse sobre el caos de los descensos de Tercera

Antonio Góngora
ANTONIO GÓNGORA

La situación de los tres equipos malagueños afectados por el exceso de descensos en el grupo IX de Tercera (el Alhaurino, el Torremolinos y el Rincón) están hoy muy pendientes de una respuesta directamente del presidente de la Federación Española, Luis Rubiales, que tiene previsto acudir este mediodía a la asamblea de la Andaluza que se celebra en Sevilla. El dirigente nacional, junto al regional, Pablo Lozano, se pronunciarán sobre las decisiones que se tomarán sobre el caos generado por diversas circunstancias que han derivado en la posibilidad de que bajen de categoría hasta ocho equipos, algo que se considera inaceptable entre los afectados.

Ayer se reunieron los presidentes provinciales para analizar, entre otras cosas, este importante asunto. Tras estas conclusiones se realizará un estudio jurídico para conocer cuáles son las alternativas. Estos responsables federativos solicitaron previamente a los clubes no implicados en estos masivos descensos que opinaran sobre qué les parecía que el grupo se quedara con los 22 equipos actuales (estaba prevista una reducción de dos). Es evidente que, conociendo ya la clasificación de cada uno, el parecer de estos encuestados carece ya de cualquier valor objetivo.

Deberá ser la Española, a instancias también de la Andaluza, quien actúe de una forma responsable, según los implicados, para resolver una situación absolutamente excepcional sin tener en cuenta otros factores, que ahora pueden parecer poco solidarios. A esta situación tan especial, además, se unieron en la fase final de la competición ciertos 'detalles' de gran relevancia: a algunos equipos le aseguraron desde la federación regional que bajarían cinco, nada más, y también fue determinante que se incumpliera la unificación de horarios en la última jornada para equipos que estaban por encima de esas cinco últimas plazas. Un gran embrollo que exige una solución seria y sin grandes perjudicados.