La fusión de las marcas Ironman y Marbella resulta todo un éxito

Los niños de los clubes locales animan a los corredores/Josele-Lanza -
Los niños de los clubes locales animan a los corredores / Josele-Lanza -

Los diez millones de euros de repercusión y los 10.000 visitantes marcan el inicio de la nueva era del Ironman-Marbella

Charo Márquez
CHARO MÁRQUEZ

Marbella ganó su particular Ironman. La ciudad estuvo a la altura de este evento deportivo internacional y el ambiente entorno a la prueba fue ejemplar. Por poner una pega, el sol no lució todo lo deseado. Fue comentario generalizado que no hizo el tiempo ideal que Marbella suele ofrecer, pero los corredores agradecieron el «fresquito» del que se quejaron algunos espectadores.

La carrera se disputó con normalidad, sólo se registró un incidente grave, una participante británica de más de 40 años tuvo que ser rescatada en el agua con parada cardiorespiratoria. Rápidamente fue trasladada al Hospital Costa del Sol donde ayer por la tarde permanecía en la UCI.

La organización estimó que los 2.500 participantes moverían a unos 10.000 acompañantes, una media de tres por atleta. Pero es solo una media, porque algunos arrastran a muchos más. Era el caso de Pedro Arnáiz, de Madrid que participó por segunda vez en un Ironman. Hasta nueve familiares pasaron unos días de turismo en Marbella para acompañarle en la prueba. Se hospedaron en un hotel de Las Chapas y estaban «encantados» con lo que les ha ofrecido la ciudad.

El malagueño Antonio Hidalgo, aunque reside en Londres, no se quiso perder el primer Ironman en su provincia. Y hasta quince personas, entre familia y amigos, pasaron el día en Marbella, con sus neveras y bocatas para apoyarle. Se trajeron hasta al perro. Lucían camisetas con fotografías del atleta en otros triatlones, pancarta y pompones. «Para después de la prueba le hemos guardado un bocadillo de jamón», comentaba su padre, José Hidalgo, mientras compartía aperitivo con el resto de los incondicionales de su hijo.

Los cinco clubes de triatlón de Marbella se volcaron como voluntarios en este Ironman 70.3. Los niños tenían asignada la tarea más grata: animar a los participantes. El pequeño Javier Zarzuela, del Club Triatlón Marbella, aprovechaba para inspeccionar las bicis de los competidores. «Tienen mucha diferencia con las nuestras, porque tienen perfiles en las ruedas, la cabra del manillar, el cuadro aerodinámico... Vamos, que estas bicis cuestan por lo menos 10.000 euros, y la mía 1.000», comentaba con el resto de compañeros que decían estar deseando cumplir los 18 años para participar en un Ironman.

Avituallamiento

Muchas de sus madres se ocuparon del área de avituallamiento. Ofrecían a los corredores agua, bebidas isotónicas, fruta y los famosos geles revitalizantes. Una de ellas era Silvia Vázquez, triatleta local con muchos triunfos a sus espaldas que esta vez se ha quedado como voluntaria porque su marido participaba. «Tenemos hijos, trabajo, y esta prueba requiere mucho sacrificio y preparación y no podíamos hacerlo los dos», explicaba desde de la zona.

Silvia, fundadora del Club Triatlón Marbella, estaba convencida de que este Ironman va a servir aún más de motivación, por si no fuera bastante la que ya tienen los triatletas locales, para seguir entrenado. «Va a promocionar nuestro deporte, va a animar a muchas personas a practicarlo y va a dar a conocer el esfuerzo que supone para los no profesionales», comentaba.

Ser 'finisher', o lo que es lo mismo, terminar la prueba, era la meta de 2.400 de los 2.500 participantes de los que sólo 100 eran profesionales. El triatleta paralímpico y concejal de Deportes del Ayuntamiento de Marbella, Javier Mérida, participó en la prueba de relevos. El trayecto en bici lo hizo Tomás Benítez, y la carrera, el atleta sampedreño Javier Carretero. El edil comentaba que el mar presentaba poniente y eso dificultó mucho la ida y ayudó en la vuelta, pero la organización tuvo que reducir en 400 metros el recorrido por seguridad.

Los empresarios que montaron sus expositores durante estos días también se mostraban satisfechos con las ventas y con la nueva sede. Emiliano Peralta, de 'Compressport', señalaba que el lugar elegido «es ideal para los deportistas, los turistas, los empresarios y los locales. La marca Marbella ya vende, pero Ironman le da un nuevo plus». Comienza la era Marbella-Ironman.

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