Al Clínicas Rincón se le escapa el triunfo ante el Alicante en la prórroga (78-72)

Firmó un partido muy serio, pero no estuvo acertado en el tiempo extra

SUR

Dura derrota del Instituto de Fertilidad Clínicas Rincón en el Pedro Ferrándiz de Alicante en un encuentro que no terminó de matar el equipo de Paco Aurioles, a pesar de haber tenido opciones para ello. En la prórroga ganó el Fundación Alicante tras forzar el tiempo extra en un tiro en el último segundo por medio de Edu Guillén que acabó sentenciando al Clínicas cuando más de cara tenía las cosas. En el tiempo extra los locales tuvieron más serenidad en el juego y se impusieron por 78-72, por lo que siguen invictos en su pista esta temporada.

Las primeras ventajas del encuentro siempre fueron cortas. El Clínicas tiraba de juego interior para ir calentando motores. El intercambio de canastas dejaba muy claro que ninguno de los dos equipos iba a arriesgar y tanteaban su juego en cada una de las acciones. Bowie por un lado y Romaric Belemene. por otro. se postulaban como los hombres más activos del partido, en un primer periodo que acabó 16-13 tras una canasta de Cristian Uta.

Con dos triples consecutivos del Fundación Alicante se entró al segundo cuarto. Carlos Martínez, muy solo en ambas situaciones, colocaba el peligroso 22-13, que pronto se encargó de neutralizar Paco Aurioles moviendo el banquillo. Un triple de Juanpe Jiménez y otra canasta de Uta bajo el aro limaban la diferencia poco a poco. El tiro exterior se iba a convertir en el mejor aliado tanto del Alicante como del Clínicas, que al no encontrar huecos en la pintura sacaron su artillería pesada para desatascar el encuentro ofensivamente. Así, Romaric Belemene por un lado y Bowie por otro seguían siendo los pilares de sus equipos antes de llegar al descanso con una leve ventaja de siete puntos para los locales (37-30).

De poco sirvió esa renta, porque un 0-6 de salida volvió a tensar la cuerda en el Ferrándiz. Dos tiros libres de Romaric y dos canastas de Soluade y Okouo dieron paso a otro recital de Kenan Karahodzic, que ponía por delante al Clínicas con una canasta en el poste. Tuvo que pedir tiempo muerto el entrenador alicantino porque el Clínicas le volvía a ganar la partida, y su equipo no encontraba facilidades en los ataques. Hasta el 37-40 las cosas iban bien para los de Aurioles, pero el apagón apareció cuando peor estaba la Fundación. No supo asestar un golpe mortal el Clínicas con su rival noqueado y tras cinco minutos sin anotar un solo punto Bowie empataba la cosa (40-40). Con el juego atascado y sin ningún equipo mejorando lo anterior, el tercer acto se cerró con 47-42. Aún había diez minutos para empezar a diseñar la victoria en un encuentro que poco a poco se iba convirtiendo en atractivo.

La irrupción de Pepe Rodríguez en el juego fue lo más destacado del inicio del cuarto periodo en el plano malagueño. Dos triples consecutivos del paleño devolvían la ventaja (49-50) al equipo, que iba encontrándose cómodo y al que ya no le costaba tanto llegar al aro de la Fundación. Adri Fuentes, malagueño y ex del Clínicas, cogía las riendas de su equipo y marcaba los tiempos en ataque, a la vez que se desfondaba en defensa y robaba balones a las primeras de cambio. Con seis minutos por jugarse el marcador era de 53-53, y cuando tan solo restaban dos para el final, la igualdad seguía con el 58-58. Ninguno quería perder, pero la victoria tan solo se la podía llevar uno.

Los tiros libres iban condenando a Alicante, que no conseguía el acierto necesario para volver a ponerse por delante en el marcador. Hasta tres seguidos fallaron los de Pedro Cruza para darle vida a un Clínicas que trataba de no desaprovecharlo. Viny Okouo aún no había entrado demasiado en juego, pero al igual que la semana anterior ante Zaragoza, en el último minuto se hizo grande. Kenan Karahodzic tenía dos tiros libres con 62-61. Anotó solamente el primero, y en el segundo, el rechace la cayó a Okouo que palmeó y anotó el 62-64 cuando tan solo quedaban segundos para llegar a la conclusión del encuentro. Alicante aún tuvo tiempo de lanzar un triple, que no entró y tuvo que hacer falta desesperada a Morayo Soluade, que tuvo dos tiros libres para cerrar el partido. El inglés no anotó ninguno, pero todo lo arregló Okouo en la última posesión para con dos segundos en el luminoso anotar el que parecía el definitivo 64-66. Cruza pidió tiempo muerto, dibujó una jugada en la pizarra y salió. Desde cero grados Edu Guillén la clavó pisando la línea de tres puntos y mandó el partido a la prórroga con 66-66.

En el tiempo extra el equipo acusó el desgaste y la juventud. Le pudo el ansia de querer volver a ganar un partido que tenía prácticamente en el bolsillo, pero como suele decirse en los tópicos, quien fuerza la prórroga en el último segundo llega más entero a esa fase del partido. Fue entonces Kody quien se echó el equipo a las espaldas para sellar el triunfo local por 78-72.

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