«El partido contra Australia fue un bombazo»

Carlos Salas, Ángel Sánchez-Cañete y Enrique Salinas lucen felices sus medallas de oro en el Mundial. /C.S.
Carlos Salas, Ángel Sánchez-Cañete y Enrique Salinas lucen felices sus medallas de oro en el Mundial. / C.S.

Los malagueños Enrique Salinas, Ángel Sánchez-Cañete y Carlos Salas repasan su experiencia en el Mundial con España

Juan Calderón
JUAN CALDERÓN

Con la voz ronca, sin dormir y recién aterrizados en el aeropuerto de China, pero con la medalla de oro colgada del cuello, Enrique Salinas, Ángel Sánchez-Cañete y Carlos Salas, los tres malagueños que han formado parte de la selección, atienden la llamada de SUR para hablar del éxito del baloncesto español. Faltaría Scariolo, malagueño a todos los efectos desde que fijó su residencia en Marbella, aunque el seleccionador estaba en mil frentes institucionales tras llegar de China.

A pesar de ser campeones del mundo, llama la atención la serenidad y tranquilidad con la que analizan el primer puesto en el Mundial de China. España ha dado una lección de baloncesto en una competición en la que ha ido de menos a más con un despliegue físico y táctico que ha superado a todos sus rivales.

Ángel Sánchez-Cañete es el segundo de Scariolo y un hombre clave en el trabajo táctico que se ha realizado tanto antes del Mundial como en el torneo. España dio varias lecciones tácticas a sus rivales y él ha tenido mucho que ver. «Durante la fase de preparación suministramos una gran cantidad de información a los jugadores, pero fue gradual. En el Mundial casi no se entrena y se dan unos apuntes tácticos muy detallados en papel o en vídeo que los jugadores asimilan bien precisamente porque están acostumbrados desde ese volumen previo que recibieron», explica Cañete.

El técnico desveló que todos los planteamientos tácticos que se usaron estaban ya ensayados, y que fue Scariolo el que los fue utilizando según la situación. «Teníamos las herramientas tácticas, pero lo ideal es no utilizarlas, al menos muy temprano... Frente a Australia tuvimos que hacerlo y estaba previsto según estuviese Mills en pista o Dellavedova, o incluso los dos. El partido contra Australia fue un auténtico bombazo, porque lo veíamos complicado y las sensaciones no eran buenas», explicó Cañete, que destacó la gran implicación de los jugadores. «Han sacrificado sus vidas personales y sus propios egos para el bien común del equipo. Al mismo tiempo la capacidad de superación de dificultades no sólo durante los partidos, sino también fuera de ellos en viajes complicados, de una organización mejorable por parte del campeonato y cosas así. Y precisamente la transmisión de esos valores de los veteranos e incluso de los que no están hacia los nuevos y jóvenes. Para mí también forma parte del éxito de este equipo«, explica.

«Los jugadores han tenido capacidad para superar dificultades, no sólo durante los partidos, sino también fuera de ellos en viajes complicados y de una organización mejorable»

Los malagueños muestran sus medallas y posan con la copa de campeones del mundo. / FEB

La selección llegó a la lucha por el oro en una gran forma. También esto estaba planteado, según cuenta Enrique Salinas, que en el Mundial ha estado por primera vez en un torneo internacional como preparador físico de la selección. Paleño como Cañete, ayer desbordaba alegría. «No recuerdo haberlo pasado tan mal como en el partido contra Australia, quizá el partido de la liga que ganamos con el Unicaja al Baskonia, pero es que este fue una locura», cuenta Salinas.

Como en el aspecto táctico, el plan físico estaba planteado para ganar el Mundial. «Diseñamos el número de entrenamientos que queríamos. Las dos primera semanas fueron de carga y la tercera, un poco más suave, y en la cuarta y la quinta ya llegaron lo partidos para coger ritmo. La idea era llegar a tope físicamente a cuartos y la semifinal. Se han cuidado mucho las cargas individuales porque son jugadores que llegan muy 'trillados' con mucha carga y se les ha cuidado mucho», cuenta.

Muy relacionado con el trabajo de Enrique Salinas ha estado el de Carlos Salas, médico del equipo y fijo en una selección que no ha tenido lesiones, algo poco habitual en un torneo tan intenso. «Hemos controlado mucho todo lo referente a las cargas físicas y los minutos; también el historial de lesiones de los jugadores. Es cierto que no ha habido lesiones importantes, poca cosa, algún tirón y poco más. Sí era clave controlar la alimentación en un país como China por las gastroenteritis... Sólo tuvimos dos casos al principio. Marc Gasol se quedó muy débil, pero se recuperó bien», explica Salas, que es un veterano en medallas con la selección tras el oro en el Europeo de Francia o la medalla de plata en los Juegos de Pekín. Ahora añade una más a su particular palmarés, como Sánchez-Cañete y Enrique Salinas.