El Marbella solicitará una plaza en la LEB Plata si se confirma la reforma de la categoría

Los jugadores del Marbella atienden a Francis Tomé. /Agenci Lof
Los jugadores del Marbella atienden a Francis Tomé. / Agenci Lof

El club asegura tener el respaldo del Ayuntamiento y buscará el apoyo privado para hacer frente a las exigencias económicas

Juan Calderón
JUAN CALDERÓN

El Marbella La Cañada quiere jugar en la LEB Plata. El equipo costasoleño, que el pasado fin de semana rozó el ascenso por la vía deportiva en la final a cuatro celebrada en Gandía, lo va a intentar también en los despachos si surge la oportunidad. La entidad tiene decidido solicitar una plaza en la categoría si se confirma la ampliación y reforma que se está gestando en la Federación Española de Baloncesto.

El Marbella, que está dirigido por Francis Tomé, acabó segundo la fase de ascenso, un puesto que, teóricamente, le daría cierta preferencia para esa ampliación que se avecina. Sin embargo, lo realmente importante para afrontar un proyecto deportivo a nivel nacional como es jugar en la LEB, es el económico. El presidente del club, Enrique Agüera, explicó ayer a SUR que desde el ayuntamiento marbellí le han transmitido el deseo de apoyar al equipo, pero reconoce que haría falta un esfuerzo también del sector empresarial. «Ya durante la fase de ascenso, responsables de la Federación nos comentaron que existía esta posibilidad. Como todo club, siempre aspiramos a jugar en las mejores categorías y sentimos que estamos preparados para hacerlo a nivel deportivo. Tenemos un equipo joven, con talento y calidad para intentarlo», asegura Agüera.

Posible vinculación con el Unicaja

La participación del Marbella en la LEB Plata es seguida con atención desde el Unicaja, que está pendiente de que se confirme para plantear un posible acuerdo de colaboración y vinculación. La idea sería cederle al Marbella alguno de los jóvenes que han acabado su formación en categoría júnior, con la idea de que continúen con su formación en una categoría superior y, lo mejor, en la misma provincia. Stilma, Carralero o Ibáñez serían algunos de estos jugadores, pero antes se tiene que confirmar el ascenso del conjunto costasoleño.

Militar en una categoría nacional implica una gran exigencia en todos los sentidos. Lo sabe bien Francis Tomé, que ya dirigió al Clínicas Rincón en la LEB hace algunas temporadas. «Es una categoría semiprofesional y eso lo cambia todo. Hasta ahora nosotros les pagamos a los jugadores los estudios y los desplazamientos, pero jugar en la LEB Plata implica un desembolso más grande», indica.

De entrada, la inscripción le costaría 20.000 euros al Marbella, que tendrá que presentar, además, un aval de 54.000 euros, al margen de los gastos de desplazamiento y arbitraje. Los responsables del Marbella esperan tener novedades sobre la reforma de la categoría en un mes, tiempo en el que deben confirmar que cuentan con los respaldos suficientes para dar el ansiado salto deportivo.

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