Líder dentro y fuera de la cancha

Bajo posa para SUR en el pabellón Blas Infante de Alhaurín de la Torre. /M. R.
Bajo posa para SUR en el pabellón Blas Infante de Alhaurín de la Torre. / M. R.

Bea Bajo dirige un proyecto en una empresa de energía y telecomunicaciones

MARINA RIVAS

En su armario, apenas queda espacio entre tanto traje y ropa deportiva. ¿El motivo? Trabaja desde las 8.00 horas hasta la media tarde y acude con frecuencia a reuniones y visitas laborales a Córdoba o Sevilla. Eso sí, nunca se pierde un entrenamiento, porque, a pesar de todo, su debilidad siempre será el baloncesto. La base cordobesa Bea Bajo salió de casa a finales del pasado año, por primera vez, para incorporarse a la plantilla del Asisa Alhaurín de la Torre, donde ya ha comenzado a despuntar por su agilidad y su capacidad como directora de juego. Una aptitud que ya traslada al mundo empresarial a sus 22 años.

La base de 22 años del Asisa Alhaurín de la Torre se estrenó esta temporada en LF2 persiguiendo su sueño de ser jugadora profesional

Bajo se graduó en Ingeniería Electrónica y desde hace un año y medio trabaja en la empresa Ecointegral, que a nivel nacional forma parte del grupo Ibertel, perteneciente al sector de la energía y las telecomunicaciones. «Ahora mismo dirijo un proyecto de Ibertel con Teléfonica y coordino a gente más mayor que yo, pero tengo buena relación con todos. Nadie se lo toma a mal. Todo el mundo sabe lo que tiene que hacer y mis jefes dicen que valgo para esto», asegura la cordobesa. No le puede el estrés a pesar de que no goza de demasiado tiempo libre; está justo donde quería estar, feliz con su trabajo y dando pasos en el mundo del baloncesto.

Desde los ocho años

Bajo proviene de una familia con gran afán por el mundo de la canasta, por lo que a los ocho años ya se hizo inseparable del balón, y a los once, de su club de toda la vida, el Adeba de su ciudad natal. El mismo al que el Asisa arrebató la plaza para la 'Final Four' de ascenso el pasado curso, cuando ambos conjuntos militaban en Primera Nacional, donde ahora compiten el Unicaja, el EBG y el CAB Estepona. «Después de enfrentarnos fue cuando Francis Trujillo (entrenador del cuadro malagueño) se puso en contacto conmigo para venir al equipo. Jugar en una categoría más profesional siempre ha sido mi ilusión, así que no dudé en venir», explica. Tal fue su emoción en aquel momento que ni siquiera pidió un salario o compensación a cambio de su plaza en el equipo. «Francis se reía cuando decía que no necesitaba nada a cambio de jugar aquí», recuerda, a modo de anécdota. Y añade: «Para mí es como un premio. Si no me hubieran dado nada, habría dado el salto igualmente. Yo quería subir de nivel, este es mi sueño».

Los datos

Nombre completo:
Beatriz Bajo Sánchez.
Lugar y fecha de nacimiento:
Córdoba, 21 de agosto de 1996.
Posición y altura:
Base, 1,66 m.
Palmarés.
Segunda de España en el uno contra uno que organiza Red Bull, con 17 años, y campeona de Andalucía júnior con la selección de Córdoba
Clubes.
Adeba de Córdoba y Asisa Alhaurín de la Torre.

Dado el visto bueno a su incorporación y, al igual que al resto de fichajes de la nueva plantilla alhaurina, a Bajo se le proporcionó y se le sigue proporcionando un piso y comida. Lo único que la cordobesa pidió fue mantener en su camiseta el dorsal número 5, el que la acompaña desde que en sus inicios soñara con parecerse a Rudy Fernández. Aunque siendo realista, la joven asegura que sus cualidades no son innatas, sino que llegan después de mucho esfuerzo. «No me considero una persona con talento. Si algo se me da bien es porque me entreno más que las demás. Si estuviera dos meses parada no metería un balón en la canasta», asegura, siempre autocrítica.

Carácter

Su nerviosismo no le permite estar quieta un segundo ni contentarse fácilmente con su mejora en el equipo. A pesar de ello, el técnico del Asisa se ha cerciorado de su potencial y ha optado por sacarla en el quinteto inicial en las últimas jornadas. Y es que, a pesar de ser una de las más pequeñas del equipo en cuanto a estatura, su carácter en la cancha no le impide llevar las riendas. Las mismas de las que tiró en la última victoria, el pasado sábado ante el Magec Tías canario en casa, cuando superó sus cifras en Liga Femenina 2 hasta llega a los 20 puntos y 17 de valoración.

Bea Bajo siempre tuvo una prioridad y, a pesar de los ascensos y el puesto de responsabilidad que ocupa actualmente en su trabajo, si algo tiene claro es que, si le dieran a elegir, lo daría todo por este deporte. «He llegado a hablar con mi jefe sobre cuáles eran mis aspiraciones en el baloncesto. El único motivo por el que el día de mañana yo podría dejar mi trabajo, por mucho que me guste, es que me llamasen de algún club de la máxima categoría (la Liga Día)», recalca. Firme en sus propósitos, a la cordobesa sólo le queda seguir trabajando para cumplir sus metas deportivas e intentar trasladar esos logros a su vida laboral.

Muy personal

–Un amuleto o manía antes de competir.

–Cuando tenía el pelo más lardo me hacía siempre una trenza para jugar y ahora llevo calcetines blancos o negros; nunca de colores, salvo hoy (ríe).

–Un referente deportivo.

–Siempre he querido ser como Rudy Fernández. Mi dorsal es por él.

–Un libro.

–'La sombra del viento', de Carlos Ruiz Zafón.

–Una película.

–'Interstellar', la película favorita de los ingenieros.

–Un cantante o grupo.

–El Canto del Loco y Dani Martín.

–Próximo concierto al que desea ir.

–El de Manuel Carrasco.

–Un segundo deporte.

–El balonmano. De hecho, competí con el equipo de mi colegio antes de apuntarme a baloncesto.

–Algo que aprender.

–A tocar el piano.

–Un sueño frustrado.

–Yo en realidad quería estudiar Ingeniería Aeroespacial y trabajar en Airbus. No descarto hacer un Máster en eso o en Telecomunicación.

–En diez años se ve…

–Jugando a baloncesto, seguro. Y en lo laboral, seguir creciendo en una gran empresa.