Carlos Cabezas: «Quiero retirarme jugando, en la pista»

El veterano jugador, que está a punto de cumplir 38 años, en la entrevista con SUR. /Juan Calderón
El veterano jugador, que está a punto de cumplir 38 años, en la entrevista con SUR. / Juan Calderón

El base malagueño ha recibido propuestas de Sudamérica para seguir compitiendo y espera también que le surja alguna oferta en la ACB

Juan Calderón
JUAN CALDERÓN

Los años no pasan para Carlos Cabezas, a pesar de que la próxima semana cumplirá 38. El malagueño luce un físico impecable a la espera de recibir una oferta para volver a las canchas. Le da igual el destino porque mantiene la pasión por competir y disfrutar del baloncesto, tal y como ha hecho en las últimas temporadas en Venezuela y Argentina. Se ejercita a diario a la espera de que llegue el momento y reflexiona para SUR sobre su situación actual, el Unicaja y la vida después del baloncesto, que sabe que llegará.

¿Qué está haciendo Carlos Cabezas ahora? ¿Qué le puede contar al aficionado que hoy se haya encontrado con esta entrevista en el periódico?

–Estoy haciendo cosas que otras temporadas no he hecho, pero siempre pensando y enfocado en el deporte. Como la gente sabe, tengo otros proyectos en mi vida, pero mi mentalidad está todavía en el baloncesto porque no he sentido ni me veo retirado. Estoy siguiendo la Liga Endesa y entrenando en las instalaciones de Reserva del Higuerón o en el pabellón de Marbella. Hago mis entrenamientos de tiro, de técnica individual y físico. Estoy también muy centrado en mi familia y mis amigos esperando la oportunidad para volver a las canchas, que es lo que quiero.

¿Han llegado esas oportunidades para volver a jugar esta temporada?

–Sí, sobretodo de Sudamérica, donde ya he jugado en Venezuela y Argentina. Esto me abrió muchas puertas allí, especialmente en Argentina, que es una Liga muy interesante, así que no he descartado todavía volver. También estoy esperando cómo evoluciona el mercado en la Liga Endesa, porque pienso que si me voy ya a Sudamérica este año será difícil cumplir uno de mis sueños que es el de jugar mis últimas temporadas en España.

«Jugar mis últimos minutos y partidos donde todo empezó sería un sueño»

Para el aficionado que no esté muy metido en la actualidad del baloncesto, hay que explicarle que usted sigue activo, que no se ha retirado.

–Yo me siento jugador; por supuesto. En Venezuela gané un título, en Argentina disputé los últimos siete partidos de la temporada con una media de 25 minutos en un equipo de mucha calidad. Obviamente no estoy como cuando tenía 25 años, pero tengo esa experiencia, ganas e ilusión para ayudar a cualquier equipo que precise de un hombre para dar una rotación de garantías a un americano o a un joven.

Cuando se lesionó Alberto Díaz, muchos pensamos que había un recambio fácil y conocido como es usted. ¿Le habría gustado? ¿Le llamaron? Sin duda, habría sido especial.

–Por supuesto. La verdad es que lamento lo de Alberto Díaz, porque está haciendo las cosas muy bien y continuando con una gran progresión de los últimos años. La verdad es que mucha gente me lo ha dicho cuando me ha visto por la calle, también los propios periodistas. Pero no se ha contemplado. Claro que me habría gustado. Ya lo he dicho en alguna ocasión, es una situación como cuando Jesús Lázaro llegó en su día al equipo. Jugar mis últimos partidos y minutos donde todo empezó sería un sueño, porque es el club donde crecí y el que me lo dio todo a nivel deportivo.

«El Unicaja, la entidad financiera y la Fundación hacen un papel fundamental en Málaga»

Es decir, usted se quiere retirar en la pista, no como en su situación actual...

–Efectivamente. Yo he querido hacer un esfuerzo, mantenerme en forma y jugar en Sudamérica porque, lo primero de todo, me encanta el baloncesto. Yo amo el basket. Me mantiene activo, soy un apasionado y me gusta competir, que es algo muy importante. Eso lo tengo. Me siento así. Y luego, hay otra cosa importante, que es que las lesiones me han respetado. A estas alturas me importa poco el tema económico. No sé si ya no me queda nada, un año o dos temporadas, pero lo que sí realmente quiero es retirarme jugando en la pista, feliz y disfrutando del baloncesto, que es lo importante.

De aquella generación de oro, sólo quedan tres representantes en activo: usted, Felipe Reyes y Pau Gasol. ¿Es un indicador de que esto se acaba?

–Sí, sólo quedamos tres (risas). Lo de Felipe es increíble porque minimizan sus minutos y lo cuidan, que es algo importante a esta edad. Y lo de Pau es ya de otro mundo. Aquí hay algunos factores importantes. Lo primero es lo que tú mismo te plantees, y luego las dolencias. Que te levantes y no sientas dolores para seguir entrenando cada día, es algo importante para seguir jugando. Nosotros hemos sido unos privilegiados al no sufrir lesiones graves.

Pero el final del camino está ya ahí, y más en su caso, que ha sabido plantearse la vida después del baloncesto. ¿Si no le llega algo, lo deja?

–Tomaré una decisión según vayan pasando los meses, incluso si se da la opción de volver a Sudamérica. El día a día me lo va diciendo. Está claro que la posibilidad de retirarse está ahí. Pau lo resumía perfectamente el otro día cuando dijo que la retirada es como la muerte, hay que afrontarla. Es duro, porque el baloncesto ha sido y es nuestra vida, pero yo he enfocado también en otras cosas. Los negocios es importante también para continuar ilusionado y tener la cabeza ocupada.

Mucha gente considera que al lado del dorsal número 5 de Berni en el techo del Palacio debe estar el diez que usted tantas temporadas vistió con el Unicaja.

–Agradezco que la gente piense eso. Lo de Berni es totalmente merecido por todo lo que ha representado por el club, que la mía debería estar, pues no sé si está mal que lo diga yo, pero creo que estaría bien. Los dos formamos parte de una etapa fantástica del Unicaja. Para mí sería un orgullo tener mi camiseta ahí. Disfrutar de un momento así sería inolvidable para mí, mi familia y todos los que me conocen.

¿Tiene algún tipo de relación con el Unicaja?

–Buena, buena. No es diaria, pero es cordial. Es cierto que me habría gustado tener más acercamiento en algún momento. Sé que para algunos puede ser difícil encontrarse conmigo por influencias que puedan recibir y cosas de esas, pero yo tengo un gran respeto por el Unicaja, la entidad financiera y por la Fundación, que hacen un papel fundamental en Málaga a nivel deportivo y social. Suelo encontrarme con gente del club en eventos e incluso en algún partido, algunos son más fríos que otros.

Pero de su etapa en el Unicaja quedan pocas personas en el club.

–La verdad es que sí. En cualquier caso, el club como entidad debe estar por encima de todo y de todos. Hay gente con la que he compartido y vivido muchas cosas.

Y el actual Unicaja, ¿qué le parece?

–Creo que se está adaptando muy bien a la realidad actual tanto dentro como fuera de la pista. Me está gustando mucho el equipo. Pensaba que con la marcha de Nedovic y otros jugadores, el equipo se iba a resentir, pero veo al equipo muy compacto. Mucha culpa de esto la tiene el entrenador. Me alegra ver a Jaime en un gran momento como el que vive. Lo conozco desde hace muchos años y se lo he dicho cuando nos hemos encontrado en Málaga. Su nivel de confianza es tremendo. Si se mantiene así, incluso jugando de uno, sería fantástico. Destaco a Jaime por jugador nacional, pero ahí es clave Suárez y las llegadas de Lessort y Wiltjer son positivas. También quiero que Dani dé un paso adelante, porque puede hacerlo.

Le he preguntado por el Unicaja, pero ¿cómo ha evolucionado Carlos Cabezas?

–Pues como lo hace la vida. Lo ves todo diferente, con serenidad. E igual pasa en la pista, tengo más experiencia, más saber estar y con el mismo compromiso. Me siento querido en España y en Málaga, donde está mi gente. Siento que estoy en un gran momento personal.

 

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