La diversión educativa en el deporte

El Campus WOB Caixabank traspasa el concepto de campamento con la formación integral de los jóvenes

El Campus WOB Caixabank va dirigido a niños con edades comprendidas entre los 5 y los 18 años./
El Campus WOB Caixabank va dirigido a niños con edades comprendidas entre los 5 y los 18 años.
JOSÉ MIGUEL AGUILAR

La edad no es un factor concluyente en la arquitectura de las decisiones que toma la persona en cada momento de su vida. Esta es una de las máximas del Campus WOB Caixabank que traslada a los jóvenes que integran cada verano su campamento, «a través de los monitores, que ayudan en todo momento a los jóvenes para que tomen la mejor elección por sí mismos», apunta el alma mater del proyecto, David Fernández Nandi, que lleva a gala que este campus «es diferente a todos los demás», tanto por la organización del evento como por las actividades que ofrece: acroyoga, danza o inteligencia emocional, paralelas a la práctica del baloncesto y al aprendizaje del inglés.

Las fechas

Julio. Dividido en dos turnos,del 2 al 8 y del 9 al 15en el colegio Los Olivos
Modalidades. Hay dos campamentos de baloncesto y uno para aprender inglés
Actividades. Danza, acroyoga, natación, pádel, talleres de pintura, manualidades, malabares, zancos, clases de música, competiciones de ping-pong o videojuegos

El director técnico del campus, Bernardo Rodríguez, avezado en la materia por sus muchos años de vinculación al Unicaja, valora «la implicación de todos en el campus y la oferta tan amplia y diferente con la que cuenta, de ahí que sea un campus único por los valores que transmite que van más allá de los días que estamos juntos. Intentamos una educación en valores que se preserven el resto de la vida, con una formación integral de los niños».

Modalidades

Otro de los puntos a destacar es la ingeniería de las emociones, «dejarlas fluir y reconocerlas de forma consciente es un síntoma de crecimiento personal», espeta Nandi Fernández, «una terapia fantástica para combatir cualquier problema sea del índole que sea». Por eso todos los que conocen el Campus WOB Caixabank inciden en el aprendizaje selectivo, «una asignatura fácil de aprobar porque la elección es propia y no hay barreras para extender el conocimiento». La semana que dura el campamento en dos turnos, del 2 al 8 de julio y del 9 al 15 del mismo mes es un «entretenimiento creativo», abrir la mente a actividades fuera del guión habitual de un campus normal. En este hay tres modalidades distintas (dos de baloncesto y una de inglés para niños de 5 años a 18, Campus WOB Experience, Campus WOB Pro y Campus WOB English), que combinan «la nueva educación, el deporte, la educación emocional, las artes escénicas, el espectáculo y la diversión, y que es único en su género, original y de muchísima calidad en todo lo que hace y ofrece (personal, actividades, entrenamientos, clases, instalaciones, comida). Nos gustaría que nos percibieran como algo más que un campamento de basket o un campus de verano: por la mañana dedicamos el tiempo al deporte, a mediodía a las manualidades, por la tarde hacemos las diferentes competiciones y luego nos afanamos en las veladas nocturnas, cuya preparación requiere de un esfuerzo adicional, pero enriquecedor para el alumno», pues se pretende que sea un «juego educacional».

Veinticinco niños de Uganda participarán en el campus dentro del proyecto amigo

Es imposible que los ojos no se llenen de lágrimas y el alma no se quiebre de repente con el vídeo de los 270 niños cantando que forman el Coro Safari de Entebbe (Uganda). Veinticinco de ellos participarán este verano en el Campus WOB Caixabank dentro del proyecto amigo, el lado solidario de este campamento que cada año se dedica a una labor distinta.

«Representantes del Campus WOB CaixaBank viajaron meses atrás hasta África para escuchar esta llamada a la solidaridad infantil», afirma Nandi Fernández, que explica que el Coro Safari, apadrinado por Alejandro Sanz, entre otros artistas, «es uno de los proyectos de la Fundación Nzuri Daima, donde decenas de voluntarios trabajan en construir un mundo mejor en Uganda y Tanzania, al este de África. Entre sus logros están la concesión de microcréditos a mujeres que necesitan una oportunidad para ser independientes; conseguir bicicletas para acercar la escuela a niños que caminan durante horas para tener una educación; ayudar a niños a ganar la batalla contra la desnutrición, a madres a concebir la vida como una suerte y a mayores a tener un final feliz. Y nosotros, de forma humilde, queremos ayudar a esa causa».

Esta es otra de las razones que hacen de este campus algo diferente y que cala en la sociedad, más allá del reconocimiento del Campus WOB Caixabank por traer a Málaga a una figura de la NBA cada año

No es de extrañar que la diversión esté asegurada, y el dato de que el 60% de los alumnos repite es la mayor garantía de éxito, con jóvenes de muchas partes del mundo, no solo de España. «El Campus WOB Caixabank es en realidad una experiencia de vida que acerca a los niños a su propia autenticidad, facilitándoles herramientas valiosas para su crecimiento personal, a la vez que practican su deporte favorito, aprenden a relacionarse y hacen nuevas amistades. Siempre con la alegría y el asombro como principales motores», refiere Fernández, que se apoya en un equipo muy profesional con el que lleva muchos años trabajando.

La experiencia única que aporta el campus va más allá de aprender inglés, jugar al baloncesto y convivir con una estrella de la NBA este año el español Sergio Rodríguez, una referencia para los jóvenes, como fórmula del éxito durante veinte años, organizado bajo el paraguas del wobland, un término que engloba esa «zona de todos donde la felicidad tiene un hueco asegurado», y que se desarrolla «en unas instalaciones inmejorables», en el colegio Los Olivos, que cuenta con dos piscinas, 12 pistas exteriores de basket y minibásket, campos de fútbol, fútbol sala y balonmano, seis pistas de pádel y salas de ping pong y videojuegos.

Si Bernardo Rodríguez destaca del campus la transversalidad, para Nandi Fernández «somos un proyecto en constante evolución, y que apuesta por el trabajo en equipo, la innovación, la educación divertida, y la diversión educativa. El campus cuenta con un apasionado equipo de más de 150 profesionales (entrenadores de baloncesto, profesores, especialistas, artistas de circo, educadores emocionales, monitores de actividades, coreógrafos, guionistas, ilustradores, escenógrafos, técnicos de sonido y audiovisuales, fotógrafos, iluminadores, médicos, fisioterapeutas, enfermeras, socorristas), que trabajan a lo largo de todo el año, enfocados en crear una experiencia única para todos nuestros participantes: que denominamos los Wobers».