SUR en Serie

'Warrior': artes marciales, 'western' y amor

El actor Andrew Koji da vida al protagonista de 'Warrior'/SUR
El actor Andrew Koji da vida al protagonista de 'Warrior' / SUR

Basado en un texto de Bruce Lee, esta serie llega a HBO con una trama de kung fu ambientada en el salvaje oeste

MIGUEL ÁNGEL OESTEMÁLAGA

Uno. No resulta extraño leer en los títulos de crédito que 'Warrior', la serie creada por Jonathan Tropper (cocreador de 'Banshee') y que estrena HBO, está basada en unos textos de Bruce Lee. Y es que algunas constantes del cine de Lee desde aquella 'Karate a muerte en Bangkok' (Lo Wei, Wu Chia-Hsiang, 1971) se perciben en esta ficción serial.

Dos. En 'Warrior', Ah Sahm (Andrew Koji) llega a San Francisco en 1875 para buscar a su hermana Mai Ling (Dianne Doan). Pero nada más llegar (la presentación del personaje es toda una declaración de intenciones) tiene problemas y termina en una tong (organización criminal de inmigrantes chinos) por su destreza en las artes marciales. De hecho, en la historia hay una rivalidad entre las diferentes organizaciones chinas que coexisten en Chinatown, que funciona como una trama relevante que acciona los enfrentamientos y las disputas de poder de los elementos en juego.

Tres. La serie sigue las peripecias de Ah Sahm, que sin duda tiene como referente a Bruce Lee, en los gestos, en la manera de moverse, de pelear. Pero a la vez intenta mostrar una época de contrastes, prejuicios, corrupción a todos los niveles, machismo y racismo que no siempre cuaja. El retrato de los chinos como seres inferiores, que se dedican a acciones delictivas de cara a los caucásicos y la evidente rivalidad con los irlandeses resulta bastante torpe. Es decir, como retrato político-social 'Warrior' apenas es eficaz, pero como entretenimiento de serie B en el que los géneros se hibridan y las referencias saltan arbitrarias resulta de lo más gozosa.

Cuatro. Los códigos del 'western' combinan de maravilla con los de las artes marciales, el cine de Quentin Tarantino y Robert Rodríguez que tanto han tomado de un género como del otro. De hecho, el episodio cinco es un ejemplo paradigmático de su adscripción al género del Oeste y a títulos como 'Los odiosos ocho'. El capítulo empieza en una caravana en la que Ah Sahm y el joven Jun (Jason Tobin) llevan un ataúd, paran en una taberna en medio de ninguna parte, y allí, encerrados, tendrán un enfrentamiento con una banda de forajidos. Todo remite a convenciones del género, pero resulta un visionado alegre. A la vez, los creadores ponen en el espejo la diferencia entre las razas humanas, elemento esencial para hacer evolucionar el conflicto dramático entre los personajes a distintos niveles. Como el chino que regenta la taberna le dice a Ah Sahm: «Esto es América, hermano, oportunidades de sobra, pero nunca donde piensas».

Cinco. Esta sería la otra línea sobre la que se sostiene 'Warrior'. Versión, claro, del denominado sueño americano. Porque en el fondo de eso va. Si un chino puede o no abrirse camino en una sociedad xenófoba y cambiar las reglas. Si un chino puede tener una relación con una caucásica cuando a los asiáticos se les considera una raza inferior. En este sentido, la serie mantiene dos líneas argumentales que se cruzan: la que sucede en Chinatown (y que funciona mejor), y la que ocurre en el resto de San Francisco.

Seis. Una ciudad que en 1875 se construía, en ebullición, donde el odio de los irlandeses hacia los chinos es creciente y las intrigas políticas se mezclan con las mafias chinas. Al margen de contrapicados forzados y de una puesta en escena en ocasiones derivativa de los géneros de los que se nutre, las coreografías de las peleas están realizadas con bastante perspicacia, tanto las que se muestran en interiores –la de la cárcel en el episodio tres- o las que se desarrollan en exteriores.

Siete. Todo esto no impide que la serie esté repleta de clichés, que los personajes sean estereotipos, que las líneas de acción aparezcan y desaparezcan como un golpe en el aire, pero al mismo tiempo, después de la revisión de los seis primeros episodios de los diez que constará la primera temporada, se puede decir, que en su apuesta pulp por las artes marciales y el western de serie B, 'Warrior' es una ficción entretenida, irregular, que en ocasiones duda y hasta puede resulta poco verosímil. Y sin embargo los minutos pasan veloces mientras se ve.

Temas

Hbo