'This Is Us': En busca de la esperanza perdida

Milo Ventimiglia y Mandy Moore son los cabezas de familia en 'This Is Us'./SUR
Milo Ventimiglia y Mandy Moore son los cabezas de familia en 'This Is Us'. / SUR

La tercera temporada del viaje de la familia Pearson indaga en la guerra, la maternidad y la independencia de la mujer

MIGUEL ÁNGEL OESTE

'This Is Us', la serie creada por Dan Fogelman para la NBC, que puede verse en España en Fox Life, se maneja sobre la construcción de los tiempos, del pasado y el presente. De sus conexiones e influencias en la representación del adulto que seremos. Pero al final de la segunda temporada también incluyó el uso del flashfoward (es decir, mostrar momentos del futuro), algo que ha continuado, aunque muy tímidamente (ya que hasta el momento apenas tiene continuidad), en el comienzo de la tercera temporada. En realidad, 'This Is Us' se sigue construyendo sobre el pasado y su reflejo en el presente.

El eje es la familia Pearson: Jack (Milo Ventimiglia), Rebecca (Mandy Moore), y sus tres hijos: el hijo afroamericano adoptado, Randall (Sterling K. Brown), y los dos gemelos biológicos Kevin (Justin Hartley) y Kate (Chrissy Metz). 'This Is Us' nos advierte de que la lectura de nuestras acciones y sentimientos, de nuestras contradicciones y bloqueos, de la encrucijada vital a la que nos enfrentamos diariamente, en definitiva, deben leerse desde la infancia y la juventud. A la vez, planta cara al cinismo predominante de una gran parte de la ficción serial contemporánea, porque todavía cree que el sueño americano es posible, que existe cierta moral en una sociedad por lo demás con escasos principios.

Nuevos desafíos

Si en la segunda temporada se aclaró la muerte de Jack, el inicio de la nueva temporada se articula en varias líneas de acción. Así, en el primer episodio de la tercera temporada se muestra la primera cita de Jack y Rebecca, que tiene lugar en una feria, y que retrata muchas cosas de la situación del país y de los deseos de los personajes. Pero el acierto de la serie está en contar en el siguiente episodio el primer día de Rebecca sin Jack, la ausencia que genera en ella y en los hijos. Este juego de contrastes emocionales y temporales resultan efectivos y están narrados de manera orgánica. Los episodios hablan entre sí, al igual que las temporadas. En este sentido, el mapa estructural de la serie es más complejo de lo que pueda parecer en una primera lectura. Si la relación de Rebecca y Jack se viene vertebrando desde estos puntos en los seis episodios revisados hasta el momento, la de Kevin se sustenta precisamente en conocer el pasado de su padre antes de que formase la familia y, en concreto, su paso por Vietnam. Kevin descubre que no sabe nada. Que jamás le preguntó. Y lo que descubre será, claro, revelador. De hecho, el episodio cuarto propone una variante (o casi), al centrarse en una experiencia de Jack en la Guerra de Vietnam. Todo el episodio transcurre en la guerra y se centra en Jack, algo similar a lo que sucedió en la primera temporada con Randall y la muerte del padre biológico.

Pero los vasos comunicantes no terminan ahí. «Tenemos tanto miedo de morir que se nos olvida hacer lo que nos mantiene con vida: respirar», le dice un soldado herido a Jack, algo que lo conecta directamente con el piloto de la serie, cuando Rebecca rompe aguas y al llegar al hospital se encuentra con un ginecólogo que no es el suyo, el Dr. Nathan Katowski (Gerald McRaney) y le dice algo similar y es Jack el que reacciona y cita ese momento esencial de su pasado. No hay que perder de vista que 'This Is Us' aborda todos los temas –maternidad, obesidad, integración racial, maltrato doméstico, independencia de la mujer, consecuencias de la guerra…– desde la óptica de la vida y la muerte. La única certeza que realmente tenemos es que nos morimos, parece decirnos una y otra vez. Desde aquí se construye una serie emocional que maneja los sentimientos con agilidad desde la definición de los personajes y los diálogos que buscan la naturalidad.

La familia es el centro de la serie. Las tensiones, las alegrías, las culpas o las maneras de relación que a su vez encuentran un mayor eco y que se pueden trasladar al ideal de la América perdida, por más que quizá sea América una construcción u otra representación. Por ello cobra relevancia el deseo de Kate y Toby de ser padres a pesar de los problemas que ambos tienen. Por eso, una vez Randall encontró a su padre biológico, después adoptara a Deja, ahora quiera emprender una carrera política que tiene mucho que ver con la misma representación cultural de su pasado, caballeros sin espada y juanes anónimos conectados al cine de Capra que sí creen en unos ideales que no son estrictamente americanos, pues en la amoralidad reinante parecen un bien escaso, pero universal.

La culpa de la familia Pearson es una representación de la culpa americana. Sus catarsis son las catarsis a las que se enfrenta el país. Y lo hace de un modo asequible para el público, en un intento de establecer valores positivos que hagan frente a los miedos, a los remordimientos, al cinismo que predomina en el mundo actual. En el mundo de hoy es fácil decir que 'This Is Us' es una serie algo sentimental, cuando en realidad, su reflejo es más hondo, e incluso va más a contracorriente, pues aspira a reestablecer una esperanza y un estado de ánimo que ni el propio George Apley. Y eso, en un momento de perversión real del que se hace eco la ficción creo que resulta el mayor de los desafíos posibles.

 

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