«La televisión pública se mira con lupa»

La veterana periodista gallega ha pasado por  todas las cadenas nacionales. :: tve/
La veterana periodista gallega ha pasado por todas las cadenas nacionales. :: tve

Silvia Jato vuelve a TVE, por tercer verano consecutivo, para presentar 'Las mañanas de La 1', en sustitución de María Casado

JULIÁN ALÍA

La que fuera la imagen mítica de 'Pasapalabra' allá por el comienzo de la pasada década, cuando emitía en Antena 3, y de otros tantos programas, Silvia Jato (Lugo, 47 años), vuelve por tercer verano consecutivo a presentar 'La mañana de La 1'; será el segundo en el que sustituirá a María Casado, tras el que hizo lo propio con Mariló Montero. Admite que le gustaría quedarse, pero su «contrato es única y exclusivamente para sustituir a María Casado en verano», es decir, todo el mes de agosto. «Ya se sabe que lo importante es hacer el día a día, y ahí, si surgen las cosas, pues fantástico», dice.

Encantada de regresar, detalla lo bonito que es «volver de nuevo con tu equipo, con tu gente, con la que ya llevas compartiendo dos años maravillosos de trabajo veraniego», y las ganas que tiene de «volver a estar pegada a la noticia con ellos, y de entretener al público».

Tras pasar por una cadena pública, como es el caso de La 1, y otras privadas, como Antena 3, Cuatro, Telecinco o La Sexta, no atisba diferencias entre un modelo y otro, salvo por el modo en que es juzgado. «La pública siempre es más objeto de crítica. Al final es el capricho de todos, y todos quieren una tele para todos. Por esa razón, está más sujeta a la crítica y a que la miren con lupa. Pero yo, como comunicadora y en mi día a día, cuando trabajo no noto absolutamente nada. Lo hacemos como creemos que tenemos que hacerlo, intentado no herir la sensibilidad de nadie, y dando la información lo mejor posible. Nunca he notado ninguna diferencia con respecto a otras cadenas en el formato en el que yo estoy haciendo mi trabajo», explica.

Conocer las limitaciones

Rosa María Mateo, ahora administradora única provisional de RTVE, mencionaba el lunes en su toma de posesión que quería «recuperar la credibilidad perdida». Por su parte, la nueva presentadora de 'Las mañanas de La 1' no se siente capacitada para afirmar que esta se había perdido, tanto por sus cortas estancias en la cadena como por la falta de tiempo para pensar en ello. «Podría hablar de mi percepción en esos treinta días, pero eso dentro de un sesgo amplio evidentemente no es nada», reflexiona.

Mantiene una postura muy similar con respecto a la incertidumbre que rodea a la corporación en esta época de cambio político, ya que asegura que no se hacen comentarios abiertamente sobre ello en la redacción, aunque admite que «a lo mejor es más interno». En cualquier caso, repite, a ella no le da tiempo tomar una opinión porque que la vorágine del programa la sumerge. Lo que sí espera es que las medidas funcionen, porque «es una tele pagada por todos los españoles y queremos que nos represente a todos».

Tras tantos años ligada a la televisión, Silvia Jato no tiene un formato favorito. Le gustan los espacios «que entretienen», ya sea «la actualidad del día a día o los programas de entretenimiento». «No hay un formato favorito sino un proyecto que te gusta. Tienes que intentar defender aquello en lo que te ves capaz y que te atraiga. No todo está hecho para ti, aunque el formato fuese apetecible. Cada uno tiene que saber las limitaciones que tiene. Yo intenté en su día hacer monólogos y creo que no vuelvo a subirme a un plató para eso en mi vida. Se suele decir que nunca digas 'de esta agua no beberé', pero aquello creo que fue la experiencia más horrorosa que haya podido sentir», dice, justo antes de despedirse con un «hasta lueguiño», porque los años en Madrid no hacen que deje de ser de Lugo.

 

Fotos

Vídeos