Las series de mi vida: Lino Escalera

Lino Escalera ha dirigido cine y series de televisión. /SUR
Lino Escalera ha dirigido cine y series de televisión. / SUR

De 'Twin Peaks' a 'Mad Men', el director de la multipremiada 'No sé decir adiós' o series como 'Traición', repasa las ficciones televisivas que le han influido

MIGUEL ÁNGEL OESTE

Lino Escalera es un cineasta con un toque personal que logra trasladar a sus trabajos, independientemente de que sean cortometrajes, películas o series de televisión. Cinéfilo. Buen conversador. Humilde. Narrador con una gran atención a la dirección actoral, el director de cortos como 'Australia' (que ha cosechado muchos premios) y de la ópera prima, 'No sé decir adiós' (que ganó cuatro Biznagas en el 20 Festival de Málaga, y tuvo tres nominaciones a los Goya, obteniendo el de la Mejor Interpretación para Nathalie Poza), dice que una de las principales razones por las que la ficción seriada le atrae tanto es porque «me permite desarrollar a personajes durante más tiempo, de esta manera, tienes la posibilidad de profundizar en sus vidas más allá de lo que te permite el largometraje». Algo que pudo demostrar en la serie de TVE 'Traición'. Como el propio Escalera comenta, «en muchas ocasiones, en la ficción televisiva, el guion está por encima de la puesta en escena», pero no en su caso, en la que forma y fondo van de la mano, se trate de una serie de televisión, una película o un cortometraje. Aquí hace un repaso por algunas de las ficciones seriadas que más le han marcado a este director con ecos de Antonioni o Almodóvar.

La serie de ciencia ficción 'The Leftovers'.
La serie de ciencia ficción 'The Leftovers'. / SUR

The Leftovers (HBO)

Maravillosa serie de HBO creada por Damon Lindelof, el mismo tipo que creó 'Lost'. La serie arranca desde una atractiva premisa argumental: un 14 de octubre, el 2% de la población mundial desaparece, así, sin más, frente a la atónita mirada de aquellos que quedan atrás. No hay explicación para la masiva desaparición. Nada. Este potente punto de partida, enmarcado dentro de la ciencia ficción, género que siempre me ha fascinado, le sirve a los creadores de la serie para hablar de temas tan profundos como la manera que tenemos de afrontar el dolor que provoca la pérdida, de lo insignificantes que resultamos ante el abismo de la muerte, de los estragos que genera la culpa o de la necesidad de amparo ante lo desconocido. Es justamente cómo se lidia con estos temas, que por otro lado me son muy cercanos, desde esa particular premisa lo que más me interesa de la serie. También me resulta muy interesante cómo está estructurada desde el guion, no ya solo desde la estructura interna de cada capítulo, que suele cambiar de punto de vista de personaje al ser una serie eminentemente coral, sino también en cómo están diseñadas narrativamente las tres temporadas; en este sentido funcionan como una perfecta trilogía .

'A dos metros bajo tierra'.
'A dos metros bajo tierra'. / SUR

A dos metros bajo tierra (HBO)

Uno de mis clásicos favoritos de HBO, que sigue durante cinco temporadas las vidas de los diferentes miembros de la familia Fisher y su peculiar negocio: una funeraria en Los Ángeles. Esta es un serie de personajes, así, en mayúsculas, y es lo que más me atrae de la propuesta: sus personajes y cómo se profundiza en ellos a través del tiempo. Es también una serie que habla sobre temas que me resultan muy próximos: la familia y la muerte, sin demasiadas pretensiones, de manera muy cercana; también habla sobre la vida, sobre esa cotidianidad que conforma, a través de pequeñas y grandes cosas, nuestro personal devenir por estos lares.

Mad Men (AMC)

El Don Draper de 'Mad Men' ya ha pasado a ser uno de esos personajes que perdurará en el tiempo. Las siete temporadas literalmente me las tragué en un mes, de manera tan orgánica, tan de verdad: sin forzar tramas, sin manipular el guion más allá de lo creíble. Ambientada en el Nueva York de los años 50, en una agencia de publicidad de la Avenida Madison, 'Mad Men' es, también, una serie que habla de manera muy seria sobre aspectos fundamentales de lo que fuimos y de lo que somos; de los baluartes, y mentiras, en los que se funda la cultura occidental de las últimas décadas; del nacimiento del capitalismo más virulento, de la estructura familiar tradicional, del rol del hombre y la mujer dentro de esta estructura conservadora. Una revisión del pasado para entender el presente, y para constatar que, en muchos casos, seguimos siendo manipulados y dirigidos por los mismos de siempre.

Tramas policiacas en 'Mindhunter'.
Tramas policiacas en 'Mindhunter'. / SUR

Mindhunter (Netflix)

La serie creada por David Fincher cuenta de la mano de otro magnífico personaje, el agente Ford, cómo el FBI comenzó a introducir la psicología en sus investigaciones para poder entender y catalogar la conducta de una nueva serie de criminales que comenzaban a hacer aparición en los Estados Unidos de la convulsa década de los 70: asesinos en serie, gente tan virulenta y cruel como Charles Manson, individuos que no encajaban dentro de los perfiles criminales tradicionales y que necesitaban de un nuevo enfoque. De entrada, el planteamiento me resulta muy interesante, me gusta mucho el thriller americano de los 70 y esta serie se enmarca dentro de ese período de la historia americana donde se vislumbra una sociedad y un país en descomposición, en profunda crisis. Desde mi punto de vista es en la puesta en escena donde esta serie destaca de manera sobresaliente, y ahí es donde está la mano de David Fincher, director que me fascina, y que plantea una puesta en escena austera y milimétrica que estructura largas secuencias de diálogo de manera magistral.

Algunos de los personajes de 'Twin Peaks'.
Algunos de los personajes de 'Twin Peaks'. / SUR

Twin Peaks (ABC)

Adoro esta serie por varias razones: primero porque es obra de otro director al que admiro profundamente, el gran David Lynch, un director al que descubrí cuando comencé a estudiar cine y al que he seguido incondicionalmente desde entonces. 'Twin Peaks' es una más de las obras que me fascinan de Lynch, tanto como 'Terciopelo Azul', 'Dune' o 'Carretera Perdida'. Segundo, por razones puramente nostálgicas: aún recuerdo cuando vi la serie por primera vez allá en 1991, siendo casi un adolescente, en su estreno en España, en un cadena privada recién creada, Tele5. También adoro esta serie por la personal recreación de ese mundo tan peculiar que nos llevó a todos a introducirnos en un pueblo ficticio del noroeste de Estados Unidos y preguntarnos, semana tras semana, quién pudo haber matado a Laura Palmer. Adoro 'Twin Peaks' por esos personajes memorables: el agente Cooper, Audrey, la mujer del tronco… Por esa tremenda tercera temporada, que resultó ser todo un acontecimiento el año pasado. Adoro esta serie por todo esto y mucho más, pero sobre todo por aprender de la mano de Laura Palmer que el Bien y el Mal conviven de manera muy estrecha en la naturaleza humana, que aparecen mezclados, que no existe el blanco y el negro, únicamente en las baldosas que pueblan los sueños del agente Cooper.

 

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