«Esta serie tiene magia»

María León simultanea el rodaje de la serie con la segunda temporada de 'La casa de las flores'. :: r. c./
María León simultanea el rodaje de la serie con la segunda temporada de 'La casa de las flores'. :: r. c.

María León protagoniza 'Allí abajo' (Antena 3), que esta noche inicia su quinta temporada. «Hay entre los personajes un entendimiento y un amor que traspasa la pantalla»

JULIÁN ALÍA

Trabajar con ella es como montar en el 'Dragon Khan'», dice Jon Plazaola instantes después de que María León (Sevilla, 34 años) asegurase que actuar junto a él «es como ir en un patinete». Ambos vuelven a ponerse al frente de una nueva temporada, la quinta, de 'Allí abajo', que llega esta noche (22.45 horas) a Antena 3. Con ello, la serie, que reduce su duración a 50 minutos, se convierte en la más longeva entre las estrenadas en 'prime time' en esta década. Su secreto, los 3.189.000 espectadores y 18,8% de 'share' que ha conseguido de media desde su estreno en abril de 2015.

En estos nuevos capítulos, el personaje de María León, Carmen, debe afrontar los retrasos de las obras de la clínica que dirige, lo que le lleva a incorporar nuevos inversores. Llegados desde China, los nuevos dueños aterrizan en el centro con la idea de cambiar las cosas. Además, retoma su relación con un Iñaki que se queda en Sevilla, y al que se le tuercen todos los planes cuando Gotzone (Nerea Garmendia) le presenta al hijo que han tenido juntos: Jon.

- ¿Qué tiene esta serie para que haya llegado a su quinta temporada?

- Yo creo que es magia. Y también que la mezcla del sur y del norte hace mucho. Tenemos muchas más cosas en común de las que creemos, y creo que se ha visto y se ha notado en la serie. Cada vez la familia está más unida. Hay un entendimiento y un amor entre los personajes que traspasa la pantalla. Y eso es mágico. Lo que sucede detrás del guion y las cámaras es de verdad. Se ve cómo queremos a la serie, y eso no te pasa con todos los personajes ni con todas las series. Y esta lo tiene. Hay algo familiar que hace que la gente desde su casa lo note. Sean los tiempos que sean, y esté pasando en el país lo que sea, la familia es algo necesario para mantenerse, vivir y sonreír.

- Ha tenido que simultanear el rodaje con el de 'La casa de las flores'.

- Sí. Por suerte, he podido sacar tiempo para hacer las dos producciones. No es fácil salir de un personaje y meterte en otro, pero yo lo he disfrutado mucho. Gracias a Dios me lo han sabido organizar lo suficiente como para tener un tiempo de preparación. Es un personaje complejo, de mucha composición física... Es la vida del actor. Mucho trabajo y mucha complicación, pero me gusta, me pone. En junio nos vamos a rodar la tercera temporada.

- Aunque el de Carmen ya lo tendrá bastante asumido.

- Ya son cinco temporadas. Al personaje lo conoces y no necesitas ese tiempo de preparación. También tengo la suerte de tener estos compañeros. Con Jon no me hace falta ni mirarnos para saber lo que tenemos que hacer. Ir con Jon de la mano es como ir en un patinete. Yo voy feliz, libre y sin miedo a caer, porque sé que tengo todas las manos y almohadas del mundo. Eso me ha facilitado poder dedicarme a una cosa y otra, y hacer otro trabajo, sin quitarle nada a Carmen. Soy una mujer muy afortunada.

Rodaje en familia

- ¿Cómo reaccionó cuando la llamaron para incorporarse a la serie 'La casa de las flores'?

- Me sorprendió, y también me gustó mucho. Es un personaje completamente diferente a lo que he hecho hasta ahora aquí en España. Para mí era un reto importante hacer de Purificación, y trabajar de la mano de Manolo Caro, que es un artista. Es un género completamente diferente. Estamos hablando de un melodrama real. Aquí lo intentamos hacer realista, y aquello es novelesco.

- Vuelve a actuar junto a su hermano (Paco León).

- Sí, y soy su hermana. Eso es muy guay. Nunca habíamos trabajado como hermanos. Sí como amigos, como director y como actriz, pero contando que somos hermanos de mentira, siéndolo de verdad, no.

- Y en esta lo hecho también con su madre.

- Y esta temporada es una de las superprotagonistas. Las vecinas han comprado el bar de la clínica y van a dar muchísima guerra. La verdad es que trabajar con mi madre es un regalazo. Aprendo de ella, la disfruto, y nos peleamos un poco más, que, si no, no tenemos tiempo. Se aprende muchísimo. Es muy profesional, y teniendo la edad que tiene, va con ilusión, se lo pasa pipa, le encantan los personajes, llega repartiendo churros... Nos lo pasamos muy bien con ella, y ella con nosotros.