«Necesito tener pasión en mi vida»

María Patiño cumple hoy dos años con 'Socialité', el programa que Telecinco emite a la una y media de la tarde. :: R. C.
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María Patiño cumple hoy dos años con 'Socialité', el programa que Telecinco emite a la una y media de la tarde. :: R. C.

María Patiño presenta 'Socialité' (T5), que hoy cumple dos años. «Si no creo en lo que hago, el dinero no compensa»

JULIÁN ALÍA

237 programas y 285 horas de emisión después, 'Socialité' cumple dos años en antena. Para celebrarlo, hoy a las 13.30 horas en Telecinco, el espacio, que acumula una media de 1.274.000 espectadores y un 15,2% de cuota de pantalla en junio, le ha preparado una sorpresa a María Patiño (Ferrol, La Coruña, 47 años), su presentadora. Se trata de un salto en paracaídas para que la periodista gallega, que confiesa que apenas ve la televisión más allá de sus «deberes» de 'Sálvame', supere su terror a las alturas. - ¿Qué balance hace de estos dos años? - Muy positivo, no solo por los datos de audiencia, que a la vista están y significan el respaldo del público y una fidelidad importante, sino porque el programa ha ido creciendo y ha logrado una identidad propia a pesar de ser los fines de semana. - ¿Cómo ha sido el salto en paracaídas? - Es un reto que yo desconocía. Me engañaron. Me dijeron que iba a hacer una entrevista secreta, sorpresa, y me llevaron a un aeródromo. Yo tengo pánico a la altura, me da muchísimo vértigo, y soy cero aventurera. Lo que ocurre, o lo que no, se va a ver hoy, pero fue como un regalo que no logro entender. Sí que puedo adelantar, que además surgió sobre la marcha, que este reportaje termina de una manera absolutamente especial, mucho más allá de lo que se pueda prever. Hay algo que surge que es la magia del programa. - ¿Es la etapa que más está disfrutando en televisión? - He disfrutado todas. Cuando empecé en 'Sabor a ti', que era mi primera experiencia, aluciné; cuando comencé en 'Donde estás corazón', lo mismo; cuando me vine a Telecinco, a 'La Noria', y después a 'El programa de Ana Rosa', lo viví a tope. Necesito tener pasión en mi vida. Es verdad que tengo días malos, días que estoy agobiada... pero no podría decir que es la mejor etapa, porque yo tengo muy buen recuerdo de todas. La estoy disfrutando, y si no, se me notaría. Soy bastante transparente, para lo bueno y para lo malo. Tengo que creer en lo que hago, y si no, el dinero no compensa. - ¿Qué visión tiene del periodismo y de la prensa rosa? - Tengo una visión muy crítica de mi profesión, y creo que en la prensa del corazón lo hemos sido bastante más que la prensa 'seria'. Hemos tenido más capacidad de sacar nuestros defectos de cara al público, que me parece algo fundamental y una manera de evolucionar. La prensa televisiva se ha encargado de recordarnos nuestros errores con bastante más crítica que a periodistas de otro sector. Pero a mí la crítica siempre me ha ayudado a construir, y nunca me ha importado.

«Muy mimada»

- Mucha crítica, pero también mucha audiencia. ¿Cómo entiende esa unión?

- 'Socialité' empezó con muchísimos fallos, pero yo viví que la audiencia nos permitía ir creciendo en directo. Hubo fallos de sonido, de luz, de muchos tipos, y además algunos garrafales, pero yo siempre he tenido la suerte de sentirme muy cuidada, incluso mimada, tanto por mi entorno profesional, como por el espectador. Probablemente viva en un mundo de hadas o irreal, pero así lo he percibido, porque a la vista está que la audiencia ha seguido ahí. Mucha gente se suma a la una y media, y eso ayuda también después a los informativos.

- En los últimos programas, con las bodas de Sergio Ramos y Pilar Rubio, y la de Belén Esteban, han tenido muy buenos resultados. -La verdad es que aluciné, aunque sí que me esperaba que íbamos a hacer un buen dato. Belén Esteban sigue teniendo muchísimo interés, y luego estaba lo de que si yo iba a la boda, que soy compañera y amiga suya, y que iba a contar en primera persona lo que iba a suceder y lo que yo había vivido... Yo creo que esa es la máxima del periodismo, ser testigo directo de una situación que no me cuenta otro.