Las malagueñas Noelia y Marta dejan buenas sensaciones en la gala 2 de OT 2018

Marta y Noelia, durante sus actuaciones./OT
Marta y Noelia, durante sus actuaciones. / OT

El jurado señala como posible finalista a Marta y Noelia derrocha talento y naturalidad en su actuación, aunque no logra revalidar su título de favorita

JUANITO LIBRITOS

Una amiga me comentaba el otro día que Operación Triunfo tiene la facultad de mostrar la música más actual a las personas de cierta edad, y de educar a las nuevas generaciones en temas, estilos y artistas pertenecientes a otra época. Así he vivido las diez ediciones y así se vio anoche en una gala que combinaba clásicos de toda la vida con hits de este mismo año.

Cuando en unas semanas rememoremos la Gala 2 de Operación Triunfo 2018 no creo que recordemos ninguna de las actuaciones de los concursantes actuales: lo que se nos vendrá a la cabeza será la memorable intervención de Lola Indigo, el alter ego de la granadina Mimi Doblas, primera expulsada de la edición anterior, que dio una lección de dominio escénico y de tablas sobre un escenario que pudo pisar poco durante su edición. Y es que Mimi deslumbró ofreciendo un espectáculo visual al nivel de cualquier diva de renombre internacional. Además, la experimentada concursante de 'realities' -antes de en OT ya participó en 'Fama, a bailar'- conquistó a los nuevos concursantes con unos sabios consejos animándoles a que sigan trabajando hasta conseguir sus sueños y mostró una humildad digna de mención en sus agradecimientos a su cuerpo de baile, al equipo del programa y Roberto Leal, el presentador de esta nueva etapa del programa en TVE.

Lola Indigo, sobre el escenario de OT.
Lola Indigo, sobre el escenario de OT.

Y es que, como se dijo anoche en la gala, ni ser el primer expulsado te tiene que llevar al fracaso -que se lo digan a Mai Meneses, Nena Daconte, primera expulsada de OT2-, ni el éxito te garantiza la gloria, como pueden atestiguar bastantes de los ganadores de las nueve ediciones anteriores. Contrasta el clamor popular que hubo anoche en las redes a favor de Mimi -tanto por su actuación como por su visita a la academia- con la tibia recepción que Aitana, la segunda clasificada en la edición del año pasado, recibió la semana pasada. Y es que mientras Lola Indigo mostró seguridad y deslumbre, Aitana nos hizo sufrir con fallos, dudas, inseguridades y un desempeño menor del que cabría esperar de alguien con su supuesta proyección internacional.

Como decía al principio, este programa siempre se ha caracterizado por poner en valor canciones que, a menudo, son poco conocidas para las nuevas generaciones. Esto volvió a darse anoche con la presencia de Tequila, que hicieron que las docenas de millennials que abarrotan el plató saltasen con una canción con casi 40 años -'Salta' es de 1981, yo también me he sorprendido-.

También pareció un ejercicio de nostalgia el hecho de que la canción grupal fuese el mítico 'Bonito es', de Los Sencillos. Esta propuesta nada tenía que ver con la épica 'This is me', de la BSO de 'The greatest showman', que los 'triunfitos' bordaron y que se ha convertido en una suerte de himno temprano de la edición. Los concursantes cantaron este tema de 1992 lo mejor que pudieron dadas las circunstancias, aunque algunos tuvieron aportaciones tan exiguas como el 'Hoy es martes', del pobre Damion, que debía preguntarse de dónde había salido aquella canción que se hizo famosa varios años antes de que la mayoría de ellos nacieran.

Parece que, eligiendo esta canción, Noemí Galera quería volver a homenajear al profesor de Cultura Musical de la edición, Miqui Puig, como ya hiciera el año pasado eligiendo como tema grupal 'La revolución sexual', de La casa azul, el proyecto musical de Guille Milkyway, que este año ha cedido su puesto en la academia al vocalista de Los Sencillos y veterano juez de 'talent shows' que ya fuese parte de Factor X antes que de OT.

La expulsión de Alfonso era bastante previsible, y no así menos llamativa. Sólo dos veces en las diez ediciones de este programa ha sido un hombre el primer concursante expulsado de la academia: el primero fue Ros (Ot 2006) y el segundo Alfonso. Digo que la expulsión era previsible porque era algo que se daba casi por hecho desde la semana pasada. Y es que, aunque Alfonso, de origen venezolano, donde mejor se desenvuelve es en los ritmos latinos (no os perdáis su vídeo 'Cometa de amor', una auténtica joya kitsch), decidió cantar el día de su posible expulsión 'All of me', una canción del oscarizado cantante estadounidense John Legend. Hasta aquí todo bien. El problema fue cuando sugirió cantarla en 'spanglish', y con una letra traducida de forma amateur que encontró en un vídeo de YouTube. Nadie entenderá nunca esta decisión: elegir una canción en inglés para no encasillarte en lo latino, y cantarla en spanglish con una letra inverosímil. A nadie en la academia le pareció bien esta decisión, sobre todo a Manu Guix, director musical de la edición, que ha sido bastante crítico con el tema, y resulta extraño que nadie le aconsejase mejor.

Los nominados reciben visitas de sus seres queridos nada más terminar la actuación. Fue emocionante el abrazo en el que se fundieron Alfonso y su marido Ronald, y sigue siendo muy importante este tipo de gestos especialmente cuando se dan en un programa familiar, en prime time y en la televisión pública. Y es que, al final, OT también tiene una faceta educativa y, en las dos últimas ediciones, ha apostado fuerte por la diversidad. Prueba de ello fue el manifiesto que la directora leyó a todo el alumnado con motivo del Día de la Visibilidad Bisexual. Quizás el encuentro entre el expulsado y su marido no fuese tan apasionado, tierno y rompedor como el beso de Marina y Bast, que el año pasado acaparó los titulares durante días y que supuso un antes y un después en la visibilidad trans en la televisión, pero el encuentro entre Alfonso y Ronald fue importante por lo natural de su presencia en el concurso, y por cómo los demás concursantes miraban sonrientes y emocionados a la pareja y les saludaban con la mano deseosos de conocer al marido de su compañero, mostrando una vez más que este programa es el reflejo de una generación de jóvenes que no sólo «tolera» la diversidad, sino que la vive y la celebra.

Alfonso, a la derecha,y su marido, Ronald, junto al presentador de OT.
Alfonso, a la derecha,y su marido, Ronald, junto al presentador de OT.

Alfonso no eligió bien su canción, pero sí que la ejecutó (lo digo sin ningún tipo de intención) de forma correcta. Y Sabela hizo justo lo opuesto: eligió una canción perfecta, pero deslució su puesta en escena. Y es que, aunque en los pases de micro hizo un buen papel cantando 'Benditas feridas', de Rosa Cedrón (antigua cantante de Luar na lubre), los nervios le sobrepasaron en el examen final y no estuvo a la altura aunque, sorprendentemente a mi juicio, consiguió esquivar la nominación.

Las lenguas cooficiales de nuestro país no tienen mucha presencia en el repertorio de este programa, aunque ya había un precedente de una canción en gallego: cuando Eva Carreras cantó 'Lela' en OT 2006 (la edición que ganó Lorena Gómez), una época en la que Noemí aún ejercía como jurado y en la que Risto Mejide aún era un novato en televisión. Son muchas las voces que piden que se reconozcan en este programa las otras lenguas de nuestro país, y yo creo que no terminará la edición sin que tengamos una canción en catalán, incluso me aventuro a adivinar que puede venir de la mano de Miki.

Muchos seguidores del programa hemos tenido una sensación algo conspiranoica durante esta semana. Y es que a muchos nos ha dado la sensación de que, a la hora de repartir los temas, Noemí eligió un repetorio algo extraño y emparejó a gente poco afín artísticamente debido a que la gala 0 y la gala 1 habían salido demasiado bien, y sin tropiezos, dificultades, meteduras de pata y conflicto no hay talent show que aguante. Esta teoría -poco fundamentada, también hay que decirlo- se cumplió a medias en una gala en la que, debido a que casi todos los cantantes estuvieron a medio gas, apenas se vieron temas que despuntaran.

Actuaciones notables de las dos malagueñas de la edición

Noelia no consiguió revalidar su título de favorita, y se ha visto desplazada del podio de favoritas por Julia y Alba Reche. La elección de su tema por parte de la academia fue uno de los más polémicos de la semana: y es que no parece la mejor de las ideas darle una rumba a una cantante especializada en góspel (aunque sí habría sido una elección perfecta para otras malagueñas de la historia del concurso, como Mireya Bravo o la mismísima Nuria Fergó).

Noelia,
Noelia,

Sin embargo, Noelia consiguió defender con sus prodigiosas tablas este tema de Camarón versionado por Kiko Veneno. Sin embargo, sigue siendo una de las concursantes más talentosas y populares dentro de una academia en la que la cantante disfruta como una niña pequeña. Su naturalidad traspasa la pantalla y su humor, lejos de ser impostado, es fresco y espontáneo, y la convierte en la reina de los memes. Dave, su compañero gaditano de dúo, no corrió la misma suerte y fue uno de los cuatro nominados de la noche. Puede que se debiese a que, como él dice, tuviese esa canción muy viciada o a que casi todo lo que canta suena un poco a chirigota, pero tampoco fue salvado por los profesores, ni (aunque por los pelos) por sus compañeros.

La otra malagueña de la academia, Marta, demuestra unas ganas enormes de aprender y de formarse y pisa el escenario con una madurez impropia de sus 18 años. Su cultura musical no ha pasado desapercibida en internet y empieza a crear una base de seguidores. Pero aún no ha conseguido destacar entre las favoritas de la semana, a pesar de las buenas palabras que el jurado ha tenido hacia ella -anoche ya la denominaban como finalista- y a pesar de que, en el público, se escuchó varias veces un desgarrado «Marta ganadora». Marta estaba muy contenta con 'Tainted love', la canción que le tocó esta semana (la conocía y le gustaba), así como con su compañera Natalia, la pamplonesa de 19 que tuvo el honor de ser la favorita de la noche a pesar de no haber hecho su mejor actuación en el concurso. Puede que el problema fuese la versión rockabilly del clásico de Soft Cell que le impusieron a esta pareja, que les dejaba poco espacio para el lucimiento por lo rápido del ritmo y lo complejo de la coreografía.

Marta.
Marta.

Siguiendo con la lista de decisiones extrañas de esta semana por parte de la directora de la academia, Famous -un sevillano de origen nigeriano, cantante de soul y con unos graves al estilo de Barry White- y Damion -un tinerfeño de origen alemán, educado musicalmente en YouTube y admirador del pop de cantautores anglosajones- fueron emparejados para cantar una canción que le pegaba como a un santo dos pistolas: un tema con ritmos urbanos aflamencados firmado por Melendi y Alejandro Sanz. Y lo más maravilloso es que al final les salió genial, superaron ese bache e hicieron una de las mejores actuaciones de la noche. ¿Quién podría prever una carambola artística de esta magnitud? Noemí Galera, por supuesto, que mueve sus hilos de formas misteriosas pero siempre acertadas. Una canción que podría haber sido un fiasco como aquel 'Reguetón lento', de Cepeda y Juan Antonio del año pasado, ha acabado siendo una simpática ocurrencia muy bien ejecutada.

La sombra de 'La La Land' es alargada. El archiconocido 'City of stars' se convirtió en uno de los iconos de la edición anterior y, quizás, fue la culpable de que, al final, acabásemos llevando a Eurovision aquel pastiche edulcorado llamado 'Tu canción'. Por eso todas las alarmas saltaron cuando, en el reparto de temas, la directora empezó a hablar de 'Another day of sun', el número que abre el musical y que muchos soñábamos que fuese la canción grupal de alguna de las galas. Fue más llamativo aún que Noemí le diese ese tema a dos de los concursantes con el perfil más bajo de la edición, Marilia y Joan, pero (aunque al principio fueron muchas las voces que hablaron de que esta canción se había «desaprovechado» en estos dos concursantes) todos los espectadores estábamos expectantes de lo que al final sucediese en la gala con la cantarina voz de la canaria y la voz de aspirante a crooner mallorquín. A pesar de los esfuerzos del programa por convertir el escenario en un Hollywood dorado y de los esfuerzos de Vicky, la coreógrafa, la actuación fue deslucidad y, en muchos momentos, bastante amateur. Quizás para la gira acaben haciendo un buen número, pero desde luego no lo fue anoche. Sin embargo, ambos tuvieron suerte: Marilia consiguió cruzar la pasarela gracias a caerle en gracia a Julia Gómez Cora, una profesional de la producción de musicales, y Joan (que parece ser que cae mejor que canta) fue salvado por segunda semana consecutiva por sus compañeros, aunque empatado a votos con Dave.

Julia y Carlos.
Julia y Carlos.

Julia y Carlos tuvieron la suerte de cantar esta semana una canción que le venía muy bien a ambos, el clásico de la música italiana 'Mi historia entre tus dedos', quizás para tratar de alimentar en redes las voces que sugieren una atracción entre ambos. La actuación fue desigual: mientras que Julia daba la talla de una auténtica profesional con gran trayectoria (por momentos parecía Malú o India Martínez), el catalán, al que vistieron como si fuese a cantar en la edición de 2006, nunca dejó de parecer un joven aprendiz.

África y María.
África y María.

África y María tenían una de las papeletas más difíciles de la noche: un tema urbano con ritmos R'n'B bastante difícil de encajar para dos chicas españolas. Se hacía bastante incómodo verlas actuando como afroamericanas y diciendo «yeah, yeah». Esta actuación era un desastre anunciado: es como si en American Idol les pones a cantar 'Catalina Fernández, la lotera', de Lola Flores. María dio un poco más el pego porque tiene más tablas, pero África firmó una actuación insegura y a medio gas. Además, le pusieron pantalón de chándal (plateado, para ser más exactos) y, al igual que Sabela con su chándal rosa de la semana pasada, salió nominada. Este atuendo es sinónimo de nominación: dos de dos. María fue rescatada por los profesores, pero África no tuvo esta vez la suerte que sí tuvo la semana pasada y se enfrenta a una nominación que muy probablemente le cueste el concurso.

Alba y Miki.
Alba y Miki.

Alba Reche y Miki hicieron una de esas actuaciones románticas y con música en directo que tanto enamoran a los espectadores del programa. Su Alma mía fue una delicia hecha a medida para ambos. La alicantina, además, salió como una de las favoritas del público y, gracias a su voz arenosa, se posiciona como una de las aspirantes más serias para llevarse el premio de una edición que, si bien no sabemos en manos de quién caerá, sí que damos todos por hecho que será en manos de una mujer. Este año la diferencia de nivel entre ellos y ellas es insalvable.

 

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