La malagueña Noelia, salvada por los profesores tras ser propuesta para abandonar la academia de OT

Noelia, con el presentador de OT./TVE
Noelia, con el presentador de OT. / TVE

Marta, la concursante de Torre del Mar, volvió a hacer una actuación redonda y a mostrarse como uno de los valores más infalibles de la academia

JUANITO LIBRITOS @JUANITOLIBRITOS

La malagueña Noelia Franco, concursante de Operación Triunfo 2018, vivió anoche sus momentos más amargos en el programa, después de que el jurado la propusiese para abandonar la academia. A pesar de que la canción que le tocó defender ('La Tormenta', de Pastora Soler) parecía perfecta para ella y de que lo hacía en solitario, la cantante no fue capaz de dar todo lo que esperaban sus fans tanto en los dos pases de micro como en la gala final.

Sorprenden sus problemas de afinación teniendo una voz tan prodigiosa y habiendo recibido este tema después de que se la viese entonando a la perfección otros temas de Pastora Soler, como 'Quédate conmigo' (uno de los números más complejos de la edición anterior, que ella clava sin despeinarse). Noelia recibió la nominación entre lágrimas de impotencia, pero el claustro de profesores decidió salvarla en lugar de a sus compañeros Dave, Carlos o Sabela. Empieza ahora una nueva etapa para la que fuera favorita en la gala 1 que ve cómo sus apoyos empiezan a debilitarse. Esperamos que sea capaz de sobreponerse a este tropiezo y que encare la nueva semana con el buen humor y el trabajo duro que le caracterizan.

Por su parte, Marta, la concursante de Torre del Mar, volvió a hacer una actuación redonda y a mostrarse como uno de los valores más infalibles de la academia. El contraste de su poderosa voz con el agudo timbre de Marilia hizo que el número de 'Lo echamos a suertes', de Ella Baila Sola, sorprendiese, mostrando una ejecución perfecta que sólo pudo cosechar alabanzas por parte de David Otero, antiguo miembro de El Canto del Loco y jurado invitado de la noche.

Marta y Marilia, durante su actuación.
Marta y Marilia, durante su actuación. / TVE

Sin embargo, la canción de Marta y Marilia, las benjaminas de la academia, no era la más esperada de la noche. Desde el reparto de temas se sabía que esta semana habría un 'show' inolvidable: 'Toxic', de Britney Spears, en las voces de Natalia y Alba Reche. La expectación fue máxima desde el principio, no sólo por lo mítico de la canción, sino por el flirteo mediático que están viviendo estas dos concursantes que hablan abiertamente de su bisexualidad. Y es que, a pesar de que anoche mismo pudimos escuchar una llamada del novio de Natalia, estas dos concursantes han construido una amistad que, muy a menudo, parece que va más allá. Ambas hicieron un numero complicadísimo tanto vocal como coreográficamente, y presentaron una actuación que ya ha pasado a formar parte de la historia de Operación Triunfo.

Impresionante también fue la actuación de Miki y María, pero por otros motivos. Sin saberlo, ambos llevan siendo los protagonistas de debates y conversaciones desde que el jueves pasado les encargasen preparar la canción 'Quédate en Madrid', de Mecano, cuya vocalista, Ana Torroja, es uno de los tres miembros del jurado. La joven madrileña, que el sábado cumplía 27 años, nunca había oído esa canción y, desde el momento en que leyó por primera vez la letra, le chirrió el uso de la palabra 'mariconez' que en ella se hace. Decidió mostrar su incomodidad con ese vocablo debido a que consideraba que su carga peyorativa podía ofender a mucha gente y, a priori, la academia no encontró problema en permitir que se cambiase una palabra de una canción, igual que se habían cambiado muchas palabras en otras canciones a lo largo de las diez ediciones del programa. María propuso que en vez de 'mariconez' dijesen 'gilipollez', asegurando que «así sólo se ofenderían a los gilipollas».

Y fueron muchos los que se ofendieron. Horas después de esta sugerencia, una larga lista de personalidades manifestaron corrosivas críticas hacia la concursante: la misma Ana Torroja, que aseguraba que ella no había dado permiso para que se cambiase nada; Joe Pérez-Orive, el segundo miembro del jurado; Roberto Leal, el cantante de Mojinos Escozíos, Alaska y Mario Vaquerizo, el humorista Quequé, Soraya Arnelas, Jorge Javier Vázquez… y un largo etcétera de personas que no sólo criticaban a María por atreverse a mostrar su disconformidad con ese término y proponer un cambio, sino que catalogaban a toda su generación como mimados, engreídos o quejicas, convirtiendo esta polémica en un auténtico debate intergeneracional entre millennials (más proclives a tratar de erradicar expresiones hirientes como esa) y babyboomers (tendentes a defender la integridad del texto de la canción de Mecano enmarcado en un momento histórico concreto).

Dado esta encolerizada polémica, la expectación era máxima con respecto a qué pasaría en la gala. Una vez llegado el momento de la actuación, el presentador trató de calmar los ánimos repasando lo acontecido y tratando de sacar un mensaje positivo de todo el revuelo ocasionado. Miki dio un discurso ejemplar en el que comentó que respetaba profundamente el trabajo de Mecano y que ellos sólo criticaban el uso de una palabra que jamás usarían en su vida personal, pero que respetaban la decisión de José María Cano de que no se cambiase. El plató, con casi mil espectadores, se deshizo en aplausos hacia Miki. María comentó la importancia de revisar el lenguaje para no seguir cayendo en expresiones sexistas u homófobas. Ana Torroja pidió la palabra y llevó a cabo un alegato recordando el compromiso de Mecano con la diversidad, y anunciando que ella estaba orgullosa de seguir cantando esa canción tal como se escribió.

Pero la polémica no se zanjó ahí. Los chicos cantaron la canción de la forma en que su compositor obligó a que se hiciera, incluyendo la palabra 'mariconez', aunque el público del plató, mayoritariamente muy joven, se mostrase en contra de la expresión. Esto llevó a un hecho histórico, nunca visto en este programa. Una vez terminada la canción (que Miki, en quien caía gran parte del peso del asunto, llevó a cabo con cierta inseguridad) y se apagó la música, el público entero se rebeló y empezó a corear «estupidez, estupidez», aludiendo a la palabra con la que, después de descartar 'gilipollez', se sustituiría el homófobo término de 'mariconez'.

La noche se cerró coronando a María, que nunca había estado entre las preferidas del público, como favorita. Ni ella misma se lo creía y, además, no terminaba de comprender los motivos, ya que dentro de la academia no son conscientes del revuelo levantado con este asunto que, para ellos, es tan obvio y tan carente de polémica. Votar a María como favorita ha sido la única manera que el público ha encontrado para manifestar su apoyo a que la gente joven alce la voz, se moje y trate de hacer del mundo un lugar más justo. La implicación de estos chicos nos da una lección de cuáles son los valores morales de una nueva generación, pero toda esta polémica también nos ha servido para ver lo reticente al cambio (y a la crítica) que sigue siendo una parte importante de la sociedad.

Es una pena que todos estos asuntos extramusicales eclipsasen una gala que, por fin, tuvo la calidad y la intensidad que esperamos de este formato. Como ya vaticinamos la semana pasada, Damion se salvó, aunque el porcentaje (65%) no fue tan alto como cabría esperar. Joan se marchó mostrando su mejor rostro y llevándose el cariño de toda la academia, en especial de Miki.

Junto a Noelia, que salvaron los profesores, también nominaron a Dave, a pesar de hacer una actuación digna y de no haber sido eclipsado por su compañera de dueto, Julia, una de las favoritas. Completaron el cuarteto de nominados la pareja formada por Sabela, que fue salvada por sus compañeros, y Carlos Right.

La cuarta expulsión va a ser la primera en la que las cosas no estarán claras a priori. Dave cuenta con las simpatías de gran parte de la audiencia gracias a su peculiar estilo y a un sentido del humor que suele convertirse en el hilo conductor de las galas. Carlos Right tampoco ha destacado demasiado vocalmente, pero el repertorio que le han puesto (canciones de pop español) y su carisma personal le han hecho muy popular entre un sector importante de la audiencia del programa. Lo que sí está claro es que el cuarto expulsado también será un chico, confirmando que la de 2018 es la edición de las chicas.

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