La malagueña Marta, nominada por cuarta vez en una gala de Operación Triunfo marcada por la visita del novio de María

Marta, durante su actuación./TVE
Marta, durante su actuación. / TVE

El jurado vuelve a proponerla para que abandone la academia y ni sus profesores ni sus compañeros la salvan. Esta semana se enfrenta a Sabela

JUANITO LIBRITOS @JUANITOLIBRITOS

La décima gala de la décima edición de Operación Triunfo empezó con buen pie para Marta Sangó, la única concursante malagueña que resiste en la academia. Su tercera canción como nominada seguía la línea continuista ochentera que la joven malagueña ha marcado dentro de la academia, y esta vez defendió el clásico 'Like a prayer', de Madonna. El programa por fin le puso a la joven de Torre del Mar una escenografía llamativa (un altar de luces, unos bailarines vestidos de cantantes de góspel) y un vestuario favorecedor.

Aunque, debido a cierta falta de estabilidad en la voz, no fue la mejor actuación de Marta, sí que destacó por encima de María. La joven madrileña contra la que Marta se jugaba la permanencia en el programa había elegido 'Because the night', de Patti Smith y, lejos del desgarro emocional con el que nos había acostumbrado en las últimas semanas, María hizo una versión algo plana y poco emocionante del clásico de 1978.

Pero lo más comentado de la noche en referencia a María no fue su actuación, ni siquiera su expulsión: fue la visita de su novio. Los espectadores más fieles del programa ya teníamos alguna referencia a la peculiar personalidad de Pablo, la pareja de María, pero nadie podía adivinar que, en su visita al plató, acabaría actuando de esa manera.

Desde el primer momento llamó la atención lo apasionado de los besos de la pareja, pero la incomodidad iría creciendo durante la breve entrevista entre el presentador y el visitante. Pablo respondió de forma soez y, a todas luces, inadecuada a cada una de las preguntas de Roberto Leal: «lo primero que vamos a hacer es follar», «lo que más echo de menos es su culo», «estás buenísima en televisión»… fueron algunas de las perlas que salieron de la boca del novio, mientras María le abrazaba y le reía las gracias.

María abraza a su novio.
María abraza a su novio. / TVE

Esta actitud carente de todo buen gusto y educación chirriaría en cualquier relación, pero sorprende especialmente cuando se tiene en cuenta que María lleva dos meses y medio en la academia hablando de respeto a las mujeres, de feminismo y de cosificación femenina para que llegue su novio y haga justo lo opuesto a lo que ella promueve. No se vivían momentos tan incómodos en ese plató desde que, la semana pasada, C. Tangana dejó a Leal con la palabra en la boca.

A pesar de esa esperpéntica visita, la gala transcurrió llena de sorpresas y ofreció actuaciones musicales notables.

Destacaron Famous y Natalia, que sellaron con sus dos magistrales actuaciones lo que será su paso a la final. Natalia por fin emocionó además de ser correcta: 'The scientist', de Coldplay parece haber marcado un antes y un después en la trayectoria de una concursante que, sin duda, estará en el podio de la edición. Famous se marcó una actuación que parecía más un show de la Superbowl que la actuación de un aspirante a artista de 19 años en un programa de televisión. Si en el pase de micros puso en pie a toda la academia, anoche hizo lo mismo con dos millones de espectadores. En la gala de anoche Famous empezó a asfaltar su camino hacia Eurovision 2019.

A Julia le siguen dando canciones en español que parecen hechas a la medida de su voz (literalmente) rota. Anoche brilló con una canción de Alejandro Sanz que le sirvió para ser una de las únicas tres personas que no estarían nominadas por el jurado. Menos mal que quedan pocas semanas de concurso, ya que no sé si la organización sería capaz de encontrar muchas más canciones en español de desamor aflamencado y desgarrado.

Alba, como de costumbre, estuvo magnífica en su actuación, pero el hecho de que sólo pudiese haber tres salvados por el jurado le dejó fuera de la quiniela inicial. Aunque todo el mundo sabía que era por poco tiempo. Los profesores la salvaron sin dudar, y es que no se entiende esta edición sin la arenosa voz de Alba Reche.

Esos mismos profesores que salvaron a Alba Reche fueron los que no han salvado a Marta ninguna de las cuatro veces que han tenido ocasión. Cuatro veces. Siempre ha habido alguien que los profesores han considerado más merecedor de salvación. A menudo a la mañana siguiente, en el repaso de la gala, estos mismos profesores le dicen a Marta que hizo una buena actuación y que ellos no la habrían nominado, pero parece que lo de salvarle de la nominación no entra en sus planes.

Miki fue el cuarto nominado, a pesar de haber hecho una actuación bastante decente. Esta vez ha sido la ocasión en la que el catalán ha estado más cerca de ser uno de los dos nominados finales: sólo los votos de Albalia le salvaron de ese trance.

María y Marta.
María y Marta. / TVE

Marta se enfrenta esta semana a Sabela, que anoche ejecutó 'Te necesito', de Amaral, de una forma que, a menudo, bordeaba lo desagradable. La gallega comenzó el concurso en un discreto segundo plano, llegando a formar parte del primer dúo de nominados junto a Alfonso, que acabaría siendo el primer expulsado. Desde el momento en que se salvó de su primera expulsión, el programa pasó a considerar a Sabela como una concursante de segunda categoría y eso hizo que le empezasen a dar canciones, como mínimo, olvidables. Tan flagrante fue esa afrenta hacia la joven que el público se rebotó y empezó a votar a la coruñesa como favorita para, de alguna forma, compensarle. Y, al final, ha acabado colándose en la recta final y convirtiéndose en favorita de la gala 8.

Marta es la única de los siete concursantes que no ha sido elegida como favorita del público ninguna semana, pero también ha sido la única capaz de echar a cuatro compañeros bastante populares. Además Marta es quizás la concursante que menos animadversión recibe por parte de la audiencia: haber sido siempre una buena compañera, una alumna aplicada y una cantante talentosa ha hecho que permanezca fuera del radar y que nunca se hayan canalizado hacia ella las críticas que reciben todos los favoritos por parte de los seguidores de los otros favoritos. Y así, como quien no quiere la cosa, se ha colado en el top 7.

Fue muy emocionante ver reunidos a los 16 concursantes para cantar el himno de esta edición, 'Somos'. Emocionante y doloroso. Ver sobre el escenario a artistas como Noelia o África, que abandonaron el concurso prematuramente por motivos meramente extramusicales, apena a cualquier fan de la música y del formato. Quién sabe cuántas grandísimas actuaciones nos hemos perdido en esta edición debido a que un sector de la audiencia vota más con las tripas que con los oídos.

 

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