JESÚS GIL Y TAL Y TAL

OSKAR BELATEGUI

HBO estrenará el próximo 7 de julio 'El pionero', la primera producción original de la plataforma en España. Un documental avalado por el rigor de su guionista y productor Justin Webster ('Muerte en León', 'El fin de ETA') que repasará la vida de Jesús Gil. Ya su título lleva implícito una carga valorativa que revela la trascedencia del biografiado. El constructor, presidente del Atlético de Madrid y alcalde de Marbella anticipó muchos de nuestros males nacionales: la confusión entre el patrimonio público y el privado, la ostentación de la vulgaridad, la chulería y el matonismo como motores políticos, el mal gusto como canon estético. Valerio Lazarov, el hombre que montó la televisión en España junto al llorado Ibáñez Serrador, metió a Gil en un jacuzzi en el verano de 1991 y le rodeó de mujeres en biquini. 'Las noches de tal y tal' se titulaba el show a mayor gloria del dueño de Imperioso, estrella de Tele 5 en los tiempos de las Mamá Chicho.

Con los años, el fundador del GIL (Grupo Independiente Liberal), fallecido de un infarto masivo en 2004, hasta ha adquirido la condición de icono pop. Seguro que hay camisetas con su imagen más habitual: guayabera abierta, barriga al aire y medallón de oro bien a la vista. Ese halo a lo 'Torrente' le hacía ganarse las simpatías de los votantes y eclipsaba los múltiples casos judiciales que afrontó el único hombre que podía presumir de haber sido indultado por Franco y por el PSOE. Gil se ufanaba de hablar el idioma del pueblo, de decir las cosas claras, al pan, pan y al vino, vino. Seguro que Bertín Osborne le hubiera invitado encantado a su casa, donde esas patrañas de la corrección política no tienen cabida.

Más allá de condenas e inhabilitaciones, el pionero de tantos casos de corrupción que sufrimos a diario anticipó algo espeluznante: la ascensión de Donald Trump, al que el dinero también le ha servido para conquistar un cargo político. Aquella campechanía machista, aquella ordinariez kitsch se ha acabado convirtiendo con los años en modelo estético y social. Su populismo ha sido su más celebrado legado.