EL FRANQUISMO A TODO COLOR

OSKAR BELATEGUI

DMAX emite 'España después de la guerra: el franquismo en color' justo tras '¿Cómo lo hacen?'. Tan hipnótico resulta asistir al proceso de fabricación de una navaja multiusos como a una lección de Historia que cuenta como principal gancho sus imágenes coloreadas. Tras el éxito de la serie anterior dedicada a la Guerra Civil, le toca el turno a un tiempo que fue y recordamos en blanco y negro. Un equipo de cuarenta personas ha trabajado durante dos años en los archivos de Filmoteca Española revisando más de 750 títulos. Tras restaurar más de 180.000 metros de película y digitalizar 300.000 fotogramas, el resultado son cuatro capítulos de 40 minutos que arrancan con el fin de la Guerra Civil y terminan con la muerte de Franco.

El primer episodio ofreció estampas espeluznantes de un país destruido tras la contienda fratricida. Muertos en trincheras, pantanos secos y esos rostros curtidos de campesinos que todavía se pueden ver en los pueblos. Y Franco, muchas imágenes de Franco, por algo el grueso del contenido de la serie procede del NO-DO, cuyos archivos digitalizados están disponibles en la web de Televisión Española e invitan a un fascinante paseo por nuestra memoria. Si colorear los fotogramas siempre se ha visto como una aberración en el cine de ficción, en las imágenes documentales se consigue un perturbador efecto de actualidad. Añadir nuevas pistas de sonido con música y efectos también contribuye a que se vean como si fueran películas recién descubiertas, donde la sangre es roja, el cielo azul y los trajes militares verde caqui.

El otro efecto de extrañeza que provoca 'España después de la guerra: el franquismo en color' es, justamente, contemplar imágenes creadas para hacer propaganda del régimen sin su sesgo ideológico. Santos Juliá aparece como asesor de una serie con clara vocación didáctica y que contextualiza sus contenidos en todo momento. No hace falta usar muchos adjetivos en la narración, la mirada de los españoles ante la cámara cuenta muchas más cosas que cualquier ensayo histórico.