EL ESPÍRITU DE ENRIQUE Y ANA

ROSA BELMONTE

Además de otros insultos, los taxistas en huelga de Madrid llamaron «moderno» a Albert Rivera. Sonaba tan mal como «traidor», «sinvergüenza» o «antipatriota», los otros adjetivos dedicados a su persona recién llegada a la estación de Atocha. ¿Qué entenderán esos señores por moderno? Porque, vaya, Albert Rivera como que no es de ese pelaje. Es tan ridículo llamárselo como decírselo a TVE. Por las series que estrena (hasta Samanta Villar ha ganado en Cuatro a 'Hospital Valle Norte'). Y por la canción elegida para el Festival de Eurovisión, 'La Venda', de Miki. Mira, ya habíamos mandado un Micky en 1977. Fue en Londres, cuando ganó Marie Myriam con 'L'oiseau et l'enfant'. Cuando la gente estaba allí sentada (en el Wembley Conference Center) con sus esmóquines y trajes largos. Qué tiempos tan civilizados.

Se me ha adelantado Arantza Furundarena recordando a La Charanga del Tío Honorio a propósito de 'La venda'. Porque la canción hace un rato de ruido. Es el espíritu de Enrique y Ana. «Haz ruido, hasta que te estallen los oídos». También es un poco Goran Bregovic (además del bombo, lo mismo tocamos el corazón de croatas y serbios). Y un mucho los Payasos de la Tele con esas chicas detrás. Una con un acordeón, otra con un bombo, otra con una guitarra, otra con una trompeta, otra con un trombón. Micky, el de 'Enséñame a cantar', tenía una chica sentada tocando el banjo (la niña de la que hablaba en la canción). A las de Miki les faltaba la camiseta larga y roja de Miliki.

No sé si llevará esa patulea a Israel, pero espero que sí. Si vamos a llamar la atención, llamémosla. Desde TVE no aclaran nada al respecto (seguramente tampoco lo saben). Sólo dicen que se van a preocupar para que la puesta en escena en Tel-Aviv sea «estupendísima». Aquí, los modernos. Pero, demonios, a Eurovisión no se va a ser moderno, se va a ser lo más perullo posible. Tampoco sé qué resultado obtendrá TVE, pero en cualquier fiesta o discoteca cuando la cosa decaiga, éxito seguro. Como cuando nos animábamos con el 'No cambié' de la entonces Tamara en las bodas. El listón, bien alto.