«Ahora disfruto mucho más que cuando jugaba»

«Ahora disfruto mucho más que cuando jugaba»

Àlex Corretja comenta hoy en DMax la semifinal de Roland Garros entre Nadal y Federer. «Cuando me preguntan qué es de mi vida profesional, lo primero que digo es que soy comentarista»

JULIÁN ALÍA

Trigesimoctava batalla de la misma guerra. Rafa Nadal y Roger Federer se ven hoy las caras a las 12.30 horas, si el clima lo permite, en la primera semifinal de Roland Garros, que emite en abierto DMax. Al frente de la retransmisión, los comentaristas de Eurosport Álvaro Benito y Fernando Gómez, y el extenista Àlex Corretja (Barcelona, 45 años), que forma parte del equipo de expertos en tenis del canal deportivo.

- ¿Disfruta con las retransmisiones igual que cuando jugaba?

- Disfruto mucho más, cuando jugaba sufría mucho más. Cuando comento puedo decir al 100% lo que estoy sintiendo, lo que veo... Me gusta analizarlo y transmitirlo con la máxima pasión, porque así vivo el tenis, y la vida en general, y lo intento hacer lo más sencillo posible, para que lo pueda entender todo el mundo, sea aficionado al tenis o no, y de cualquier edad. Para mí ese es el mayor reto y la máxima ilusión.

- ¿Cómo era antes de colgar la raqueta?

- Cuando jugaba, estaba mucho más concentrado y pendiente de lo que tenía que hacer, y era un sufrimiento más profundo. Solo disfrutabas prácticamente cuando casi habías ganado. Durante el partido no era sencillo, o al menos a mí me costaba. Comentando y entrevistando, simplemente me dejo ir, intento ser natural, y, sobre todo, muy respetuoso.

- ¿Ser comentarista es algo que los deportistas se van planteando al final de su carrera o que surge sin más?

- Yo creo que poco a poco los jugadores y jugadoras van planteándose algo más, porque se dan cuenta de que hay vida después del tenis. Pero es difícil, pasados los 30 años, empezar de nuevo cuando ya has hecho lo más emocionante de tu vida, encontrar algo que te llene tanto como lo que has hecho.

- ¿Se lo había planteado?

- Nunca. Yo intenté jugar al máximo hasta el final, y cuando me retiré surgió esta posibilidad. Fui comentando, me dieron la posibilidad de hacer entrevistas en TVE, fui creciendo y ahora, cuando me preguntan qué es de mi vida profesional, lo primero que digo es que soy comentarista, en TVE y en Eurosport. También tengo otras cosas: una marca propia de ropa deportiva, que lleva mi apellido; doy charlas motivacionales a empresas, que me gusta mucho y me lo paso muy bien; tengo una empresa de representación de deportistas... Son muchas cosas, pero, por encima de todo, tengo tres hijas, un hijo y una pareja, y esa es mi prioridad en la vida.

Un encuentro abierto

- ¿Cómo ve el encuentro?

- Muy emotivo. Tener a Federer y a Nadal en otra semifinal de Grand Slam creo que es un sueño para todos los aficionados al tenis. Veo un partido abierto, pero creo que jugar contra Rafa, al mejor de cinco sets y en Roland Garros, en tierra, es el partido más difícil que puede encontrar a día de hoy Federer.

- ¿Se le puede ganar a Nadal en la arcilla de París?

- Es el peor lugar para los rivales y el mejor para él. La pista central es muy grande, y él se defiende muy bien, pero también ataca perfectamente. Sus bolas van muy altas y muy profundas, y además, el ser zurdo abre ángulos muy complicados para los diestros. Eso sí, va a tener que estar muy atento con el resto, porque Federer va a intentar sacar y subir a la red bastante, variando mucho con su juego y siendo muy agresivo.

- A punto de cumplir 38 años, ahí sigue el suizo.

- Federer está tocado por una varita mágica, pero también es un grandísimo trabajador y un muy buen profesional que ha sabido gestionar los últimos años de su carrera para llegar en condiciones óptimas. Su forma de jugar también ha permitido que no haya tenido tanto desgaste físico.

- Entre esas dos carreras y la de Djokovic, ¿con cuál se queda?

- Uf. Todas son tan increíbles. No lo sé. Nunca me lo había planteado, porque lo veo tan lejano... Todas tienen algo especial y son brillantes. Que Rafa haya ganado once veces aquí es absolutamente insólito e insuperable. Federer, por otra parte, tiene esa variedad de haber ganado muchas veces en Wimbledon y en Nueva York, y Djokovic tres cuartos de lo mismo pero con Australia. Las tres me parecen absolutamente insólitas.

- También han vivido constantes evoluciones.

- Los tres han tenido que ir mejorando. Yo cuando jugaba contra Sampras me di cuenta de que si no mejoraba mucho mi resto, contra él iba a sufrir mucho; contra Agassi, lo mismo con la movilidad de piernas y la resistencia; contra los españoles, tenía que mejorar en tierra porque si no encontraba un golpe ganador ellos se defendían muy bien. Te vas retroalimentando según lo que tus rivales ofrecen. Se trata de mejorar para complicarles la vida y explotar al máximo lo que tú tienes.