Despidos

MIKEL LABASTIDA

A los productores de 'Operación Triunfo' se les está atragantando la edición. Se las prometían felices después de haber resucitado el formato y se han estampado con los caprichos de la tele, donde nada es infalible. El año pasado todo el mundo se rendía al formato, a su capacidad de conectar con nuevos públicos, a cómo se había reinventado. Y de repente llega 2018 y la magia se va. Pasan las semanas y los concursantes siguen sin transmitir nada, las galas se hacen interminables, los motivos por los que el espacio es noticia nada tienen que ver con cómo cantan sus participantes, las audiencias no acompañan. ¿Qué ha pasado? Se aducen varias razones: la larga sombra de los protagonistas de la anterior temporada (Amaia y compañía), la elección de los triunfitos (que no han dado el juego que prometían), la selección de temas... Es difícil acertar, porque sobre el papel todo se ha hecho de una manera muy similar al año pasado. Los únicos pequeños cambios acometidos han tenido que ver con un miembro del jurado (se fue Mónica Naranjo y vino Ana Torroja y su mariconez) y un profesor (Los Javis cedieron el testigo a Itziar Castro). Y ha sido esta última la que ha pagado al pato.

Si lo de Lopetegui se veía venir, lo de la nueva instructora de interpretación no era para menos. No consiguió dar el show a los que sus antecesores tenían acostumbrados a los seguidores del formato. Dicen que por ese motivo los concursantes de este año no transmiten. No sé yo. Pero yo sé poco de todo esto. Lo que me pregunto es cómo se gestó el asunto, que fue noticia hasta en el Telediario. Cómo están los Telediarios que lo mismo cuentan quién es el nuevo coach de 'La Voz' que la última salida de 'OT'. Espero que los compañeros de la actriz en la Academia no se vieran en la tesitura en la que al parecer han estado algunos trabajadores de Netflix. Según un artículo publicado por 'The Wall Street Journal' (avalado por miembros de la plantilla) la empresa incentiva a que los empleados digan a sus superiores a quién o quienes de sus compañeros deberían despedir.

El show nunca cesa. Ni delante ni detrás de las cámaras.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos