«No podía decir que no»

Carlos Franganillo, nuevo presentador del 'TD2' de TVE. :: TVE/
Carlos Franganillo, nuevo presentador del 'TD2' de TVE. :: TVE

Carlos Franganillo, corresponsal en Washington hasta el mes pasado, se ha convertido en la incorporación más destacada de los informativos de TVE. «Ojalá cuenten conmigo mucho tiempo»

JULIÁN ALÍA

Desde el lunes pasado, Carlos Franganillo (Oviedo, 38 años) es la imagen del 'TD2' de TVE. Con diez años de experiencia en el ente público, el periodista asturiano ha dejado su trabajo en el extranjero (fue corresponsal en Moscú y Washington), para ponerse al frente de este nuevo reto.

«No tengo hobbies porque tengo niños pequeños. Soy un tipo muy aburrido, no hago nada original», confiesa y pone un ejemplo: No asistió a ningún partido de béisbol en Estados Unidos, aunque sí recuerda el «follón en la calle» cuando los Washington Capitals ganaron el título de la NHL (la liga de hockey sobre hielo), y eso que le pilló en Texas cubriendo un tiroteo.

De esta última etapa americana, destaca el tener que lidiar con las andanzas de Donald Trump, «un producto perfecto para los medios, fácil de caricaturizar y de demoler, porque da muchos motivos a lo largo del día», y con el que hay que «mantener la cabeza fría» e «ir un poco más allá y ver el impacto de las medidas reales».

El presentador reconoce que la decisión de volver a Torrespaña no le resultó fácil. De hecho le llevó tres días decidirse. Franganillo regresa a donde solo «venía una vez al año» y de momento ha dejado a su familia en tierras estadounidenses. Consciente de que «iba a volver antes o después», y de que no podía rechazar la oportunidad que TVE le brindaba, asegura que añorará sus días como corresponsal: «Con el tiempo, echaré de menos la calle y hacer reportajes, no tanto los directos. Creo que es la parte más bonita de esta profesión».

Sin ser «un periodista de vocación» (estudió Comunicación Audiovisual porque quería ser director de cine, y luego fue «corrigiendo el tiro»), se ha convertido en el relevo de Ana Blanco, que ha vuelto a la edición de las tres. «El cambio es radical. Entro en un territorio desconocido. Ya no estoy expuesto a cincuenta segundos y una crónica, sino a todo un 'Telediario'. Antes iba con un cámara y no había esta presión tan grande, y aquí pues estoy en directo durante una hora con cinco cámaras a las que mirar y con instrucciones por el pinganillo».

En su nuevo puesto, competirá por la audiencia de los informativos con otros presentadores como Vicente Vallés, «un gran referente en la televisión y en la comunicación en general», y antiguo compañero de la cadena.

«Sin presión política»

En cuanto a la polémica que han generado los numerosos cambios en TVE, la nueva cara del 'TD2' declara que «los equipos que se han formado son altamente profesionales» y que nunca ha «sentido presión política». «En el campo internacional es muy diferente, no es una información tan sensible. Yo diría que la gente está muy concienciada e ilusionada con un proyecto que pretende ser más innovador en la manera de narrar».

El presentador confía en que del futuro concurso público salga un consejo de administración «lo más alejado de la influencia política», pese a que admite que la futura dirección puede apartarlo: «Entendería que una nueva directiva no quiera contar conmigo. Pasa en todas las empresas. Y esta tiene sus particularidades al ser pública y estar en el ojo del huracán político, pero ojalá cuenten conmigo mucho tiempo».

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