LA DÉCADA PRODIGIOSA

BOQUERINI

Los 60 fueron unos años mágicos. En todo el mundo; también aquí. Mucho menos pero también, pues las jóvenes generaciones que no habían conocido la guerra civil luchaban por quitarse la caspa que imponía el franquismo. Esta es una de las muchas lecturas que tiene la serie '45 revoluciones' de los lunes en Antena 3, que, desgraciadamente, no está obteniendo el éxito que merecería. El título hace referencia a la música, a las 45 revoluciones por minuto a las que giraban los 'singles' de la música pop (ye-yé se decía entonces) a diferencia de las 75 revoluciones de los viejos discos de pizarra o de las 33 revoluciones de los 'long plays' de 12 temas, demasiado caros para unos jóvenes cuyos padres apenas salían de la autarquía. '45 revoluciones', habla de la música pero metafóricamente también se puede entender como referencia a la revolución social de la década.

La serie es la historia de un joven que triunfa como cantante y de la chica que pasa de secretaria a productora de sus discos, una especie de Mariní Callejo, mítico personaje del pop español de los 60 que con 19 años produjo a Los Brincos y fue una figura clave de la música joven de la época. '45 revoluciones' es una serie en la que pasa de todo.Los sueños de triunfo de un joven que quiere ser cantante y de una chica que sabe coger al vuelo las oportunidades son el tema central. Pero también se muestra la lucha entre lo viejo y lo nuevo, sobre todo en el seno de una discográfica, la omnipresente censura administrativa, los medios emergentes con revistas musicales y programas de radio dedicados a la música, y también los problemas familiares entre padres e hijos, y por supuesto, unas complejas tramas sentimentales.

Evidentemente, la trama y los protagonistas son ficticios, pero los guionistas han colado algunos nombres reales, pequeños guiños para quienes vivieron aquella revolución. Todo narrado con un ritmo endiablado, incluso con la pantalla partida en algunas escenas, y con unas canciones originales que bien pudieran pasar por éxitos de la época. Y un enorme aplauso al trabajo de la protagonista Guiomar Puerta, Maribel, la perfecta chica ye-yé de aquella década prodigiosa.