¿CUÁNTAS, CUÁNTAS...?

BOQUERINI

En contra de tantos admiradores, debo reconocer que muy pocas veces me gusta 'La Resistencia', ese 'talk show' de la medianoche del Canal Cero de Movistar+ que sigue al de Andreu Buenafuente. Su director y presentador, David Broncano, se crece cuando el público le insulta, cabe esperar que en broma, y no tiene ni idea de quiénes son sus invitados a los que tiene que entrevistar (sobre todo si vienen del mundo del cine, que ahí se lanza a hacer preguntas sin haber visto ni una sola de sus películas), salvo que sean deportistas, en especial alpinistas o especialistas en montaña, o tenistas, tipo Roger Federer, en cuyo caso intenta demostrar que sabe tanto que quiere quedar por encima de sus entrevistados.

Esta semana del regreso a la medianoche de 'La Resistencia' (realmente parece que no se había ido porque Cero ha estado repitiendo antiguas entregas hasta la saciedad), ha pasado por el programa un gran actor, ganador de un Goya, discapacitado, ciego y sobre todo buena persona, que puso en su sitio a Broncano, siempre indagando un paso más allá de lo que se indica en los manuales de la buena educación y de la corrección política. El conductor del programa regresó una vez más a sus consabidas preguntas de cuánto dinero tienes y cuantas veces has hecho el amor en el último mes. Y eso que parecía que esta temporada habían abandonado el asunto por agotamiento. Todos sabemos que nadie le responde la verdad. En el primer caso porque puede estar ante el televisor algún inspector de hacienda. Y en el segundo porque quien puede estar viendo el programa es la pareja del entrevistado, y a lo mejor no le salen las cuentas.

El caso es que el gran Jesús Vidal le dijo a Broncano que sus relaciones sexuales eran «muy bonitas y muy intensas», negándose a contarle al inquisidor presentador cuantas veces: «Las veces no es lo importante, lo importante es el disfrute», le dijo un lúdico Jesús Vidal, asegurándole que si no hubiesen sido así, seguramente se acordaría del número. Todo un enorme zasca en la cara de David Broncano, que insistía una y otra vez en el ¿Cuántas, cuántas...?