Chicote testa la comida que más hay que cuidar

Chicote testa la comida que más hay que cuidar

Regresa con '¿Te lo vas a comer?' y se mete en un centro de educación especial

JULIÁN ALÍA

Tras haberse «quitado 40 kilazos», Alberto Chicote (Madrid, 48 años), rondando ahora los 70, vuelve a ponerse esta noche a las 22.30 horas «en los zapatos de los demás» en las nuevas entregas de '¿Te lo vas a comer?' (La Sexta). Se trata de la segunda temporada de un formato que acumuló una media de 1.913.000 espectadores y un 12,6% de 'share' en su debut, y que regresa para denunciar los malos servicios de alimentación en distintos centros, como un colegio de educación especial en A Coruña.

- ¿Es la entrega de esta noche quizá la que más le ha sorprendido?

- Es más sorprendente porque piensas que no puede ser que gente tan desvalida esté desatendida. ¿Cómo puede ser que alguien no esté cuidando que esto esté de puta madre? Que estamos hablando de gente que a lo mejor tiene un 92% de minusvalía, que necesitan unas atenciones para comer que no nos podemos ni imaginar. Gente que ni siquiera puede deglutir. Una madre nos decía: 'Si lo que le trituras a mi niño tiene grumos, se puede morir'. No estamos hablando de que al niño le gustan más las patatas o el chorizo. A lo mejor en el menú pone: empanada gallega triturada. ¿Cómo se hace eso? Ya no es que la persona lo quiera muy finito porque no le gustan los grumos, no. Es que se ahoga.

- ¿Hay muchos casos en España?

- No he parado de recibir demandas de la gente ya de un modo particular. Cada día recibía un mensaje: 'Esto es lo que le dan de comer a mi padre', 'esto es lo que le dan a mi madre, 'vente al colegio de mis niños'... No sé cuántas denuncias he podido acumular. ¿500? Sin exagerar. Habré recibido unos 500 avisos de la gente, sobre todo por mensajes directos de Instagram.

- Y era necesario volver con una nueva temporada.

- Haríamos 25 temporadas con todo lo que reclama la gente. Es necesario ponerse en los zapatos de la gente que se está quejando, y pedir explicaciones a quien corresponda. Verlo desde fuera y solamente funcionar como un narrador es una de las cosas que desde el principio quisimos desechar. Contar estas historias desde fuera es como: 'Mira lo que le pasa a esta gente', y ya está.

Las personas mayores

- ¿Diría que las personas mayores están siendo bien alimentadas?

- La respuesta evidente es que en muchos casos no. Lo vimos en la primera temporada, y en esta segunda hemos querido retomar el tema desde otro punto de vista. La otra vez hicimos exclusivamente residencias de mayores, y en esta hemos querido tocar también el caso de las personas que están recibiendo alimentación a domicilio, por la ley de dependencia. Abrir los paquetitos que les llegan es en muchos casos escalofriante.

- ¿Por qué ocurre esto?

- «Da la sensación de que la normativa, que indica que los menús tienen que estar supervisados por un profesional con conocimientos de nutrición y que pueda firmar que es adecuado para la persona que lo está recibiendo, en muchos casos falla. Ves el aspecto de la comida y ya dices: 'Madre mía'. Y después recibes las consecuencias de eso. En el programa nos dicen: 'Mi madre entró en la residencia con 47 kilos, y cuando murió pesaba 25'. Está mal que lo diga, pero hay perros que pesan más.

- También dedican un capítulo a los deportistas de élite.

- Sí, y es muy curioso. Uno de sus trabajos es entrenar de la mejor manera posible, y no hay ningún especialista que no diga que la alimentación es absolutamente fundamental. Depende de los centros de alto rendimiento o los equipos, pero ves que en muchos casos no es la adecuada.