'LA CABINA' ERA MASSIEL

ROSA BELMONTE

No es la primera vez, pero sabe mejor. Me refiero al Emmy Internacional de 'La casa de papel' como mejor serie dramática. Y siento que la estupenda 'El fin de la comedia' no se llevara el de mejor serie cómica. 'La cabina' es Massiel en 1968 (lo de Salomé en Madrid y compartiendo triunfo es distinto). 'La cabina' había ganado el Emmy Internacional el primer año que se celebraba (en 1973). Con toda justicia, desde luego. Y no me olvido de que 'Pulseras rojas' ganó el Emmy Kids en 2015. Pero no lo hizo, por ejemplo, 'Cuéntame', que objetivamente es mucho mejor que 'La casa de papel' (madre mía, el capítulo del jueves pasado). Pero es otra división. 'La casa de papel' es una de esas apuestas que hacen de Antena 3 la cadena generalista más audaz (seguramente gracias a Sonia Martínez, su directora de ficción). Una serie que no era para todo el mundo, como 'Vis a vis'. Ambas las puso en marcha Antena 3 y luego una pasó a Netflix y la otra continuó produciéndose en Fox. Netflix convirtió la serie de Álex Pina (fichado por la plataforma) en un éxito global. El éxito hasta resucitó el 'Bella Ciao'. Y Alba Flores tenía que esconderse de los fans en los baños de un aeropuerto extranjero.

No hay ni que recordar que la distribución por internet de la televisión la ha revolucionado. Y el ejemplo de Netflix es el más obvio, así como el recorrido global de 'La casa de papel'. También el caso de 'Élite'. Ha explicado muy bien Elena Neira en innovacionaudiovisual.com cómo la plataforma convierte una serie en fenómeno mundial. Aunque sea furrufalla. Tiene Netflix la última serie de Chuck Lorre, del que el prejuicio espera ficciones para todos (cosas como 'Dos hombres y medio' o 'The Big Bang Theory'). 'El método Kominsky' es lo mejor de Lorre.

Sorolla contaba a Baroja que se había hecho rico y famoso con la pintura que hacía y que si supiera que con otra forma de arte podría producir una obra de más categoría, no lo intentaría. Lorre lo ha intentado y le ha salido. Una serie adulta, inteligente, divertida. Acabará en los Emmy regulares. Aunque no sea un fenómeno global.