DE 'BORGEN' A 'YEARS AND YEARS'

MIKEL LABASTIDA

Después de pasar los últimos años atrapados entre campañas electorales ahora andamos inmersos en una suerte de dimes y diretes y negociaciones varias para acordar los repartos de gobiernos. Llevamos siglos escuchando a nuestros políticos mentar la serie 'Borgen' como ejemplo de lo que les gustaría encontrarse en sus despachos. Pero en el momento en que les toca adoptar posturas similares a las que seguíamos en la ficción nórdica pocos están a la altura de Birgitte Nyborg, aquella líder del partido moderado que conseguía congraciarse con los responsables de la formación laborista y de los Verdes para acceder al poder. A partir de ahí se iniciaba un gobierno en el que éramos testigos de las renuncias de unos y de otros para poder sacar adelante iniciativas diversas.

En nuestro abanico de políticos cuesta encontrar casos que pudieran equipararse a los de aquella producción, que parece ciencia ficción si la comparamos con lo que está sucediendo en la disputa por la Moncloa o por hacerse con el control de Madrid y Murcia. Igual soy atrevido por poner frente a frente Dinamarca y Murcia. No voy a aprovechar estas líneas para recomendar a nuestros dirigentes 'El ala oeste de la Casa Blanca'. Eso sería apuntar muy alto y no espero tanto de los actuales representantes patrios, pero sí les indicaré que deberían ponerse las pilas porque los elegimos para resolver los problemas, no para generarlos. Cabe recordar en este punto que el último CIS indicaba que los partidos se han consolidado como el segundo asunto que más preocupa a los españoles, solo por detrás del paro.

Y cuando se crea esta clase de desafección se corre el peligro de que surjan figuras estrambóticas que se aprovechen de la situación y nos conduzcan a lugares de los que sea difícil luego volver. Algún personaje de este tipo se asoma ya a nuestra política. ¿Las consecuencias? Solo hay que echar un vistazo a la notable serie de HBO 'Years and years' y detenerse en cómo alguien populista como Vivienne Rook (estupenda Emma Thompson) puede acabar liderando Gran Bretaña y convertirla en un estado en el que los derechos brillan por su ausencia. Tomen nota.