Un rodaje a todo gas por la Avenida Molière

Un rodaje a todo gas por la Avenida Molière
Ñito Salas

La serie de Antena 3 'Toy Boy' sale del plató de Tabacalera y rueda una persecución de coches por esta zona de Málaga capital

Francisco Griñán
FRANCISCO GRIÑÁNMálaga

No hay 'thriller' sin su persecución. Y la serie de Antena 3 'Toy Boy', que rueda desde octubre toda su primera temporada en Málaga, regresó ayer del parón por las vacaciones de Navidad pisando el acelerador. La filmación se trasladó de su cuartel general, el plató de Tabacalera, a la calle. Concretamente, a la Avenida Molière, donde dos de sus jóvenes protagonistas, Juanjo Almeida y Carlo Constanzia –hijo de la modelo y actriz Mar Flores–, se han puesto a los mandos de un BMW en una persecución a todo gas y en contradirección mientras eran perseguidos por un coche patrulla de la policía.

La escena supuso todo un desembarco del equipo de la productora Plano a Plano con decenas de técnicos que desde primera hora de la mañana cortaron la Avenida de Molière desde el cruce de la estación de Bomberos hasta la calle Pacífico. El gran aparataje para esta secuencia alteró la vida de esta vía de la capital ya que, además del tránsito rodado, también se cortó el paso de peatones, por lo que los vecinos tuvieron que esperar en el interior de los portales y los comercios a que se rodara cada toma para poder desplazarse. Y en las esperas la pregunta más repetida era la misma: «¿Qué película están rodando?».

Pocos sabían que en realidad se trataba de una serie, el 'thriller' 'Toy Boy', que se ambienta en el mundo de los 'strippers' de la Costa del Sol y está protagonizada por María Pedraza ('La casa de papel'), Cristina Castaño ('Cuerpo de élite') y el exfutbolista malagueño Jesús Mosquera, que debuta con su primer papel principal tras colgar las botas. A ninguno de ellos se les vio en las escenas de exterior de ayer, aunque sí a Juanjo Almeida –con el llamativo pelo azul de su personaje, Andrea– y a Carlo Constanzia que se subieron al BMW negro para rodar las primeras escenas y algunos planos detalle de la persecución callejera hasta que una chica con bolsas se cruza ante su coche con el consiguiente frenazo del vehículo.

La serie se ambienta en la Costa del Sol y está protagonizada por el exfutbolista malagueño Jesús Mosquera

Dos de los 'strippers' de este 'thriller', Juanjo Almeida y Carlo Costanzia, hijo de Mar Flores, protagonizan la escena de la huida

A continuación, ambos actores dejaron su puesto a los especialistas, uno de ellos con peluca azul a los mandos del vehículo y otro con un pelado similar al de Constanzia. De cerca no se parecían mucho a los originales, pero el cambiazo pasará inadvertido a los ojos del espectador por lo trepidante de la escena. Con los especialistas al volante comenzó el espectáculo de derrapes, trompos, frenazos y velocidad, cuando los personajes tratan de burlar un coche policial y entran a toda pastilla por la Avenida Molière y en dirección contraria.

Hasta una decena de coches participaron en la escena de la huida, en la que los personajes tuvieron que sortear con el BMW los vehículos que se encontraban de frente para evitar una colisión. Una secuencia muy preparada por los especialistas y en la que cada turismo tenía su marca y su trayectoria para evitar accidentes. El riesgo de esta escena estaba calculado, aunque en todo momento estuvo presente una UVI móvil por si algo no salía según la hoja de ruta.

Desde la primera toma en la que el director Javier Quintas ('Allí abajo') dio orden de «motor, cámara y acción», los coches repitieron la escena decenas de veces, mientras se grababa la persecución con cuatro cámaras. Una grúa con cabeza caliente para planos en movimiento, un coche Mini con una cámara sobre el techo que perseguir al BMW, otra más alejada para las capturas de planos generales y, finalmente, un equipo que ha ido cambiando de posición para los planos detalles de las ruedas y del huidizo coche en el que se volvieron a montar Constanzia y Almeida para repetir los volantazos de los especialistas, aunque a menor velocidad.

La persecución se desarrolló durante toda la jornada. Los comerciantes siguieron con sus locales abiertos pese al restringido público que podía acceder a la calle, aunque algún negocio, caso del Auto Lavado Rafa, optó por echar el cierre ante la imposibilidad de acceso de vehículos y la ausencia de clientela. Los vecinos llevaron con resignación las molestías por los cortes en la calle, aunque la mayoría vivió con diversión esta persecución a lo Hollywood a las puertas de sus casas.