Lo de Arrimadas y Montero

MIKEL LABASTIDA

Que lo más destacado del cara a cara entre Irene Montero e Inés Arrimadas sucediese antes de que comenzase la entrevista de la Sexta no deja en buen lugar en esta ocasión a 'Salvados'. Jordi Évole trato de buscar los puntos en común entre las representantes de Podemos y Ciudadanos, pero resultó una empresa imposible. Ambas mostraron diferencias irreconciliables con las que resultaba complicado alcanzar un puerto en común. Lo cierto es que en ningún momento hubo conversación entre ellas en el rato que pasaron juntas convocadas por el programa dominical. Las dos se dedicaron a responder al periodista aplicando el manual de partido y a interrumpirse para que su discurso quedase claro. Había anunciado Évole que era uno de los mejores debates que se habían visto en su veterano espacio, pero lo cierto es que no existió debate alguno. Ninguna tenía intención de hacerlo, ni de llegar a entendimientos o acuerdos. Hubiese sido bonito y diferente, pero no se logró.

Lo que más llamó la atención fue una frase que se le escapó a un asesor de la de la formación naranja. Y eso que ella, que se las sabe todas, le advirtió de que llevaba el micrófono puesto, algo que no pareció importar a su colaborador. «Este tipo de formatos son pura actitud», le recordó. «La gente al final se queda con qué bien lo explica, aunque no me estoy enterando de nada de lo que dice. No me he quedado con un dato ni un porcentaje, aunque lo explica muy bien...», resumía mientras Arrimadas reía y asentía.

No revelaron un mensaje secreto ni metieron la pata con una estrategia inaudita. Hablaron de verdad, se sinceraron con lo que piensan en realidad. Todos sabemos que en muchas ocasiones cuenta más el cómo que el qué y quien lo niegue es un hipócrita. Lo curioso es que esta verdad salió a relucir en un momento de la grabación que no estaba previsto emitir, y que 'Salvados' recuperó en una especie de 'making off'. Cuando el piloto rojo se encendió las dos invitadas se pusieron la armadura y comenzaron a largar el ideario de partido. Y los momentos de verdad brillaron por su ausencia.