La triunfadora del Festival de Málaga, 'Las distancias, llega a la cartelera

Elena Trapé, junto al equipo de 'Las distancias', en la presentación en Málaga de la película. :: migue fernández/
Elena Trapé, junto al equipo de 'Las distancias', en la presentación en Málaga de la película. :: migue fernández

La película de Elena Trapé, que ganó la Biznaga de Oro, narra el desencanto de la actual generación que ha cumplido los treinta y tantos

SUR MADRID.

Aunque desde hace un par de ediciones el Festival de Málaga Cine Español reparte sendas Biznagas de Oro a la mejor película nacional y la mejor cinta latinoamericana, el resto del palmarés hace que la balanza se incline por una de las ganadoras. Este año pasó con 'Las distancias', la película de la catalana Elena Trapé que, además del premio gordo, también se llevó la Biznaga a la mejor dirección. La cinta, que fue la preferida del jurado y se llevó el aplauso de la crítica, llega mañana, viernes, a la cartelera con su retarto de la decepción y el desencanto que produce el paso del tiempo en un grupo de amigos que alcanza los treinta y tantos sin cumplir sus sueños.

La película, que está producida por la directora Isabel Coixet, relata la historia de Olivia (Alexandra Jiménez), Eloy (Bruno Sevilla), Guille (Isak Férriz) y Anna (María Ribera) que viajan a Berlín para visitar por sorpresa a su amigo Comas (Miki Esparbé), quien cumple 35 años. Sin embargo, este no les recibe como ellos esperaban y lo que iba a ser un fin de semana de celebración acaba aflorando una serie de contradicciones que ponen a prueba su amistad y que dejan ver que el tiempo y la distancia pueden cambiarlo todo.

«Queríamos hablar de la decepción. Empecé a escribir el guión cuando tenía la edad de los protagonistas. Me basé en una sensación de desencanto generalizado que percibía en mi entorno», señaló a Europa Press para matizar que la cinta tiene algo de personal puesto que ha utilizado emociones que ha vivido «de manera directa».

En este sentido, Trapé expresió que, a su juicio, es «complicado» ser «honesto con uno mismo», algo que se refleja en la relación de estos personajes que al salir de su contexto habitual y convivir juntos durante dos días, comienzan a «tensar la cuerda». «En nuestras dinámicas es muy difícil decir la verdad, y más conforme van pasando los años», lamentó para añadir que a veces «se entra en una vorágine del día a día» y hay poco tiempo para cuidar cosas «como la amistad».

Asimismo, destacó que decidió plantear al personaje Jiménez como una mujer en estado puesto que «tenía muchas ganas de hablar de una embarazada que no puede dejar de fumar», algo que, a su juicio, está «muy estigmatizado». «Es como si ahora dices que no quieres dar el pecho a tu hijo, de repente eres lo peor», denunció para añadir que también le interesaba plantear el tema de la maternidad desde un punto de vista «diferente».

«Estamos muy acostumbrados a ver que un hombre entra en crisis cuanto esta a punto de tener un hijo, y, en cambio, la maternidad se entiende como una epifanía de conexión mística con tu embrión. Me parece que no siempre es así. Olivia vive su embarazo como si fuera el fin. No puede dejar de fumar y se plantea que quizás no lo ha tenido con el amor de su vida», expresó.

Asimismo, señaló que en esta ocasión «se ha atrevido» a introducir el catalán en el diálogo. «Era importante que la peli fuera bilingüe, no me atreví a hacerlo con la primera y luego me arrepentí», afirmó para indicar que, en su opinión, en cuanto a los «prejuicios» de los espectadores, las cosas «han cambiado en los últimos años». «Son lenguas cooficiales, no deberían resultarnos tan ajenas. Para mi era importante mostrarlo desde la naturalidad», dijo.

En cuanto a la «manera de hacer cine de Trapé», la actriz Alexandra JIménez la definió como «apasionante» y subrayó como «expone todo lo que sucede sin darle la vuelta y dejándolo estar». «Es una exposición tan real, íntima, cruda y verdadera. Lo hace diferente», concluyó.

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