Paco Roca: «Solo los nacionalistas ven una foto fija de la historia»

El versátil Paco Roca publica el cómic 'El tesoro del Cisne Negro', editado por Astiberri./Jon Sedano
El versátil Paco Roca publica el cómic 'El tesoro del Cisne Negro', editado por Astiberri. / Jon Sedano

Paco Roca, referente del cómic en España, ha asistido a la presentación de su última obra en la librería Comic Stores Soho

Jon Sedano
JON SEDANOMálaga

Todos quieren ser Paco Roca, el referente nacional del cómic. Su corte de pelo y su vestimenta, una sudadera negra y unos vaqueros, le hacen parecer más joven de los casi cincuenta años que tiene. El valenciano se ha desplazado a Málaga invitado por la tienda Comic Stores Soho para presentar su nueva obra, 'El tesoro del Cisne Negro'. Realizada junto al diplomático Guillermo Corral, ha conseguido distribuir 20.000 copias en solo unos días y tiene en marcha una nueva tirada de 10.000 ejemplares.

Con cambios en los nombres para evitar pleitos, y algo de ficción para añadir ritmo y explicar detalles, la novela gráfica cuenta la historia del pecio Nuestra Señora de las Mercedes. La empresa Odyssey (Ithaca en el cómic) se hizo en 2007 con su tesoro frente a las costas de Cádiz y España, ante el expolio, fue a juicio para recuperar el patrimonio.

Extracto de la portada de 'El tesoro del Cisne Negro'.
Extracto de la portada de 'El tesoro del Cisne Negro'. / Astiberri

Le recordamos la frase que suena una y otra vez en charlas y entrevistas con autores: «Solo puedes vivir del cómic en España si eres Paco Roca». Sonríe y da su respuesta. «Las cosas están cambiando, pero si nos fijamos en la música o la literatura pasa lo mismo, son muy pocos los autores que pueden vivir de los derechos de sus obras. En mi caso, al igual que algunos escritores, vivo de todo lo que generan mis cómics. Pero en España hay más casos de éxito, como Zapico, Rubín o Altarriba por ejemplo».

El Paco Roca que conocemos ahora dista mucho del que firmaba historietas eróticas en revistas como 'El Víbora'. No era lo que le hubiera gustado hacer, reconoce, pero en aquella época era el paso previo para que un editor se fijara en ti, publicar en alguna revista. La industria ha ido evolucionando y según el autor, obras como la que presenta ahora, hace poco más de diez años no hubieran tenido cabida, mientras que hoy son todo un éxito. De hecho, Roca explica que le incentivaron a crear una continuación de 'Arrugas' tras publicarla en Francia, porque era lo habitual, pero él siempre se ha querido mantener al margen de las series y se ha decantado más por las obras autoconclusivas. «Con el paso del tiempo y la evolución de la industria, he pasado de tener que buscar cómo encajar a que el sistema lo haga con mis proyectos».

'El tesoro del Cisne Negro', que al lector recordará a las clásicas obras de Tintín, es un choque entre dos mentes que buscaban plasmar un relato real de dos formas diferentes. Corral, el guionista, quería hacer un cómic de aventuras, cercano a los de Hergé, mientras que Roca buscaba algo más realista. «Quería explorar otros caminos y alejarme de lo clásico, y al final ha quedado un equilibrio de las dos cosas, una obra muy diferente a la idea inicial que teníamos ambos, pero que ha resultado ser una combinación muy curiosa». Tal ha sido el punto, que Movistar ya está preparando una miniserie de televisión basada en el cómic que verá la luz en 2020.

Una de las frases que se pueden leer varias veces en el cómic es «la cultura es lo más importante que tenemos». El autor matiza que una cosa es lo que generamos como patrimonio, que es lo que él busca reflejar, y otra cosa son las costumbres propias. «Lo que consideramos de toda la vida o lo que consideramos cultura andaluza, española o de alguna zona, no ha sido siempre así y si te remontas en el tiempo, ves que había otras antes. Solo los nacionalistas de algún tipo ven una foto fija de la historia, pero en realidad es un continúo y antes hubo otros. Para mí la cultura es ese esfuerzo que hace toda la gente por el bien común, como mantener un retablo o escribir relatos». Este manifiesto se puede observar en los propios personajes de la novela gráfica, donde unos luchan por preservar un patrimonio mientras que el cazatesoros busca comercializar con él.

«Tú no puedes darle un cacho de la Giralda a alguien. Pertenece a todos. Otra cosa es que contrates a un cazatesoros para que te ayude en la búsqueda», apunta el dibujante, que añade que lo que quería con esta obra era diferenciar entre el valor económico y patrimonial de las cosas.

Además de este debate, la obra tiene otras muchas formas de enganchar al lector. Un lector al que Roca explica que tiene en alta estima, pero aun así, en ocasiones, incluye recursos para hacerlo todo más «digerible». Incógnitas en las viñetas, infografías y una empatía con los protagonistas que tienen un origen común: el trabajo en publicidad que Paco Roca tenía antes de dedicarse al cómic. «Son recursos de género que no te dan un momento de respiro y por otro lado, mi trabajo a veces es hacer comprensibles los temas, que es la gran virtud del cómic frente a otros medios, fundir la densidad de los libros con lo visual», añade.

Una de las claves del éxito de Paco Roca se puede extraer de la forma con la que comenzó a dibujar historietas. Buscaba hacer cómics que gustaran a la gente de su entorno, que no estaba habituada a ellos. Esto hizo que tanto unos como otros se acercaran a sus historietas y que hoy, sea un referente nacional.