El rejoneo de altos vuelos de Diego Ventura no tiene techo

Ventura templando la embestida del quinto de la tarde./HUGO CORTÉS
Ventura templando la embestida del quinto de la tarde. / HUGO CORTÉS

Excelsa actuación del hispano-luso, que perdió la puerta grande por el fallo con los aceros. Dos orejas cortó Andrés Romero y voluntad de Galán

Antonio M. Romero
ANTONIO M. ROMERO

La irrupción de Pablo Hermoso de Mendoza en los ruedos hace algo más de dos décadas supuso una revolución en el rejoneo. Una senda por la que ha continuado Diego Ventura, quien le ha imprimido un punto más a la estela dejada por el rejoneador navarro, quien ya está en la parte final de su trayectoria profesional. Ventura lleva años a un alto nivel y su rejoneo no parece tener techo. Por ello, es hoy día el número uno del escalafón. Ayer lo volvió a dejar patente en el ruedo de La Malagueta, donde sólo el fallo con los aceros le impidió salir por la puerta grande Manolo Segura. Mientras tanto, y como ocurrió en su día con José Tomás, los cronistas taurinos nos quedamos sin adjetivos para definir actuaciones como la protagonizada ante el quinto de la tarde de este 15 de agosto.

Fue 'Señorito' un toro que, al igual que sus hermanos, manseó de salida. Diego Ventura lo paró a lomos de 'Campina' y dejó un sólo rejón de castigo para no hostigar en exceso al burel. En banderillas llegó la apoteosis y levantó una tarde que se había instalado en el tedio. Tras conseguir con su maestría fijar al toro en el centro del ruedo para evitar que huyera a las tablas, comenzó el recital. La que iba a ser una excelsa actuación donde la espectacularidad compartió protagonismo con la precisión, se empezó a paladear con 'Fino' citando en las distancias cortas para clavar en lo alto y salir de la cara del toro con una pirueta. El siguiente escalón en intensidad se vivió cuando 'Bronce' citó con la rodilla en tierra y la plaza alcanzó el máximo nivel de vibración cuando el rejoneador hispano-luso puso un par a dos manos a lomos de 'Dólar', al que quitó las riendas. Para rematar, sacó a 'Prestigio', que levantó las manos para deleite del público. En ese momento, pocos dudaban de que si mataba, la salida a hombros estaba garantizada. Pero, al igual que le sucedió el pasado año, no pudo ser. Dejó un rejón trasero que le obligó a echar pie a tierra y tener que hacer uso del descabello hasta en dos ocasiones. El premio quedó en una oreja, pero lo importante fue la gran sensación y la extraordinaria actuación que había firmado.

El primero de su lote, 'Orugo', fue un toro muy manso de salida que buscó las tablas y rehuyó la pelea con el caballo. A lomos de 'Joselito', Ventura dejó un sólo rejón de castigo contrario del que se dolió el burel. Sobre 'Nazarí' consiguió templar la embestida a dos pistas llevando prendido sobre el estribo al animal. Pero poco más hubo y no pudo formar un lío a pesar de que lo intentó sacando al ruedo a los caballos 'Lío' y 'Remate', pero el burel ya estaba muy parado y mortecino por lo que Ventura poco pudo hacer. Dejó un rejón muy trasero y tuvo que hacer uso del descabello en tres ocasiones.

Diego Ventura fue el triunfador de la tarde en lo cualitativo –que aunque pueda parecer lo contrario es mucho más relevante que lo cuantitativo–, mientras que numéricamente lo fue Andrés Romero con una oreja de cada uno de sus oponentes y con petición de la segunda en el último de la tarde. Bien por el palco por poner cordura y no conceder esa incomprensible petición del doble trofeo.

Desde 2014, año en que tomó la alternativa, no pisaba Romero la plaza de Málaga. El rejoneador onubense está actualmente bajo la protección de su mentor Diego Ventura y esa circunstancia le está abriendo las puertas de los despachos empresariales para anunciarse en los carteles. En el primero de su lote, Andrés Romero tuvo un elogiable gesto al brindar su actuación al banderillero malagueño Paco Moreno Beltrán que va como auxiliar en su cuadrilla. Fue la suya una faena iniciada a lomos de 'Montes' y en la que dejó un sólo rejón de castigo ante un toro manso y muy terciado. En banderillas, cumplió con 'Caimán' y arriesgó un poco más con uno de los caballos estrella de su cuadra, 'Guajiro', donde destacó en las piruetas en la cara de 'Africanito' y en varias ocasiones le tocó las cabalgaduras. Con 'Chamán' puso las cortas. Mató de un rejonazo trasero en dos tiempos de efecto rápido por lo que cortó la primera oreja de la feria taurina de Málaga de 2019.

En el sexto, el toro de más cuajo, peso y mejor comportamiento del encierro de Luis Terrón, Andrés Romero lo templó y lo fijó muy bien de salida a lomos de 'Hidalgo'. En banderillas hubo dos fases. En la primera, con 'Fuente Rey', se le vio templado, mientras que en la segunda, después de un importante parón cuando fue a cambiar de caballo, enfriando al público, estuvo más irregular, con pasos en falso y un rejoneo acelerado sobre 'Guajiro' y 'Chamán'. Mató de rejonazo trasero y contrario de efecto rápido y un público demasiado bullanguero pidió en exceso las dos orejas.

Sergio Galán atesora un rejoneo muy clásico y con una gran doma, pero le cuesta conectar con el público. En su primero estuvo solvente y con oficio ante un toro manejable al que mató de un rejón muy trasero. El cuarto fue un burel muy manso siempre refugiado en tablas, con el que Galán tuvo que hacer una laboriosa tarea para poder colocarle las banderillas. Dejó dos pinchazos sin soltar antes de matar con un rejonazo trasero. Voluntad y poco más del rejoneador madrileño.