Quince años del museo que cambió la ciudad de Málaga

El Museo Picasso cumple una década y media como gran revulsivo de la oferta cultural y turística de la capital de la Costa del Sol

El palacio de Buenavista y varios inmuebles adyacentes se tranformaron para albergar el Museo Picasso Málaga./SUR
El palacio de Buenavista y varios inmuebles adyacentes se tranformaron para albergar el Museo Picasso Málaga. / SUR
Antonio Javier López
ANTONIO JAVIER LÓPEZ

Aquel año el galerista Alfredo Viñas mantenía el milagro se asomarse a la principal feria de arte contemporáneo del país desde una provincia periférica, cuya oferta expositiva parecía todavía en pañales. La Aduana sólo abría su Sala de Columnas, el Museo Municipal vagaba a los pies de la Alcazaba, la Casa Natal de Picasso hacía lo que podía desde su esquina en de la plaza de la Merced, Gravura y la Galería de Javier Marín se mantenían inasequibles al desaliento y la recordada Sala Alameda daba motivos para la esperanza, mientras el recién estrenado Centro de Arte Contemporáneo (CAC Málaga) despuntaba con la extraña compañía de una gasolinera a sólo unos metros de su entrada.

Apenas ocho meses antes, el CAC Málaga alzaba el telón de un nuevo escenario que ha tenido desde entonces como actor protagonista al Museo Picasso Málaga (MPM), que a partir de mañana empieza a celebrar sus 15 años de vida con diversos actos. Una década y media en la que el MPM se erige como la piedra de toque esencial para entender la transformación de la ciudad en este tiempo. Por plantear un paralelismo con el principal hallazgo del artista malagueño, el cubismo, podría ilustrarse el papel del MPM como una potencia elevada al cubo en lo cultural, lo turístico y económico y lo didáctico.

Los datos

6.190.653
visitantes ha recibido el Museo Picasso Málaga desde su inauguración hace 15 años.
51
exposiciones temporales han pasado en este tiempo por las salas del Palacio de Buenavista.
625.000
personas han participado en las actividades pedagógicas; de ellas, 232.387 han sido escolares.
3
directores ha tenido el museo: Carmen Giménez (hasta septiembre de 2004), Bernardo Laniado-Romero (2004-2009) y José Lebrero, desde el 15 de octubre de 2009 hasta la actualidad.
9.000
documentos atesora la biblioteca del Museo Picasso Málaga. La Colección Bernardo Sofovich (1.100 documentos), el Legado Temboury y el Archivo Roberto Otero (más de 2.400 fotografías) destacan en su catálogo.
1.100
obras de Picasso han podido verse en los distintos montajes ofrecidos por la pinacoteca.
800
actividades culturales ha programado el museo estos 15 años, desde recitales de poesía a conciertos, pasando por conferencias.

Por empezar por el primer flanco, el MPM encontró sus cimientos artísticos en la donación de 233 obras de Pablo Ruiz Picasso realizada por Christine y Bernard Ruiz-Picasso, nuera y nieto del artista. Y a partir de esa base y de forma paralela, desde su inauguración el MPM abrió a la ciudad las puertas del circuito de grandes exposiciones internacionales. Quince años después, aquella muestra temporal con la que se estrenó el museo, 'El Picasso de los Picasso', se mantiene como la exposición temporal más visitada en la historia de la institución.

A esa propuesta han seguido proyectos de ambición internacional como 'La colección Pierre y Maria-Gaetana Matisse en The Metropolitan Museum of Art' (2007), 'Sophie Taeuber-Arp. Caminos de vanguardia' (2009-2010) y las más recientes dedicadas a Jackson Pollok (2016) y La Escuela de Londres (2017). Y sin salir de este apartado, conviene reivindicar el papel del museo no sólo como receptor de exposiciones de fuste, sino como generador de potentes proyectos de producción propia, como 'El factor grotesco' (2012-2013) y la recién clausurada retrospectiva sobre Andy Warhol, por citar dos de los ejemplos más señeros en esta década y media.

Con estas bazas en su programación artística, el MPM se elevó desde sus orígenes como el museo más visitado de Andalucía, posición que ha mantenido desde entonces y que emparienta su actividad cultural con su papel como reclamo turístico. No en vano, en torno al 80% de sus usuarios llega desde el ámbito nacional e internacional, en un promedio que se ha mantenido estable durante estos años.

El punto de inflexión

De hecho, la puesta en marcha del Museo Picasso Málaga representa un factor crucial en el despegue de la capital como destino turístico, hasta el punto de que en estos 15 años la ciudad casi ha triplicado tanto su número de viajeros como su índice de pernoctaciones, como revelan los datos del Instituto Nacional de Estadística.

Así, la inauguración del Museo Picasso Málaga –acompañada por el estreno del CAC Málaga aquel mismo año– representa el primer punto de inflexión en la oferta cultural y turística de la capital. En 2011 la ciudad sumaría el Museo Carmen Thyssen, cuatro años más tarde llegarían las delegaciones del Centre Pompidou y del Museo Estatal de Arte Ruso de San Petersburgo y en las postrimerías de 2016, la provincia recuperaría el Museo de Málaga en el palacio de la Aduana.

El centro desarrolla una labor didáctica pionera. La institución ha superado los seis millones de visitas. El museo ha programado más de 800 actividades. / SUR

El resultado es un circuito que, sólo con la media docena de museos más relevantes de la ciudad, ronda los dos millones de visitantes al año. Además, la vertiente económica del MPM no sólo se proyecta de puertas afuera. La institución ha logrado en este tiempo un hito inédito entre los grandes museos malagueños: más de la mitad de su presupuesto procede de sus ingresos propios.

La tercera 'potencia' elevada por el MPM en estos 15 años tiene que ver con su pionera acción pedagógica, desplegada tanto entre el público infantil y juvenil, como en los colectivos en riesgo de exclusión. Más de 232.000 escolares han participado en alguna de las actividades didácticas ofrecidas por la pinacoteca.Esa labor ha convertido al museo en punta de lanza en la formación artística y visual que ya ha recibido una generación de niños y niñas de la mano de los departamentos didácticos de algunos museos de la ciudad.

A las grandes exposiciones ha sumado ambiciosos proyectos de producción propia

Y así, al volver la vista atrás, el Museo Picasso parece haber encontrado su velocidad de crucero sin renunciar al crecimiento cuantitativo y cualitativo. En el primer aspecto es más que probable que la institución cierre el presente ejercicio con una nueva subida en su número de visitantes, encadenando su sexto año consecutivo al alza. En lo cualitativo, el museo ha cambiado su modelo de colección, a través de la cesión temporal durante tres años de 166 obras procedentes de la Fundación Almine y Bernard Ruiz-Picasso para el Arte (FABA). El conjunto supone dos terceras partes de los fondos de larga estancia que ahora muestra el museo y que, según los responsables de la institución, siguen representando el principal reclamo para los visitantes.

La regeneración urbanística

Residentes y turistas que encuentran un preámbulo urbanístico bien diferente si enfilan el camino al museo a través de la calle Alcazabilla o si llegan después de haber cruzado calles como Granada, Beatas, Tomás de Cózar y sus adyacentes. El deterioro de las vías próximas a la entrada principal del museo contrasta con la invitación al paseo que brinda su ladera sur con la recoleta plaza de la Higuera, convertida en este tiempo en escenario recurrente de la agenda cultural de la ciudad.

Porque más de 800 actividades contemplan al Museo Picasso Málaga, desde la música a la danza, pasando por la poesía y el cine, hasta elevar la potencia de su acción cultural mucho más allá del arte y sus exposiciones. Cómo hemos cambiado en estos 15 años...

ALGUNAS GRANDES CITAS

El museo se inauguró el 27 de octubre de 2003. La pinacoteca recibió en 2007 las obras del Met. 'El factor grotesco' marcó un hito en el museo / Salvador Salas | SUR

 

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