'Birdman' alcanza el cielo en los Oscar

Alejandro González Iñárritu. /
Alejandro González Iñárritu.

Alejandro González Iñárritu rubrica con la estatuilla a la mejor película una noche gloriosa que completan las de mejor guión original y mejor director, además de la de mejor fotografía

ÓSCAR BELLOTMadrid

Alejandro González Iñárritu ha arrasado en los Oscar al hacerse 'Birdman' con cuatro de los nueve galardones a los que aspiraba, incluyendo el más importante, el de mejor película. El realizador mexicano ha completado así una noche gloriosa que evolucionó 'in crescendo' desde un tibio comienzo en el que hubo de contemplar cómo 'El Gran Hotel Budapest' y 'Whiplash' iniciaban embalados la carrera y que tuvo su primer atisbo de esperanza cuando, mediada la ceremonia, Emmanuel Lubezki subía al escenario del Dolby Theatre de Los Ángeles para recoger la primera estatuilla para el filme, la que reconocía su labor a la mejor fotografía. Pero lo mejor estaba por llegar. Como si de un esprinter se tratara, el cineasta que hizo llorar con sus cuatro primeros largometrajes -'Amores perros', '21 gramos', 'Babel' y 'Biutiful'-, agarró fuerte el manillar y pisó a fondo el pedal, cruzando primero la meta del Oscar al mejor guión original, luego la del mejor director y, finalmente, ese con el que todos sueñan, el que separa el grano de la paja, el de mejor película.

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La de Iñárritu ha sido una victoria tanto más apoteósica cuanto no se esperaba tamaña magnitud de la misma. 'Birdman' partía con el mayor número de candidaturas -nueve, las mismas que 'El Gran Hotel Budapest'-, pero la crítica llevaba meses rendida a los pies de Richard Linklater y su 'Boyhood'. Se podía pensar, por tanto, que los premios gordos estarían repartidos. Pero nada más lejos de la verdad. La aventura en la que el autor de 'Antes de atardecer' ha invertido doce años ha tenido que conformarse con un único reconocimiento, el de mejor actriz de reparto para Patricia Arquette, quien ha protagonizado uno de los momentos álgidos de la ceremonia cuando, tras recoger la estatuilla, ha vindicado la igualdad salarial entre hombres y mujeres en Hollywood, lo que le ha valido los aplausos de sus compañeras, incluyendo la eterna Meryl Streep que optaba por decimonovena vez al Oscar gracias a 'Into the woods'. "A todas las mujeres que dan a luz, a todos los contribuyentes y ciudadanos de esta nación, a todos los que luchan por la igualdad de derechos. Ya es hora de que tengamos igualdad salarial", ha proclamado Arquette, la primera de su artística familia que toca el cielo hollywoodiense.

Articulada en forma de un largo plano secuencia, la de Iñárritu es una historia que pivota sobre el intento de redención de un actor que alcanzó la gloria enfundándose el traje de un superhéroe para ver cómo su carrera declinaba posteriormente hasta conducirle prácticamente al olvido. Sustentada sobre unas poderosas actuaciones -tres de sus intérpretes aspiraban a llevarse esta noche a casa la estatuilla dorada, aunque ninguno lo ha logrado-, 'Birdman' es la ácida mirada, no desprovista de ironía, de Iñarritu a los códigos que imperan en Hollywood. ¿Y quién los conoce mejor que Michael Keaton? Birdman es a Riggan Thomson lo que Batman fue al propio Keaton, un incómodo recuerdo de los días en los que acarició el cielo antes de precipitarse en el abismo. Pero mientas Riggan busca desesperadamente enmendarse adaptando una obra de Raymond Carver, el intérprete nacido en Pennsylvania ya lo ha conseguido de sobra sumando en esta temporada de premios el Globo de Oro y su primera nominación al Oscar.

La emoción de Eddie Redmayne y Julianne Moore

Keaton no ha podido rubricar su gran regreso con la estatuilla, pues ésta ha acabado cayendo del lado de un Eddie Redmayne capaz de trasmitir en 'La teoría del todo' tanto la silenciosa desesperación con que afronta su enfermedad el astrofísico Stephen Hawking como su irreductible afán por ampliar las fronteras del conocimiento humano. Un 'tour de force' el acometido por el joven británico que recuerda al de otro compatriota suyo, Daniel Day-Lewis, en 'Mi pie izquierdo', la cinta con la que consiguió el primero de los tres Oscar que atesora.

Julianne Moore, por su parte, se ha hecho con el Oscar más anticipado de la presente edición merced a su papel de una lingüista cuya mente se apaga paulatinamente tras serle diagnosticado el mal de Alzheimer en 'Siempre Alice'. Unas victorias, las de Eddie Redmayne y Julianne Moore, que han propiciado una curiosa foto, pues ambos compartieron créditos en 'Savage Grace' (Tom Kalin, 2008), donde mantenían una relación incestuosa que desembocaría en tragedia. Justo lo contrario de lo que han vivido esta noche.

Los otros grandes triunfadores de la gala serían 'El Gran Hotel Budapest' y 'Whiplash'. La cinta de Damien Chazelle fue la encargada de abrir fuego al hacerse con el galardón al mejor actor de reparto para J. K. Simmons, quien interpreta en el filme a un estricto y muchas veces tiránico profesor de jazz en 'Whiplash'. El sentido agradecimiento a sus padres del veterano actor fue el primer momento verdaderamente emotivo de la gala.

Mientras tanto, el largometraje de Wes Anderson se ha hecho acreedor de cuatro Oscar. El primero de ellos lo consiguió Milena Canonero con la estatuilla al mejor diseño de vestuario. El segundo se lo llevó en el apartado de mejor maquillaje y peluquería, confirmando su pujanza en las categorías técnicas, buenas para sumar galardones pero sin el brillo de las artísticas. El tercero, más que cantado, se lo quedó por el mejor diseño de producción. Y el cuarto vino de la mano de la mejor banda sonora. Alexandre Desplat, que también estaba nominado por su labor en 'The imitation game (Descifrando Enigma)', obtenía así el primer Oscar en su brillante carrera.

'Relatos salvajes' se queda sin premio

La baza 'española', aunque fuese de refilón, no tardó en sucumbir. La polaca 'Ida', un largometraje sobre una novicia que descubre con horror el pasado de su familia dirigido por Pawel Pawlikowski, ha hecho buenos los pronósticos y se ha quedado con el Oscar a la mejor película extranjera de habla no inglesa, dejando en la cuneta a 'Relatos salvajes', del argentino Damián Szifrón pero con producción de El Deseo, de los hermanos Almodóvar. Un galardón no exento de polémica pues la cinta polaca se presentó en el Festival de Varsovia antes del 1 de octubre de 2013, fecha a partir de la cual se tienen en cuenta a los candidatos. Pero la Academia aclaró que esta norma rige para el estreno comercial, lo que permitió que 'Ida' pudiese entrar finalmente en liza.

'Big Hero 6', por su parte, se ha alzado con el premio a la mejor película de animación, reeditando así Disney el éxito obtenido el año pasado con 'Frozen'. Una victoria que llega precedida por la polvareda que levantó la ausencia entre las finalistas de 'La LEGO Película', que dejó desolados a los incondicionales de los muñecos.

El galardón al mejor guión adaptado ha sido para Graham Moore por 'The imitation game (Descifrando Enigma)', quien ha confesado que tiene mucho en común con Alan Turing y que pensó en suicidarse cuando tenía 16 años porque se sentía distinto a los demás. 'Glory', de 'Selma', se ha llevado el Oscar a la mejor canción, lo que le ha permitido a Hollywood reconciliarse en parte con la comunidad aforamericana, rabiosa tras ver cómo la cinta sobre la marcha encabezada por Martin Luther King hace ahora medio siglo sólo se hizo acreedora de un par de candidaturas.

'Interstellar', el filme de ciencia-ficción dirigido por Christopher Nolan y protagonizado por Matthew McConaughey, se ha impuesto en la categoría de mejores efectos visuales. Una recompensa a un filme que ha obtenido en taquilla el respaldo del público y que partía con cinco candidaturas a los Oscar. Y 'El francotirador' se ha conformado con el premio a la mejor edición de sonido.

Una ceremonia con altibajos

Terminaba así una ceremonia a la que Neil Patrick Harris dio el pistoletazo de salida con un número musical trufado de bromas y guiños a las estrellas del séptimo arte con el que pretendía dejar claro desde el primer momento el acierto de los productores al encomendar el evento más esperado del año a un auténtico hombre orquesta que ya pasó con nota el examen de cuatro galas de los premios Tony y un par de los Emmy. Lástima que luego perdiese algo de ritmo pese a intervenciones geniales como la que protagionizó al quedarse en calzoncillos tras un largo plano secuencia en el que emulaba a Riggan Thomson, el personaje de 'Birdman' que ha devuelto al primer plano a Michael Keaton.

Secundado por Anna Kendrick, conocida por su papel en 'Up in the air', y el actor y comediante Jack Black, el Barney Stinson de la serie 'Cómo conocí a vuestra madre' insufló brío a una ceremonia a la que las estrellas llegaron tras un desfile por la alfombra roja algo deslucido por la lluvia que cayó sobre el Dolby Theatre de Los Ángeles.

Entre las actuaciones musicales destacaron las de Lady Gaga, escogida por la Academia de Hollywood para homenajear a la película 'Sonrisas y lágrimas' en su 50 aniversario. Una actuación bendecida por la propia Julie Andrews, que protagonizó otro de los momentos cumbre de la noche al subir al escenario. Allí se pudo contemplar también las inevitables imágenes de quienes nos dejaron en los últimos meses: Mickey Rooney, Robin Williams... leyendas cuyos rostros quedan ya para siempre constreñidos a la pantalla y a los que se rindió un merecido homenaje.