Las playas del Prat y Sopelana, objetivos de '1m2 por la naturaleza'

DANIEL ROLDÁN MADRID.

El papelito de un chicle, una colilla o una botella pequeña de agua. Son objetos comunes que aparecen en sitios donde no deberían estar: playas, bosques o ríos. Para llamar la atención sobre este gran problema, el proyecto Libera, impulsado por SEO/BirdLife y Ecoembes, decidió convocar '1m2 por la naturaleza', que se ha convertido en la mayor movilización ciudadana contra la 'basuraleza', el término acuñado para nombrar a todos esos objetos que no deberían estar en los entornos naturales.

Dentro de un mes, el 15 de junio, se celebrará la tercera edición con el mismo objetivo que las anteriores: visibilizar una problemática tan importante como es el abandono de residuos. El objetivo será superar las cifras del año pasado, cuando Libera congregó a 11.000 voluntarios que lograron recoger 80 toneladas de 'basuraleza' de espacios naturales, terrestres y fluviales de 415 puntos de todas las provincias.

«Lo más importante es que, más pronto que tarde, la población se conciencie sobre la verdadera amenaza que supone la 'basuraleza' y que dejemos de abandonar residuos en espacios naturales, lo que ocasiona la muerte de animales y deteriora gravemente nuestros ecosistemas», explica Miguel Muñoz, coordinador del proyecto Libera de SEO/BirdLife. «Con la colaboración de todos los agentes, podemos generar un movimiento de concienciación ciudadana que cuide nuestra naturaleza», añade la responsable de Ecoembes en Libera, Sara Güemes.

Cómo participar

Participar en '1m2 por la naturaleza' se puede hacer de tres maneras. La primera, creando y coordinando, hasta el 9 de junio, un punto de limpieza en cualquier espacio natural de España.

La segunda, adhiriéndose, hasta el 14 de junio, a alguno de los ya creados y que todavía permanecen abiertos. Por ejemplo, hay recogidas abiertas en las playas del Prat de Llobregat (Barcelona) o Sopelana (Vizcaya), los alrededores del río Vena (Burgos), la ruta de Los Pilones (Cáceres), el entorno del río Genil (Córdoba), la reserva natural del Sabinar de Calatañazor (Soria) o el madrileño parque natural de El Pardo, entre otros. La tercera manera es difundir todo este trabajo y el proyecto Libera por las redes sociales. Una iniciativa que, como dicen sus organizadores, ojalá «pueda dejar de convocarse» porque eso querría decir que no es necesario recoger 'basuraleza' de los entornos que rodean al ser humano.