Picasso también conquista La Aduana

Detalle de la sala de la primera planta del Museo de Málaga donde se expone parte del Legado Sabartés./SUR
Detalle de la sala de la primera planta del Museo de Málaga donde se expone parte del Legado Sabartés. / SUR

El Museo de Málaga dedica al genio una sala monográfica dentro de la colección permanente

Antonio Javier López
ANTONIO JAVIER LÓPEZ

Uno de los personajes de uno de los relatos del libro 'Técnicas de iluminación' de Eloy Tizón viene a decir que sólo se puede hacer algo bien desde la obsesión. Y Juan Temboury tenía una obsesión muy clara cuando el Museo de Málaga preparaba su mudanza desde la plaza de la Constitución hasta el palacio de Buenavista: la institución debía tener una sala dedicada a Pablo Ruiz Picasso. El propio Temboury había escrito a Picasso unos años antes para pedirle una donación de obras. El museo contaba con una raquítica presencia del artista de la tierra más ilustre: la obra de juventud 'El viejo de la manta' y dos piezas igual de pequeñas y tempranas que la anterior: 'Evocaciones' y 'Pareja de ancianos'. La carta de Temboury no tuvo respuesta de Picasso, pero sí de su secretario personal durante tres décadas, Jaime Sabartés, que a finales de los años 50 donó al Museo de Málaga un imponente legado que desde entonces lleva su apellido.

El conjunto supera los 300 libros y suma cuatro carpetas de grabados. Se expuso por primera vez en el museo municipal en 1964 con motivo de la inauguración de su nueva sede y su última aparición pública data del año 2010, cuando se mostró una selección de sus fondos en el Palacio Episcopal. El Legado Sabartés regresa ahora al Museo de Málaga y lo hace casi por sorpresa. Porque la visita al palacio de la Aduana ofrece desde el pasado fin de semana la suculenta novedad de una sala dedicada en exclusiva al genio malagueño. Se trata del espacio ubicado al final de la sección de Bellas Artes y centrado en obra sobre papel, un tipo de pieza que, por motivos de conservación, debe 'descansar' en los almacenes cada cierto tiempo.

El proyecto expositivo se centra en la obra sobre papel del artista con grabados e ilustraciones incluidos en el Legado Sabartés

Los responsables del museo provincial decidieron que el estreno de esta sala, junto con el resto de las colecciones, estuviera protagonizado por una selección de dibujos realizados entre los siglos XVI y XX a cargo de autores tan diversos como Pedraxas, Joaquín Martínez de la Vega, José Moreno Villa y el propio Picasso. Ahora, el espacio queda dedicado a Picasso a través en un montaje centrado en una de las carpetas de grabados incluidas en el Legado Sabartés: 'Fauna y flora de Antibes', compuesta por once láminas realizadas por el artista malagueño, aquí acompañadas de otros alicientes.

Así, el cuidado montaje –que por el momento no ha tenido una presentación pública– brinda al espectador un conjunto de grabados compuesto por siete faunos y cuatro bodegones, acompañados en las vitrinas centrales por las carpetas de las ediciones en francés y en catalán de 'Deuxs contes', a cargo de Ramón Raventós e ilustradas por Picasso.

De este modo, la sala del Museo de Málaga ofrece en su pared izquierda la serie protagonizada por las litografías 'Fauno blanco tocando el aulós', 'Cabeza de fauno sobre fondo ocre' y 'Cabeza de fauno gris'. El paño central está presidido por tres naturalezas muertas: 'Bodegón con limón verde, dos peces y dos morenas', 'Bodegón con tres limones, frutero con uvas y botella' y 'Bodegón con frutas', mientras que la pared de la derecha queda para otros faunos y la delicada rareza de 'Aguamanil con fondo estrellado'.

El montaje lleva la firma del Departamento de Conservación e Investigación del Museo de Málaga, coordinado por José Ángel Palomares, y devuelve al público un legado pionero en la recuperación de la figura de Picasso por parte de las instituciones culturales de su ciudad natal. No en vano, el Legado Sabartés llegaba a Málaga tres décadas antes del nacimiento de la Fundación Picasso-Museo Casa Natal y con medio siglo de antelación respecto a la apertura del Museo Picasso Málaga.

La alegría de vivir

En el Legado Sabartés aflora una de las constantes en la larga trayectoria del artista malagueño: «la investigación que le permite interpretar y versionar variaciones sobre un mismo tema, en este caso concreto, los estudios sobre cabezas de faunos y naturalezas muertas como repertorio iconográfico», detalla Palomares, quien recuerda que la muestra también ofrece la faceta de Picasso como ilustrador a través de las ediciones de 'Deux Contes' ubicadas en las vitrinas centrales.

«Según Amor Álvarez, quien ha comisariado la selección de las obras, estos textos representan un canto al Mediterráneo, a la tradición del mundo clásico y a su mitología, cuyos grabados remiten a la etapa de Picasso en Golfe-Juan y el Chaueau Grimaldi en Antibes durante 1946, aunque, añade Palomares.

«Todas estas obras seleccionadas –ofrece el jefe de Conservación del museo– testimonian un encuentro festivo y vitalista de Picasso con la intensa mediterraneidad de Antibes, rincón de la Costa Azul francesa como fuente de inspiración y motivo creativo de sus composiciones. Todo un universo de faunos –donde incluso en uno reconocemos el retrato con gafas de Sabartés–, centauros y ninfas, indiscutibles protagonistas de la producción artística picassiana de estos años. Un Picasso vitalista junto a Françoise Gilot, pleno de una pasión que le lleva a la composición plástica con ritmo que hoy nos da vértigo».

La muestra

'Fauna y flora de Antibes'.
formada por once láminas y con prólogo de Jaime Sabartés, secretario personal de Picasso. De la serie se imprimieron 175 ejemplares, más otros 50 no venales, de los que el número 9 está en la colección del Museo de Málaga.
'Deux contes'
El montaje incluye las carpetas con las ilustraciones de Picasso para estas ediciones en francés y catalán.