Pepón Nieto: «Las comedias clásicas siempre hay que reescribirlas y versionarlas»

Pepón Nieto es uno de los protagonistas malagueños de ‘La comedia de las mentiras’. /J. ALEMANY
Pepón Nieto es uno de los protagonistas malagueños de ‘La comedia de las mentiras’. / J. ALEMANY

El actor marbellí considera que Málaga es un ejemplo de ciudad «comprometida con el arte y la cultura»

Iván Gelibter
IVÁN GELIBTER

‘La comedia de las mentiras’ (Teatro Cervantes, sábado 20 y domingo 21) tiene a los malagueños como protagonistas. Pepón Nieto, María Barranco y Canco Rodríguez) son tres de las actores que ponen voz un texto que ha ‘fusionado’ obras distintas de Plauto para contar una sola historia. Pepón Nieto explica esto en un descanso del rodaje de una serie.

–’La comedia de las mentiras’. Una obra clásica con tres malagueños en el Festival de Teatro de Málaga. ¿Cómo se vive esto?

–Somos tres malagueños con muchas ganas de llegar a Málaga. Con muchas ganas de ir a nuestra tierra y hacer la función que tan bien nos ha ido en el Festival de Mérida, y que está llenando tanto por ahí. Queremos que ocurra igual en Málaga, y que el público disfrute. La verdad es que hay un nervio añadido; siempre se hace igual la función estés donde estés, pero aquí está la cosita de que va tu familia, de qué va tu gente... y de que quieres hacerlo especialmente bien, y que la función salga como tiene que salir. Y ese nervio añadido lo que hace es meternos más ganas y más caña. Estoy seguro de que será una función muy bonita.

– Ha venido a actuar en infinidad de ocasiones a esta ciudad, pero ¿cómo ve el Festival de Teatro en sí? ¿Cree que cada vez es más referente?

–Siempre voy a Málaga con las funciones que hago, llevo toda la vida haciendo teatro –a veces siento que llevo toda la vida de gira–, y siempre paso por aquí, algunas veces dentro del marco del Festival, y otras no. Sí que es cierto que ahora se ve que hay –supongo que dependerá de los presupuestos y del dinero– más programación. Hay funciones incluso en días en los que no se programaba teatro, como los lunes y los martes; y que hay programación no sólo en el Teatro Cervantes, también en en el Echegaray. Además es que me parece una programación estupenda. Ojalá de aquí vaya para arriba, y le pase como al festival de cine, que en Málaga ya es una institución, y tiene una importancia enorme en el panorama cinematográfico nacional. Que en el teatro también estemos a ese nivel sería genial. Málaga se está convirtiendo en una ciudad cultural muy importante. Se está haciendo un trabajo que es ejemplo de ciudad comprometida con la cultura y con el arte; porque al fin y al cabo la cultura y el arte también mueven dinero. Las atracciones pueden ser culturales y mueve muchísimo turismo, y a muchísima gente en general.

–¿Sus compañeros de profesión de otros puntos de España tienen esa misma sensación con Málaga?

–Es evidente que sí. La ciudad ha apostado por la cultura, y es una apuesta que ha dado muy buenos resultados. Lo fácil hubiera sido apostar, como otras ciudades, por otro tipo de turismo, y Málaga lo ha hecho por la construcción de nuevos museos, como el Pompidou, el Ruso, o el de la ciudad. La verdad es que Málaga da gusto, y da gusto pasear por ella.

–’La comedia de las mentiras’ no es un clásico como tal, pero es cierto que recoge mucho de ellos. ¿Qué tiene el texto de clásico y qué tiene de actual?

–Está basada en textos de Plauto. El que conozca sus comedias reconocerá perfectamente las escenas y sobre todo los personajes. Y lo que hacen Sergi Pompermayer y Pep Anton Gómez es utilizar estas escenas para inventarse una trama en la que poder incluirlas y conformar una obra con un principio y un final bastante reconocible en las obras de Plauto. Es un clásico, aunque esté versionado, y aporta la novedad de que esto antes no existía. Y especialmente aporta el punto de vista que tiene el director, que sabe mucho de comedia y es capaz de controlar los ritmos y los tempos. Sus comedias son rápidas, no dan tregua al espectador, y creo que eso en una obra clásica es importante. Mire, las tragedias clásicas son universales porque tratan temas de nosotros mismos como seres humanos. Pero las comedias no, la mayoría son cortas, tienen 20 páginas, y se resuelven en unas diez frases que pronuncia un esclavo. El inicio propone algo interesante, pero el final suele ser demasiado rápido. Las comedias clásicas hay que reescribirlas, versionarlas, y esta función aporta ese punto de vista de comedia actual utilizando los personajes y las situaciones de la comedia clásica.

–Con todo lo que está sucediendo en el mundo del espectáculo, resulta imprescindible pareguntarle por ello. ¿Cree que el movimiento ‘Me too’ va a cambiar algo?

–Está clarísimo que el cambio es evidente. Está bien que haya gente que se ha visto apartada como ha ocurrido en Estados Unidos, porque por suerte eso quiere decir que la gente ha empezado a ver muy mal ese tipo de comportamientos. Yo creo que cualquier abuso de poder es terrible, lo que pasa es que esos abusos se dan en todos los ámbitos, lamentablemente. El abuso de poder está a la orden del día. Es alucinante que los hombres sigan maltratando a las mujeres, que sigan pegándole, y que las sigan matando».

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