Noche de superluna sangrienta

La primera luna llena de perigeo del año coincide con un eclipse lunar total que la teñirá de rojo la próxima madrugada

L. A. GÁMEZ MADRID.

La primera superluna de 2019 llega con un extra, un eclipse lunar total que la teñirá de rojo y será visible desde España, donde alcanzará su máximo a las 6.12 horas de la madrugada del domingo al lunes. La órbita de la Luna alrededor de la Tierra no es circular, sino elíptica. Eso hace que, aunque la distancia media entre ambos mundos sea de 384.400 kilómetros, cuando el satélite está en el punto más lejano (apogeo) se encuentra a 406.000 y cuando está en el más cercano (perigeo), a 356.000. Una superluna no es otra cosa que una luna llena de perigeo; es decir, una luna llena cuando el satélite está más cerca.

Las lunas llenas de perigeo son frecuentes. Este año habrá tres y el próximo, cuatro. El disco lunar es en esos casos hasta un 14% más grande que cuando el satélite está más lejano. No en vano, se encuentra 50.000 kilómetros más cerca. Pero ni aún así el ojo humano es capaz de percibir tal diferencia porque en el cielo no hay dos lunas juntas (una de perigeo y otra de apogeo). Si pone dos naranjas del mismo tamaño a 9 y a 8,5 metros, no notará la diferencia de tamaño. Pues eso pasa con la superluna y cualquier otra luna llena. Que la de esta noche se tiña de rojo sucede en todos los eclipses, que ocurren solo en luna llena cuando la Tierra se interpone entre el Sol y el satélite.