MÚSICOS CHECOS: SVAROSKY, DVORAK Y SUK

MANUEL DEL CAMPO

En la recta final de su temporada 2018/2019, la Orquesta Filarmónica de Málaga llega al concierto número 12 de su ciclo de abono del Teatro Cervantes, jueves y viernes últimos, y lo hizo con un programa de alta significación checa, tanto por el director invitado, Leos Svarosky (1961), como por los compositores del repertorio ofrecido, Antonin Dvorak (1841-1904) y Josef Suk (1874-1935). Dos Dvorak para empezar, 'Slavice Tänce' Op. 46 n.º 5 y la obertura 'Carnaval', seguidas por el 'Scherzo fantástico' de Suk, y una segunda parte con la 'Sinfonía del Nuevo Mundo', retomántode a Dvorak.

La danza que abrió el concierto, quinta de la primera colección de Dvorak, fue escrita para piano -las dos colecciones Op. 46 y Op. 72 tienen ese origen- y luego orquestadas. Resulta ser específicamente checa y posee una completa orquestación a la que respondió anteanoche la OFM, tal vez demasiado sobresaliente los metales y percusiones, pero a buen ritmo. En cuanto a la obertura 'Carnaval' Op. 192 que seguía -título original 'Carnaval de Bohemia'-, también de Dvorak, no estuvo exenta de brillantez, exuberante en la alegría que transmitió, más delicada su parte central, preciso el diálogo del violín solista de Andrea Sestakova con las maderas (flauta, corno inglés y clarinete) y con unas cuerdas -los violines- más apagados en su intensidad.

Josef Suk, violinista y compositor, del que su principal maestro e inspirador fue Dvorak, por cierto su suegro, ya que casoó con su hija Otilka, escuchamos el 'Scherzo fantástico' Op. 25, que puede recordar cierto preimpresionismo francés. Tuvo entidad la versión y en esta pieza como en las anteriores de Dvorak el director Leos Svarosky evidenció seguridad y claridad en sus gestos, con una mano izquierda sobre todo, impecable al dar las entradas y conducir a nuestra Orquesta Filarmónica de Málaga a lo largo de todo el programa.

La interpretación de la 'Sinfonía n.º 9 en mi menor' Op. 95 de Dvorak, la 'Sinfonía del Nuevo Mundo', rayó a gran altura. Título propio de su autor y fruto de su estancia en Estados Unidos, así como en otras composiciones, se esfuerza en convencer a los estadounidenses de que el futuro desarrollo de la música americana tiene que ser sobre una herencia popular (digamos música negra y americana india). Tras la más lenta introducción se cambia a un 'Allegro molto' con el tono vigoroso de la trompa. Disfrutamos del 'Poco adagio' que sigue, subrayando el carácter elegíaco del corno inglés, ligereza del siguiente 'Scherzo' y un perfecto 'Finale. Allegro', bien expuestos los momentos de vigor como la delicadeza en los suyos, con acertadísima conducción del maestro Leos Svarosky. Seguido con interés creciente el discurrir de este 'Nuevo Mundo', se clausuró la jornada con grandes aplausos para el director y profesores de la OFM.