«A la Vanesa Martín que se lo cuestiona todo la invito a que se vaya a un SPA»

Vanesa Martín presentó ayer su nuevo disco en una rueda de prensa en Madrid. /Emilio Naranjo. Efe
Vanesa Martín presentó ayer su nuevo disco en una rueda de prensa en Madrid. / Emilio Naranjo. Efe

Sin apenas descanso tras la gira de su anterior disco, la cantante y compositora malagueña regresa con 'Todas las mujeres que habitan en mí', un álbum con el que se agarra a su «raíz»

Regina Sotorrío
REGINA SOTORRÍO

Hasta el segundo disco su madre le aconsejaba que se preparara las oposiciones. Con los largos viajes a Latinoamérica que vinieron con 'Munay' (2016), aún le recordaba –medio en serio, medio en broma– lo bien que estaría en un colegio, un trabajo estable y cerca de casa. Pero ella misma comprobó en el imponente Teatro Rex de Buenos Aires el efecto que causa la música de su hija. Ya no hay vuelta atrás. La carrera de Vanesa Martín es imparable y con 'Todas las mujeres que habitan en mí' da un paso más. En medio de una jornada intensa de promoción que anticipa el lanzamiento –hoy– de su sexto álbum de estudio, Vanesa Martín atiende con calma la llamada que viene desde Málaga, su casa y donde se gestó buena parte del nuevo disco. El lunes firma ejemplares en El Corte Inglés y en julio lo llevará al directo en el Auditorio Municipal.

–¿Pero cuántas Vanesa Martín hay?

–Muchísimas. Con el tema pretendo transmitir esa complejidad del ser humano, cuántas personas habitan dentro de una misma.Cada una de las canciones tiene una personalidad diferente, es muy fiel al título.

Con tantas como hay, ¿qué Vanesa Martín le saca de quicio?

–La Vanesa que se lo cuestiona todo, que se siente culpable por cosas que ni han pasado, por decisiones que a veces tenemos que tomar. A esa Vanesa es a la que invito a que se vaya a un SPA unos días (ríe).

En el videoclip de 'Inventas' aparecen su madre y su abuela. ¿Tenía una cuenta pendiente con ellas para agradecerles el apoyo?

–En el videoclip hago un pequeño resumen de las mujeres que más han influido en mi personalidad y en mi trayectoria. Y mi madre y mi abuela son mis cimientos y mi columna vertebral. Son dos estandartes en mi vida, dos mujeres fuertes, valientes, independientes, luchadoras, sensibles, protectoras, que se han hecho a sí mismas. Es una inspiración brutal.

Y su madre le habrá sufrido hasta llegar hasta aquí...

–Hasta el segundo disco me decía que me preparara las oposiciones, hasta que ya vio que la cosa iba bien. Y ahora que tenemos que ir más a menudo a Latinoamérica, siempre me dice: 'Y tantas horas de avión, hija, con lo bien que tú estarías aquí en un colegio' (ríe a carcajadas). El año pasado me llevé a mi madre y a mi padre a Argentina, al Teatro Rex de Buenos Aires, y estaban flipando viendo aquel sitio abarrotado, la gente cantando conmigo... Mi madre miraba para arriba y decía '¡Dios mío santo!'.

«Con las letras hay que ser responsables. Hemos luchado mucho por la igualdad para que ahora retrocedamos 50 años»

En el tema 'Abril' usted suena más andaluza que nunca.

–'Abril' es una licencia, un dulce. La describo de una manera muy gráfica: en un patio andaluz, unas sábanas blancas tendidas al sol oliendo a azahar, a jazmín, a nuestras plantas, a nuestro campo, y el pucherito de tu madre dando vueltas en la cocina.

Nostalgia de Málaga

Se desprende nostalgia de la tierra.

–Pues sí. Cuando viajas mucho, conoces a tantísima gente, a tantas culturas y compartes tanto tiempo con el mundo, aprendes y valoras también lo que tienes. Paso poco tiempo en Málaga y me gustaría pasar más.

No se ha concedido mucho tiempo para el descanso desde el fin de gira de 'Munay'. ¿No le preocupa saturarse de todo esto?

–La verdad es que pensaba descansar más tiempo, pero cuando me puse a hacer recuento de las canciones y vi la cantidad que tenía, pensé que si ya estaban aquí... Es que después yo estoy dos meses sin hacer nada y me subo por las paredes. A veces los momentos son únicos e inamovibles. Veníamos de uno muy bonito y las canciones estaban ahí.

Cada disco es un paso más de madurez y de desnudez. ¿Qué diferencia este de los anteriores?

–Este disco es una mezcla de todos mis discos. Con el anterior llegué a un estado de aprendizaje, de experiencia y de vivencia tan bonito, que de repente tenía la necesidad de agarrarme a mi centro, a mi equilibrio, a mi raíz... y a partir de ahí fusionarlo con todo lo nuevo que voy aprendiendo por el camino. Hay canciones que te llevan a 'Agua' y otras más modernas, pero todo con un sonido actualizado y con una producción malagueña-americana (ríe).

Sus citas en Málaga

Firma de discos.
Fecha: Lunes, 19 de noviembre. Lugar: Ámbito Cultural de El Corte Inglés (Avenida de Andalucía.
Concierto.
Fecha: 20 de julio de 2019.

–¿Necesitaba volver a su raíz para no perderse?

–Yo soy muy familiar, de mi casa, de mi perro, de mi tierra... Y cuando pasas tan poquito tiempo en ese entorno llega un momento en que lo echas de menos. Ves que la vida pasa, que vives muchas cosas muy rápido y que creces tú pero también todos los de tu alrededor.

Ya con 'Munay' aprendió a no sufrir y a disfrutar con el proceso. ¿Se ha mantenido o ha vuelto a las andadas de los miedos y las incertidumbres?

–La incertidumbre y el vértigo son inevitables siempre que presentas un trabajo nuevo. Pero relativizar es tan importante... Toda la maquinaria que hay alrededor a veces te pone más nerviosa que tú misma, que lo que tú quieres. Los nervios hay que controlarlos y gestionarlos para disfrutar.

Se resiste a los ritmos latinos de moda. ¿Alguna vez le han aconsejado que haga un reguetón?

–Jamás, tengo un equipo de trabajo maravilloso y nunca jamás me han dicho tira por aquí o por allí.

–¿Nunca hará uno?

–Tampoco te puedo decir eso, pero a día de hoy no lo he hecho. Yo me mantengo de momento en la música que me gusta hacer y ojalá me vaya bien. Pero no descarto nada, la música mientras esté bien hecha tiene cabida. No tanto las letras, creo que tenemos que ser responsables con lo que contamos.

Sobre todo cuando el público objetivo de esas canciones son adolescentes.

–Hemos luchado mucho por una igualdad y por unos valores para que ahora retrocedamos cincuenta años.

–¿Cree que la mujer cantante parte ya en igualdad de condiciones que el hombre?

–Creo que quedan cosas por hacer. Y fíjate que hablo desde una posición privilegiada. Me alegra mucho que tengamos conciencia nosotras de eso, que nos unamos más, que estemos más comprometidas. La genialidad y el talento no pueden recaer a un lado de la balanza. Quien lo tiene lo tiene, da igual el sexo.

En la gira hay fechas en Dublín, Edimburgo y Londres. ¿Ahora mira al mundo anglosajón?

–Y más que aún no están anunciadas. Vamos a estar todo el mes de junio en Latinoamérica, y en octubre nos vamos a Dublín,Edimburgo, Londres, París... Y es una experiencia, porque allí ni idea de cómo va, ni quién va a venir a verme.

Es como empezar de cero, como cuando tocaba en pequeñas salitas y no sabía quién iba a aparecer por allí. Tiene su emoción.

–Para mí sí, tiene emoción. Y ese nervio me gusta.

–¿Ha notado los efectos de la televisión con sus apariciones en 'La voz'?

–Sí se nota. Es una herramienta muy importante. Mucha gente me conocía pero no me ponía cara. La pregunta que todavía me cuesta es la de '¿tú eres famosa, ¿no?', que les sueno de algo pero no saben de qué (risas).

 

Fotos

Vídeos