The Psychedelic Furs: «Stranger Things nos devolvió a una nueva generación, pero nosotros nunca nos fuimos»
El grupo llega a Málaga el martes 18 con un directo que celebra su pasado, su presente y ese pulso emocional que aún enciende a muchos
Sandra Pedraja
Lunes, 17 de noviembre 2025, 00:15
Los legendarios The Psychedelic Furs llegan a Málaga con un directo que celebra su pasado, su presente y ese pulso emocional que aún enciende a ... nuevas generaciones. La cita es el martes 18 de noviembre en La Trinchera, dentro de su gira española. Nacidos a comienzos de los 80 al calor del estallido punk, «una sacudida que nos dio voz», recuerda Tim Butler, la banda afiló un sonido único: romanticismo decadente, guitarras envolventes y la voz inconfundible de Richard Butler. Himnos como Love My Way, Pretty in Pink o The Ghost in You marcaron una época y, décadas después, han vuelto a latir con fuerza gracias a su presencia en Stranger Things, anuncios de TV y películas como Call Me By Your Name, abriendo la puerta a una audiencia joven que hoy comparte coro con sus fans de siempre.
Tras un paréntesis de diez años, Richard y Tim exploraron Love Spit Love y trabajos en solitario antes del regreso con Made of Rain (2020): un álbum que no mira atrás, sino que refleja «dónde estamos ahora en el viaje musical». La banda, cuenta Tim, disfruta hoy de una libertad creativa que antes no existía: sin el ciclo impuesto por las discográficas, giran y crean a su propio ritmo.
La pérdida en 2023 del saxofonista Mars Williams, figura esencial en su sonido, marcó al grupo en lo personal y en lo artístico. En lugar de «reemplazar lo irreemplazable», han apostado por el doble juego de guitarras e incorporado a Peter DiStefano (cofundador de Porno For Pyros), sumando energía y nuevos matices en escena.
- Nacísteis una noche de 1980, inspirados tras asistir a un concierto de los Sex Pistols. Aquel shock, aquella energía y esa actitud rebelde dieron voz a una generación atrapada en la desilusión. ¿Qué diferencias encontráis entre aquella época y el presente?
- Tim: ¡En realidad, ha mejorado! Ahora somos mucho más felices cuando salimos de gira. La presión de las discográficas ya no existe, así que ya no estamos en un ciclo constante de gira/grabar/gira/grabar. En general, hay más libertad para crear y actuar, y hacerlo a nuestro propio ritmo y a nuestra manera.
- Vuestras primeras canciones fueron un faro para quienes buscábamos identidad y emoción. Veros renacer en Stranger Things fue una sorpresa llena de nostalgia. ¿Por qué creéis que os eligieron para representar el espíritu de los ochenta?
- Tim: No pensamos en «la época». Nuestro enfoque está en lo que hacemos en el presente. Siempre fue así. Probablemente sea una gran razón por la que hemos perdurado durante tantas décadas. La gente cambia, las perspectivas cambian a medida que creces. Pero el fuego sigue ahí.
- ¿Cómo es posible que, después de tanto tiempo, aún tengáis las mismas ganas de subir al escenario y, al mismo tiempo, la idea de crear un nuevo disco os produjera cierto vértigo?
- Tim: En parte, hubo un periodo en el que la banda no existió durante una década. En ese tiempo Richard y yo trabajamos en otro proyecto llamado Love Spit Love, que finalmente produjo dos álbumes propios. Además, Richard hizo música para varias bandas sonoras y un álbum en solitario antes de que los Furs regresáramos con Made Of Rain. La duda venía del temor de que el material nuevo no estuviera a la altura del antiguo (como habíamos visto en muchos otros grupos). Nos alegra mucho decir que fuimos la excepción y que nuestro último álbum se sostiene muy bien frente a todo lo que habíamos hecho antes.
- En vuestro nuevo álbum, el proceso creativo fue diferente: cada uno viviendo en un lugar distinto del mundo, enviando ideas a distancia, componiendo «en fragmentos» a través de varias geografías.¿Cómo afectó eso a las antiguas dinámicas creativas?
- Tim: Creo que le dio a cada uno la oportunidad de brillar un poco más, en lugar de arrojarnos al estudio a competir. Produjo direcciones más interesantes. Al final, sí nos reunimos en el estudio para un par de sesiones de dos semanas y tocar juntos. La juventud a veces convierte en prioritarias cosas del momento que, a la larga, no importan tanto. Hoy todos nos llevamos muy bien y sentimos un profundo respeto por lo que cada uno aporta a la mezcla. El mundo cambia, y se vuelve más hermoso cuanto más lo experimentas.
- En vuestros conciertos se mezclan generaciones: el público fiel de siempre y nuevos fans que os han conocido por Stranger Things o Made of Rain, disco que llegó tras casi tres décadas sin material nuevo. ¿Cómo vivís esa conexión intergeneracional?
- Tim: Es genial. Stranger Things, anuncios de televisión y películas (como Call Me By Your Name) han expuesto la banda a un público nuevo y más joven que la descubre de un modo parecido a como lo hicieron los fans originales. Hoy vemos muchísimas caras jóvenes en nuestros conciertos. Es un honor seguir perdurando, seguir teniendo público que viene a vernos y seguir viendo reacciones positivas. Nuestro último disco simplemente refleja dónde estamos ahora en el viaje musical, que es un lugar diferente, muy lejos de donde estábamos hace muchos años. Con suerte, nosotros, y nuestra música, hemos crecido junto con nuestro público. Intentamos mantener el misterio y la emoción. Realmente no podemos controlar cómo progresa o degenera el mundo.
- Vuestro saxofonista Mars Williams, parte esencial de vuestro sonido, falleció en 2023. ¿Cómo ha afectado su ausencia a la banda, tanto en lo personal como en lo creativo?
- Tim: Echamos muchísimo de menos a Mars. Su personalidad y su presencia jamás podrán ser reemplazadas. En lugar de intentar recrearlo, volvimos al doble juego de guitarras (como hacíamos en su día). Peter DiStefano (cofundador de Porno For Pyros) se ha unido a nuestra formación y es una incorporación maravillosa.
- Y para terminar… ¿Qué consejo daríais para vivir en paz, algo que la vida os haya enseñado de verdad?
- Tim: Haced lo que amáis. Creed en lo que hacéis. Disfrutad de las cosas buenas de la vida… incluso en los tiempos más oscuros. En un concierto, dejad el mundo exterior fuera de la sala.
¿Tienes una suscripción? Inicia sesión