Pepe y Vizio convierten el escenario de la Paris 15 en un patio andaluz
El dúo granadino hace una parada especial en Málaga con su 'Puchero Tour'
Blanca Ramos-Noguera
Sábado, 22 de noviembre 2025, 10:15
A las ocho en punto de la tarde, la Sala Paris 15 abrió sus puertas y las entradas empezaron a validarse de una en una ... acompañadas de un corto pitido. Dentro hacía frío, pero el escenario ya daba señales de calor de hogar: un banco de madera, dos farolas, una mesa metálica de bar sobre las que se disponía, de manera cuidadosamente desordenada, unas fichas de dominó, e incluso un tendedero lleno de ropa en el que se podía leer la palabra 'PUCHERO'. Todo delimitado por bolardos como los de Granada, ciudad hogar de quienes en unos minutos se subirían al escenario a cantarle a un público que parecía no entrar en la sala.
44 minutos después, el humo comenzaba a brotar desde las bambalinas, y acto seguido, la pantalla central se encendía para mostrar el nombre del disco. La luz roja que había acompañado al público durante la espera se volvió más tenue, y de fondo comenzó a sonar la melodía de 'Aunque es de noche', de Enrique Morente. El nerviosismo se apoderaba del ambiente de una manera palpable, pero lo que terminó por hacerlo estallar fueron los primeros acordes de 'Qué bonita eres'. Justo en ese momento Pepe y Vizio se abrazaban y se santiguaban. Un gesto sencillo de dos amigos a punto de saltar al vacío juntos.
Comenzó el recorrido por las canciones del disco. Con 'Por tu calle', la colaboración con Ana Mena, la ausencia de la malagueña parecía no notarse. El público cantó cada palabra como si ella estuviera allí. Acto seguido, la sintonía de otra de las colaboraciones dio paso al estallido en el público. 'De plastilina', vino acompañada de una lluvia de papelillos blancos que cayó sobre la sala, mientras que el público se apropió de las partes de Lola Índigo sin dejar un hueco de silencio.
El banco de madera, que hasta ahora había sido simple atrezo, cobró protagonismo en 'Pepe y Vizio'. Los artistas se sentaron un momento y hablaron con su gente. Vicente, recordó que Málaga es la tierra que lo vio nacer, y el público se lo devolvió con un grito colectivo acompañado de la sonrisa de su compañero Pepe. Acto seguido, cantaron esa canción que los define como dúo y como hermanos de camino.
Después de que el público cantase con cariño los coros finales de 'Cosas bonitas', algo voló hacia el escenario desde la primera fila. Pepe desdobló la tela mientras que Vicente le ayudaba sin poder ocultar la ilusión contenida en el brillo de sus ojos. Aquella bandera de Málaga se convirtió en protagonista durante unos segundos. La verde y morada recibió la ovación del público, el cariño de los dos granaínos y un sitio de honor en el respaldo del banco de madera durante todo lo que quedaba de noche.
El concierto siguió con 'Guapa', seguida de un estreno exclusivo. Los artistas animaron a sus seguidores a grabar a modo de recuerdo el momento de la primera vez que se cantaba en directo esa nueva canción que estrenaban en Málaga. Algo así como la abuela que guarda el mejor plato del puchero para el favorito de la casa.
Pepe se quedó por un momento solo en el escenario. Buscó la complicidad y calor de su público. Hace escasos días fue su cumpleaños, y además anunció que pronto volverá a ser padre. No hizo falta decir mucho más para que las linternas de los móviles se elevaran mientras cantaba esa parte tan querida por el público de 'Flores'. Un momento íntimo que pareció detener el ritmo de la noche, pero que alcanzó la euforia cuando se hizo el silencio en los altavoces y el público le cantó el cumpleaños feliz.
'Culpable' y 'Vivir la morir' también fueron canciones que encontraron su sitio en la set list de este concierto. Ya casi al final, los dos amigos jugaron a ver qué lado de la sala hacía más ruido, picándose, riéndose, y demostrando esa complicidad que solo ellos saben compartir cuando el escenario es lo más parecido al salón de casa.
Toda historia tiene un principio y un final. 'El patio', canción que firman junto al malagueño Delaossa, fue la que puso el broche de oro a esta cita en la Sala Paris 15. Los cantantes, después de un abrazo fraternal, solo podían dirigirse a Málaga para dar las gracias por un concierto tan bonito. Aquello fue una última explosión compartida entre artistas y espectadores. Una despedida que sonó más a «hasta luego» que a final.
Una vez más, Pepe y Vizio no solo cantaron, sino que compartieron hogar, memoria y sentimientos con quienes habían ido a acompañarlos. Después de que abandonaran el escenario y el público hiciese un leve amago de pedir otra canción, se desveló la escena final del concierto. La escenografía inicial, el nombre del disco reflejado en la gran pantalla y en el centro, la bandera de Málaga que todavía estaba apoyada en el respaldo del banco de madera, como un recuerdo silencioso de que hay algunos momentos se quedan para siempre. En esa estampa quedó el calor de una noche que empezó fría, pero que terminó encendiendo y emocionando a todos los que la vivieron y cantaron con cariño 'Alabín, alabán, alabin-bon-ban'.
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