Música malagueña con la bendición del Papa

'Terra' se estrenó en el Auditorio Nacional de Madrid con la Orquesta y Coro de la Comunidad de Madrid./
'Terra' se estrenó en el Auditorio Nacional de Madrid con la Orquesta y Coro de la Comunidad de Madrid.

El compositor Eneko Vadillo crea la cantata 'Terra' a partir de una encíclica de Francisco sobre ecología. Es la primera vez que se permite el uso de un texto papal para ser musicalizado en una pieza no religiosa

Regina Sotorrío
REGINA SOTORRÍO

«La violencia que hay en el corazón humano, herido por el pecado, también se manifiesta en los síntomas de enfermedad que advertimos en el suelo, en el agua, en el aire y en los seres vivientes. Por eso, entre los pobres más abandonados y maltratados, está nuestra oprimida y devastada tierra, que 'gime y sufre dolores de parto' (Rm 8,22). Olvidamos que nosotros mismos somos tierra (cf. Gn 2,7). Nuestro propio cuerpo está constituido por los elementos del planeta, su aire es el que nos da el aliento y su agua nos vivifica y restaura».

Cuando el compositor malagueño Eneko Vadillo leyó el texto (del que esto es solo un pequeño extracto) se emocionó. «Era el que llevaba esperando toda mi vida», asegura. No solo por lo que dice, sino por quién lo dice: «La máxima autoridad de una entidad que pone al hombre por encima de cualquier cosa y que ahora lo sitúa en el mismo plano que el mundo animal y vegetal». El Papa Francisco firma esas palabras en su encíclica 'Laudato si' (Alabado seas). Sobre el cuidado de la casa común' (mayo de 2015) y ahora el autor malagueño las transforma en música para coro y orquesta en 'Terra'.

Es la primera vez en la historia del Vaticano que se permite el uso de un texto papal para una pieza musical de carácter no religioso. «Eso está pasando con Francisco, está abriendo y haciendo que no sea todo tan cerrado», se felicita Vadillo, formado en los conservatorios superiores de Málaga y Madrid, así como en el Royal College of Music de Londres, con un currículum en el que figuran el Premio Reina Sofía de Composición Musical y el primer premio del Concurso Joaquín Turina de composición para orquesta.

'Laudato si. Sobre el cuidado de la casa común' es un canto a la ecología, un grito contra el daño al planeta y una llamada de atención a la sociedad y a los políticos para cuidar el entorno, con la figura de San Francisco de Asís como guía. «El mensaje es profundamente universal, superando religiones, etnias, clases, países y tiempo», mantiene Vadillo, que se declara «amante de todos los derechos humanos y no humanos». «Evitar el sufrimiento inútil a todo lo que está vivo es el objetivo de nuestra vida», insiste el autor malagueño, residente en Madrid, donde imparte clases en el Conservatorio Superior de Música y en la Universidad de la Rioja 'online' (UNIR).

«El mensaje es profundamente universal, superando religiones, etnias, clases, países y tiempo» Eneko vadillo

Tardó un año en recibir la autorización del Vaticano tras pasar varios filtros y otro año para componer 30 minutos de cantata para voz e instrumentos, por encargo de la Fundación SGAE y la Asociación Española de Orquestas Sinfónica. Hasta 40 versiones escribió de la pieza. La definitiva se escuchó por primera vez el pasado 2 de abril en el Auditorio Nacional de Música de Madrid con la Orquesta y Coro de la Comunidad de Madrid, en el Concierto de la Fundación BBVA-ORCAM. «Y es un lujo contar con ellos», añade. Porque no es fácil, asegura, que las formaciones sinfónicas estrenen obras de este formato.

Moderno y accesible

A lo largo de esa media hora de música y voz, 'Terra' emplea un lenguaje moderno «pero a la vez muy accesible», apostilla Vadillo. El malagueño se mueve en ese difícil equilibrio entre la complejidad y lo que se sabe que funciona. «Lo de soy artista y la sociedad no me entiende es lo más trillado del mundo. Y el voy a hacer lo que le gusta a la gente no lo soporto», reflexiona. Conseguir ese punto medio requiere de muchas horas de estudio:«Por eso compongo una obra cada dos años», añade entre risas. Pero se puede, tal y como deja constancia la tradición musical. «Estamos rodeados de gente de la historia de la música que ha demostrado que pensando mucho se encuentran vías de equilibrio. Hay que analizar a los grandes autores para ver qué cosas son las que se pueden incluir de una manera elegante para comunicar al público».

Es lo que llama «desarrollo sostenible», de la civilización y también de la experimentación musical. «El arte es una cosa muy compleja. Hay músicas que en un momento dado son más experimentales que otras. Es importante sintetizar la experimentación previa en elementos que sean refinados, que funcionen y hayan sido probados para conocer su viabilidad en las generaciones que vienen», reflexiona.

El compositor malagueño Eneko Vadillo.
El compositor malagueño Eneko Vadillo.

La cantata se divide en tres partes que recogen el contenido de la encíclica y que, a modo del 'word painting' del Renacimiento, dibuja musicalmente las palabras. 'Iniquitatem' es un réquiem por un planeta Tierra que se destruye; 'Mutatio' hace referencia a los efectos del cambio climático y la deforestación; y 'Oratio/Ultra' representa una especie de redención, una puerta abierta a la esperanza porque «más allá del sol siempre encontraremos una casa».

El reto de Eneko Vadillo es, ante todo, trasladar el mensaje, «que llegue», convencido del poder de la música para concienciar al otro. «Pese a que este planeta y nuestra civilización tengan fecha de caducidad, no somos sus dueños y deberíamos tener compasión y amor por nuestro entorno», insiste. Tras el estreno, hará un par de revisiones a la obra –«siempre hay que hacerlo, no soy ningún genio», ríe– y confía en que pronto vuelve a escucharse en Málaga e incluso en el lugar de donde todo partió, el Vaticano. De momento, Marco Frisina, maestro de capilla de la Catedral de Roma y batuta de las celebraciones vaticanas muy vinculado a Málaga, se ha interesado por la pieza.